lunes, 14 de septiembre de 2015

El acné, ¿un problema de la adolescencia?: Acné en la mujer adulta

Aunque habitualmente se ha asociado al acné con la adolescencia y el “desarrollo hormonal”, lo cierto es que cada vez es más frecuente encontrarnos con mujeres adultas que nos consultan por este motivo.

Recientemente fueron publicados en la revista de la Academia Europea de Dermatología dos interesantes estudios que revisan los conocimientos existentes respecto al acné en este grupo de mujeres adultas, y que resumiremos a continuación.

Es evidente que el acné de la mujer adulta es una afección crónica con gran impacto psicosocial y emocional para quien lo padece. 



Según el momento de aparición de este acné, tienden a diferenciarse dos grupos de mujeres adultas con acné. Por un lado, las que presentan un “acné persistente”, como continuación del acné que presentan desde la adolescencia, y otro grupo, de “acné de tardía aparición”, que comienza a presentarse ya en la edad adulta. En ambos casos, es frecuente la asociación con inflamación, formación de cicatrices y manchas.

Aunque no está completamente claro el origen del acné adulto, parece que están implicados la cierta predisposición genética (“herencia”), la exposición solar, la obesidad, niveles elevados de colesterol de tipo LDL y el tipo de alimentación. De hecho, parece que una dieta con bajo contenido glucémico (de azúcares) puede ser útil para mejorar estos cuadros. Respecto al estrés, también relacionado, un reciente estudio internacional, realizado con 347 mujeres mayores de 25 años mostró además que se trataba mayoritariamente de mujeres que tienen un oficio considerado «estresante». Por otro lado, ante signos de hiperandrogenismo (elevación de hormonas masculinas), como ciclos menstruales irregulares, exceso de vello, seborrea… sería conveniente descartar alteraciones hormonales asociadas, sobre todo el síndrome de ovarios poliquísticos.

Clínicamente, las lesiones de este acné suelen ser algo diferentes a las que solemos ver en el acné del adolescente, si bien en recientes estudios no se aprecian grandes diferencias al respecto. Así, en las mujeres adultas los “granos” (pápulas, pústulas, nódulos…) son generalmente (no siempre) más prominentes en la barbilla, alrededor de la boca, en área mandibular, y el cuello (en los adolescentes, hay generalmente más afectación de frente, nariz…). Además, los comedones suelen ser cerrados, como “microquistes” bajo la piel (en general, existen más lesiones inflamadas que en adolescentes, y menos “puntos negros”).

Respecto a su tratamiento, es un acné frecuentemente refractario a diferentes tratamientos, requiriendo frecuentemente varios meses de tratamiento para obtener una respuesta aceptable, y es fundamental enfocarlo de forma global, incluyendo los cosméticos (maquillaje, etc), y teniendo en cuenta el tipo de lesiones (inflamadas, retencionales), el tipo de piel, y las necesidades y estilo de vida (dieta, hábitos…) de cada persona de forma individual.

Entre los tratamientos utilizados, que como comentábamos antes dependerán de cada caso, y que frecuentemente se combinarán entre sí, se encuentran cremas de antibióticos, ácido azelaico, peróxido de benzoilo, retinoides (derivados de vitamina A), sales de zinc y ácidos exfoliantes, peelings químicos, así como pastillas (antibióticos, anticonceptivos orales, antiandrógenos, retinoides, zinc…) e incluso (para posibles cicatrices) láseres, peelings químicos…

Más información:
-Dréno B, Thiboutot D, Layton AM, et al. Global Alliance to Improve Outcomes in Acne. Large-scale international study enhances understanding of an emerging acne population: adult females. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2015;29(6):1096-106.

-Dréno B, Layton A, Zouboulis CC, López-Estebaranza JL, et al. Adult female acne: a new paradigm. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2013;27:1063-70.

martes, 25 de agosto de 2015

¿Es fiable la información médica que encontramos por Internet?

Cada día es más frecuente que los pacientes vengan a la consulta del médico con gran cantidad de información médica respecto al proceso que padecen (o que creen padecer), y que obtuvieron realizando búsquedas por Internet, lo que habitualmente se conoce como el “Doctor Google”.

Según un estudio reciente realizado en España sobre el uso de internet por médicos de Atención Primaria y hospitales y que fue presentado en el 19 Congreso Nacional de Hospitales, Tecnología, Sistema Sanitario y Ciudadanía, el 30% de los médicos creen que internet complica la relación con sus pacientes. De hecho, según dicho estudio, a más del 80% de los médicos les han preguntado alguna vez sobre información leída en internet.

Es importante tener claro que no toda la información de internet tiene adecuada calidad científica, siendo en muchos casos incorrecta o –al menos- poco precisa. Por ello, los pacientes deben diferenciar la información correcta de la que no lo es, e interpretarla de la mano de profesionales sanitarios. De otra manera, usando dicha información sin una adecuada lectura, se originarán cada vez más problemas de autocuidados y automedicación, y frecuentemente se originará alarma en los pacientes que consultan esta información.



Debemos tener en cuenta varios factores, que condicionan la información que cualquier persona puede obtener en la red.

-Quizás la “estrategia de búsqueda” usada por el paciente que busca no sea la más oportuna, ni en el portal más adecuado. Por ejemplo, respecto a Wikipedia, su contenido médico a finales de 2013 se componía por más de 155.000 artículos, en más de 255 idiomas, y este contenido fue visto 5 billones de veces en dicho año, lo cual lo hace el recurso médico más visto (o uno de los más vistos) en el mundo. Hay que tener en cuenta que cualquiera puede editar los contenidos de Wikipedia, y que depende de la buena voluntad de profesionales de la salud el que dichos contenidos vayan siendo revisados. Un estudio entre sanitarios españoles realizado en 2014 mostró que para la mayoría de éstos, Wikipedia no tiene en la actualidad niveles de credibilidad suficientes para que sea recomendada como fuente de información para los pacientes. Por otro lado, un estudio llevado a cabo por doctores de la Escuela de Medicina Osteopática de Carolina del Norte en que se valoraron publicaciones on-line de 10 de los trastornos "más costosos" en Estados Unidos, incluyendo artrosis, problemas de espalda y asma, descubrieron que 9 de cada 10 entradas de Wikipedia al respecto contenían afirmaciones que contradecían la última investigación médica.

-En Internet son frecuentes los "sesgos" de publicación. Esto en definitiva quiere decir que los casos que más se publican tienden a ser los casos más “espectaculares” (o al menos más vistosos), aquellos con “peor evolución” (desenlace fatal, no respuestas a los tratamientos) o incluso al contrario, “aquellos en que se obtuvieron unos resultados más favorables” (y en muchos casos, difíciles de creer).

-La calidad de un (supuesto) estudio científico que podamos encontrar en internet no siempre es óptima o fiable. Son muchos los factores que influyen en la credibilidad del mismo. Desde los autores, su centro de trabajo, la revista en que dicho estudio fue publicada, si el estudio incluye muchos pacientes o sólo unos pocos, la metodología del estudio, etc. Hoy en día, la mayoría de los estudios científicos de calidad son publicados en portales médicos especializados en los cuales es necesario ser sanitario para su acceso, y frecuentemente son publicados en lengua inglesa.

-Debemos tener en cuenta que la libertad de Internet hace que cualquiera (sea médico o no, sea sanitario o no) pueda publicar en portales, páginas, blogs… la información (o la opinión) que estime oportuna, sin filtro alguno, tenga o no una base científica sólida. Al respecto, Radiotelevisión Española (rtve) ha anunciado recientemente que no permitirá que personas no-médicos opinen sobre temas de salud (ver enlace). Por desgracia, parece que el desencandente de dicha decisión pudo ser una entrevista en “La 2” con un periodista que recomendaba no vacunar a los niños para prevenir determinadas enfermedades. 

En definitiva, por todo lo anterior, aunque es obvio que es posible encontrar información útil en la red con la que complementar nuestro conocimiento sobre determinados temas médicos, si piensa usted buscar información médica en Internet, evite sacar conclusiones precipitadas, y consulte con su médico antes de tomar alguna acción al respecto.

Más información:
- Koppen L, Phillips J, Papageorgiou R. Analysis of reference sources used in drug-related Wikipedia articles. J Med Libr Assoc. 2015 Jul;103(3):140-4.
- Herbert VG, Frings A, Rehatschek H, et al. Wikipedia--challenges and new horizons in enhancing medical education. BMC Med Educ. 2015 Mar 6;15:32.
- Heilman J, West AG. Wikipedia and medicine: quantifying readership, editors, and the significance of natural language. J Med Internet Res. 2015 Mar 4;17(3):e62.
- Uso de de Wikipedia por profesionales de la salud. Gaceta Sanitaria 2014. 
- Hasty RT1, Garbalosa RC, Barbato VA, et al. Wikipedia vs peer-reviewed medical literature for information about the 10 most costly medical conditions. J Am Osteopath Assoc. 2014 May;114(5):368-73.

viernes, 14 de agosto de 2015

”Sevilla a la sombra”. Sevilla Ciudad Dermosaludable

El pasado mes de Mayo (2015) se firmó un convenio de colaboración entre la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y el Ayuntamiento de Sevilla que da a Sevilla el título de "Ciudad Dermosaludable”. Este acuerdo nace en el contexto de las características especiales de Sevilla como urbe, con sus costumbres, su arquitectura, su ubicación en el sur de España, con un alto índice de radiación UV y muchas horas anuales de sol, y tiene como objetivos el concienciar a la población general acerca de la importancia de los cuidados de la piel y promover hábitos de vida saludable, tanto para los habitantes de la ciudad, como para sus visitantes.

El distintivo de "Ciudad Dermosaludable" es otorgable a ayuntamientos que demuestren estar comprometidos con el cuidado de la piel, con el asesoramiento de la AEDV, y también fue obtenido por Las Palmas de Gran Canaria, si bien otras ciudades como Alicante, Barcelona, Málaga, Madrid y Zaragoza han mostrado interés al respecto.

El proyecto en Sevilla, coordinado por el Dr. José Bernabeu Wittel, dermatólogo del Hospital Virgen del Rocío, se basó en la creación de una Comisión Mixta entre la AEDV y el ayuntamiento hispalense, y con la firma de este acuerdo, se organizaron en la ciudad actividades informativas y eventos deportivos (carreras populares, Feria del Corredor…).

En este marco, y con el fin de facilitar una visita y una vivencia de la ciudad dermosaludable para que las personas con fototipos sensibles (pieles claras) o con mayor riesgo de padecer cáncer de piel puedan disfrutar plenamente de la riqueza turística y cultural de la ciudad, o para que simplemente cualquiera que lo desee pueda pasear por el espectacular centro de Sevilla en días de temperaturas especialmente elevadas, el día 15 de Mayo se celebró la Ruta Dermosaludable “Sevilla a la Sombra”.

El centro de Sevilla es considerado el casco histórico de mayor tamaño de Europa, y por sus calles tuvo lugar dicha ruta. Su recorrido, de rico contenido turístico-cultural, fue especialmente diseñado especialmente con motivo de este evento por el Doctor Javier del Boz Madueño, traumatólogo y gran conocedor y amante de la ciudad, quien además actuó como guía, y que colaboró con el proyecto de manera completamente altruista. En dicha ruta se atravesaron multitud de estrechas callejuelas, con abundante sombra en la que resguardarse de las radiaciones solares, y poseedoras de una inmensa riqueza histórica y artístico-cultural.

El recorrido salió de la Plaza de la Encarnación, junto a “Las Setas”, un espacio ajardinado cercano a la Alfalfa, cuyo nombre se debe al desaparecido Convento de la Encarnación, que ocupaba parte de la plaza. Desde allí, la ruta cruzó localizaciones tan bellas y emblemáticas como el Barrio de la Judería y el Barrio de Santa Cruz, área donde se asentó la comunidad hebrea sevillana, y que dejó en herencia a la ciudad un pintoresco y laberíntico entramado de callejuelas y plazas en las que paliar los efectos del abrasador sol andaluz, y con bellos edificios encalados, con bellos enrejados y patios de singular belleza. Finalmente, y tras pasar junto al Real Alcázar —conjunto de palacios rodeados por una muralla, cuya construcción se inició en la Alta Edad Media— la ruta concluyó en la bellísima (y poco conocida) Plaza de Santa Marta, a la sombra de la Giralda.



A continuación esquematizaremos la ruta, que puede ser reproducida por cualquiera con ganas de disfrutar de un interesante paseo "a la sombra" por el maravilloso centro de la capital hispalense, y daremos algunos breves apuntes al respecto.

RUTA COMPLETA ESQUEMATIZADA “SEVILLA DERMOSALUDABLE”
-Salida desde la Pza. de la Encarnación ("Las Setas").
-Calle Escarpín hacia Iglesia del Buen Suceso.
-Calle Morería. Casa natal de Velázquez.
-Calle Boteros. Atravesamos Plaza de la Alfalfa.
-Plaza de la Pescadería (Castellum Acquae, punto donde se recogía el agua de los Caños de Carmona, distribuyéndose luego a las fuentes públicas, en la Época Romana).
-Iglesia de San Isidoro (espectacular iglesia mudéjar del Siglo XV de gran contenido artístico). Junto a su fachada posterior, la casa donde se fundó la Real Academia de Medicina de Sevilla, la más antigua de las academias de medicina del mundo entero.
-Calle Cabeza del Rey Don Pedro (ver interesante leyenda que da nombre a la calle).
-Calles Almirante Hoyos, Aguilas, Lirio.
-Calle Conde Ybarra, Plaza de las Mercedarias.
-Iglesia de San Bartolomé, del Siglo XVIII, 
-Calles Verde, Céspedes y paso por las "Casas de la Judería" (Palacio de los Padilla).
-Santa María la Blanca, una antigua sinagoga que posteriormente fue convertida en iglesia cristiana, con magníficas yeserías y cuadros de Murillo (hoy en día copias, tras expolio francés, conservándose los originales en el Museo del Prado, tras devolución francesa)..
-Calles Doncellas, Cruces.
-Calle Ximénez de Enciso.
-Convento de las Teresas, orden fundada por Santa Teresa de Jesús, y donde se guarda el único retrato original de la santa, obra de  de Fray Juan de la Miseria.
-Plaza de Santa Cruz.
-Calle Agua.
-Calle Justino de Neve (Hospital de los Venerables: leer más sobre este emblemático edificio). Frente al Hospital de los Venerables, la Hostería del Laurel, donde se desarrolla una conocida escena del "Don Juan Tenorio" de Zorrilla.
-Plaza de Doña Elvira.
-Calles Susona (ver leyenda que nombre a dicha calle), Vida, La Judería.
-Patio de Banderas.
-Calle Joaquín Romero Murube.
-Plaza de la Alianza.
-Calle Rodrigo Caro.
-Calle Mateos Gago.
-Fin de la Ruta en la Plaza de Santa Marta (junto a la Catedral de Sevilla).

Más información:


sábado, 18 de julio de 2015

Revisarse la piel puede salvar vidas

En verano se generan muchas consultas al dermatólogo cuando, al usar ropa de baño, muchas personas descubren en su piel alguna “mancha” o algún “lunar” que les llama la atención. Otras veces estas lesiones son detectadas por personas cercanas. Son muchos los estudios que aconsejan que de vez en cuando dediquemos algún tiempo a revisar nuestra piel con detenimiento. Esto podría salvar vidas, ya que está demostrado que la mortalidad relacionada al cáncer de piel se encuentra frecuentemente en estrecha relación al estadío en que la lesión es diagnosticada (a diagnóstico en fase más precoz, mejor pronóstico). La frecuencia aconsejada es como norma general realizar dicha exploración cada tres meses (4 veces al año).

¿Quién debe realizarse una autoexploración?
Todo el mundo puede beneficiarse de aplicar esta técnica, ya que el cáncer de piel puede presentarse en todas las edades, razas y en cualquier sexo y condición, pero esto es especialmente importante en personas de piel clara, ojos claro y pelo rubio/pelirrojo, con tendencia a quemarse (y no broncearse) al exponerse al sol.
También en personas que trabajan/han trabajado al aire libre, con antecedentes de quemaduras en la infancia, antecedentes personales o familiares de cáncer de piel, si hay presencia de muchos lunares, datos indicativos de daño solar (muchas pecas/manchas, queratosis solares...) y personas inmunodeprimidas (con menor actividad en su sistema inmunitario, de forma constitucional, por algunas enfermedades o por la toma de medicamentos que lo condicionan), especialmente pacientes trasplantados.

¿Cómo realizarnos esta exploración?
Ésta debe realizarse en una habitación con buena luz, y con la ayuda de un espejo. La Asociación Española Contra el Cáncer nos explica en su página cómo realizarla de una forma muy sencilla:



¿Cuáles son posibles signos de alarma?
-“Bultos”, “manchas” o “lunares” de nueva aparición, o bien otros de larga evolución, que crecen o cambian de color, forma o tamaño, o bien si pican o sangran de forma espontánea.
-Lesiones rojizas o costrosas con aumento de tamaño progresivo.
-“Heridas” que no terminan de cicatrizar.
-“Manchas” diferentes al resto.
-Respecto al melanoma (“cáncer de piel relacionado con los lunares”), una regla fácil y de gran utilidad práctica sería la regla del “A-B-C-D-E”  o el signo “del patito feo” de los lunares, que ya comentamos en el siguiente enlace: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2012/02/melanoma-el-patito-feo.html
Ante la duda, el dermatólogo debe ser siempre el especialista a quien consultar al respecto.

Un paciente a quién se le extirpó un melanoma reflexiona acerca de la importancia de la exploración cutánea y de la importancia del diagnóstico precoz en este interesante vídeo:

Más información:

sábado, 11 de julio de 2015

Vitíligo: Cuando la piel pierde su color

El vitíligo es un trastorno de la pigmentación de origen desconocido caracterizado por una pérdida de color de la piel (que se torna de color blanco nacarado) e incluso -en ocasiones- también del cabello.

Esta pérdida de la coloración se produce por una pérdida de melanocitos “funcionales” (las células que originan dicha pigmentación gracias a la producción de un pigmento conocido como “melanina”). Aunque su origen (a pesar de los continuos avances en la materia) aún permanece siendo una incógnita, parece englobarse dentro de las enfermedades autoinmunes (enfermedades en que el propio cuerpo produce unas “defensas” que erróneamente atacan diferentes órganos del propio individuo, en este caso los melanocitos). A favor de esta teoría está el que el vitíligo se asocia con cierta frecuencia con otras enfermedades de este tipo (sobre todo, con trastornos tiroideos).



Las “manchas” (lesiones de vitíligo) son habitualmente asintomáticas, aunque 1 de cada 5 personas afectas refieren picor durante la aparición de nuevas lesiones. Aunque estas manchas pueden aparecer en cualquier área corporal, es especialmente frecuente encontrarlas en áreas periorificiales (alrededor de los orificios naturales, como la boca o los ojos), área genital, la cara o las manos. La fricción (los roces) podrían estar relacionados con la aparición de lesiones en áreas como el cuello, los codos y los tobillos. A este fenómeno se le conoce como “fenómeno de Koebner” (fenómeno que también ocurre en otras enfermedades de la piel, como la psoriasis).

En cualquier caso, no debemos confundir cualquier mancha blanca (o “clara”) de la piel con vitíligo, ya que existen múltiples trastornos que pueden cursas con lesiones parecidas. Ante la duda, debe consultarse con un dermatólogo.

El vitíligo puede originar un importante impacto psicosocial, más aún en personas de piel oscura, en quienes el contraste hace las “manchas” más evidentes, y en individuos en que la cara y las manos estén afectas. Esto puede ocurrir incluso en niños, tal y como hemos podido contrastar en estudios que hemos realizado al respecto.

Puede aparecer en personas de cualquier raza, sexo o edad, aunque más de la mitad presentan el inicio de desarrollo de las manchas antes de los 20 años de edad, y se calcula que afecta a aproximadamente el 1% de la población mundial.

Se considera que existen dos tipos fundamentales de vitíligo: el vitíligo “vulgar” la forma más común, en que las manchas son más o menos simétricas, pudiendo estar localizado a determinadas áreas o incluso llegar a afectar toda la superficie corporal, y el vitíligo “segmentario”, en que se afecta sólo un área corporal.

Una vez aparece, su curso es impredecible; los “cambios” (aparición de nuevas lesiones o extensión de las previas) pueden sucederse rápidamente, o puede pasar mucho tiempo sin que las lesiones varíen. Igualmente, la progresión puede detenerse e incluso las lesiones pueden mejorar espontáneamente, sin haber realizado ningún tratamiento.
Aún siendo una enfermedad crónica sin una cura eficaz, existen diferentes tratamientos que se realizan con el objetivo  de controlar en lo posible el proceso y mejorar así la calidad de vida de los pacientes. Algunos de estos tratamientos pueden hacer que las áreas de piel afectas se repigmenten (tomen de nuevo su coloración original), aunque a día de hoy, no existe ninguno que prevenga su avance o sus recurrencias. Por lo general, las lesiones de cara y cuello responden mejor que las de otras áreas como las manos y pies.

Comentaremos las principales opciones terapéuticas (que en cualquier caso deben ser prescritas y controladas por un dermatólogo):

-Esteroides tópicos (“cremas de cortisona”): Responden mejor las manchas de cara y cuello. Sus principales efectos adversos potenciales son atrofia de la piel y en casos extremos, absorción al organismo. Por ello, habitualmente se usan por periodos de tiempo limitado.

-Inhibidores de la Calcineurina Tópicos (cremas de Tacrolimus y Pimecrolimus): Sobre todo efectivos en la cara, con ellos se obtienen resultados similares (o algo menores) en eficacia respecto a los esteroides tópicos. Entre sus efectos adversos podemos encontrar sensación de picor o quemazón en las zonas tratadas, sobre todo al comienzo del tratamiento. Tienen menor absorción por el organismo que los esteroides, por lo que son más seguros en este sentido.

-Análogos de la vitamina D tópicos (cremas de calcipotriol, calcitriol, tacalcitol): Originan menores tasas de repigmentación que los esteroides tópicos, aunque combinados con éstos, los resultados mejoran. Ocasionalmente pueden originar irritación, picor...

-Esteroides sistémicos (“pastillas de cortisona”): Parecen tener una eficacia importante, si bien sus posibles efectos adversos a largo plazo limitan su uso.

-Vitaminas: Algunos estudios defienden que la combinación de ácido fólico, vitamina B12 y exposición solar puede favorecer la repigmentación.

-Antioxidantes tópicos y orales: Vitamina E, vitamina E, ácidos alfalipoicos, gingkgo biloban, polypodium leucotomos y otros parecen útiles en el tratamiento del vitíligo, sobre todo acompañando a fototerapia.

-Fototerapia: El uso de fuentes de luz ultravioleta para de forma controlada, tratar el proceso. Las principales son:
*UVB-BE (rayos Ultravioleta B “de banda estrecha”): Hoy por hoy se considera el tratamiento de elección de los casos de vitíligo extensos (que afectan al menos el 20% de la superficie corporal), aunque debe ser administrado 3veces por semana, y son precisas múltiples sesiones para apreciar la respuesta.
*PUVA (rayos Ultravioleta A + Psoralenos, habitualmente en pastillas): Debido a sus efectos adversos poteniales (cataratas, quemaduras, molestias g-i, riesgo de cáncer de piel…) esta modalidad de fototerapia suele ser menos usada.

-Láser: Fundamentalmente el láser Excímero de 308nm: Tal y como ocurría con UVB-BE, necesita múltiples sesiones, que se distribuyen por lo general en 2-3 sesiones/semana, con potencialidad de originar quemaduras, picor… y podría ser más útil que la fototerapia en personas de piel más oscura.

-El uso de “camuflaje terapéutico” (“maquillaje correctivo”, “maquillaje terapéutico”) puede ser útil (tal y como hemos podido comprobar con estudios que hemos llevado a cabo al respecto), especialmente en personas que por su tipo de piel o por las zonas que estén afectas originen importante afectación psicológica. Engloban maquillajes temporales, autobronceadores semipermanentes, agentes químicos conteniendo dihidroxiacetona, o micropigmentación permanente.

-Depigmentación permanente: En pacientes muy seleccionados en que los tratamientos para repigmentar han fracasado, o en pacientes con vitíligo muy extenso, puede plantearse homogenizar el color de la piel al despigmentar el resto de la piel. Para ello se pueden formular algunos compuestos, que como efectos adversos pueden originar picor o escozor. Estos pacientes despigmentados deben tener especial precaución con respecto a la exposición solar, por el riesgo de quemaduras.

-Cirugía: Puede plantearse en pacientes con vitíligo estable y sin fenómeno de Koebner asociado; existen diferentes técnicas para obtener los injertos de piel “sana” que luego son implantados en las manchas de vitíligo; pueden obteenrse mediante punch ("sacabocados"), mediante ampollas de succión, o incluso mediante técnicas más novedosas y complejas, obteniendo suspensiones de epidermis con melanocitos y queratinocitos, o cultivando melanocitos obtenidos de la epidermis de piel sana para luego implantarlos en otras áreas más extensas.

Entre los resultados obtenidos en diferente estudios comparativos entre diferentes opciones terapéuticas para el tratamiento del vitíligo, es destacable que entre las modalidades fundamentales de fototerapia (PUVA y UVB de Banda Estrecha), parece que ésta segunda es más eficaz y sobre todo más segura; Por otro lado, el uso de esteroides tópicos fue más eficaz que el uso de psoralenos asociado a helioterapia (exposición solar), el uso de hidrocortisona junto a tratamiento láser fue más eficaz que el uso exclusivo de láser, los suplementos de ginkgo biloba fueron mejores que el uso de placebo, y que los pulsos de tratamiento con corticoides sistémicos (“minipulsos de prednisolona”) asociados a fototerapia UVB de Banda Estrecha fue mejor que los minipulsos de prednisolona solos. En general, parece que la combinación de varios tratamientos favorece por lo general una mejor respuesta.

En cualquier caso, se echa de menos la existencia de más estudios comparativos entre las diferentes alternativas terapéuticas, así como estudios que no sólo muestren resultados a corto plazo de los diferentes tratamientos, sino también a largo plazo, para ver si dichos resultados son duraderos o no el tiempo.

Más información:
1. Whitton ME, Pinart M, Batchelor J, Leonardi-Bee J, González U, Jiyad Z, Eleftheriadou V, Ezzedine K. Interventions for vitiligo. Cochrane Database Syst Rev. 2015 Feb 24;2.
2. Sarnoff DS. Therapeutic Update on Vitiligo. Journal of Drugs in Dermatology 2015;14:109-11.

3. Padilla-España L, Del Boz J, Ramírez-López MB, Fernández-Sánchez ME. Camouflage therapy workshop for pediatric dermatology patients: a review of 6 cases. Actas Dermosifiliogr. 2014;105:510-4.

sábado, 20 de junio de 2015

“Tuve un cáncer de piel: ¿Ahora qué?”

Ésta es una pregunta que cada vez más gente se hace, teniendo en cuenta la extraordinaria frecuencia del cáncer de piel en nuestro medio (leer más al respecto en este blog). Cuando el cáncer fue diagnosticado y tratado… ¿Hay que hacer algo más?

Pues bien, si el diagnóstico fue de melanoma (cáncer de piel derivado de los melanocitos), se recomienda un seguimiento de por vida, precisando (o no) de pruebas complementarias (radiografías, ecografías, analíticas, etc) y un seguimiento más o menos estrecho según cada caso. Leer más al respecto en este blog.

Pero debemos recordar que el cáncer de piel más frecuente es lo que conocemos como “cáncer de piel no-melanoma” (o “cáncer cutáneo no-melanoma”), que fundamentalmente se compone de “carcinoma basocelular” (leer más al respecto en este blog) y carcinoma escamocelular (también conocido como “carcinoma epidermoide” o “carcinoma espinocelular”).

Nos centraremos en el cáncer cutáneo no-melanoma (CCNM en adelante), y para analizar qué seguimiento es conveniente (si es que lo es), nos basaremos en el magnífico estudio del Dr. Javier Domínguez-Cruz, dermatólogo del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, publicado en 2014 en la prestigiosa revista British Journal of Dermatology.

En este estudio se realiza un exhaustivo seguimiento de más de 900 pacientes diagnosticados de un primer CCNM en un centro hospitalario de Sevilla a lo largo de 3 años y seguidos luego por una media de 7 años. Como resultado, apreciaron que más de 200 pacientes (casi ¼ parte de los pacientes) desarrollaron durante el seguimiento nuevos CCNM, que fueron diagnosticados como media tras algo más de 2 años.

El estudio concluye que una vez que un paciente presenta un CCNM, es frecuente que ese mismo paciente desarrolle nuevo/s CCNM, especialmente a lo largo de los 5 primeros años después del diagnóstico primer CCNM.

Afortunadamente, la mayoría de estos CCNM tienen un excelente pronóstico si se realiza un diagnóstico y tratamiento temprano. De aquí la importancia de que los pacientes que sean diagnosticados (y tratados) de un CCNM sean seguidos y revisados durante un tiempo prudencial, de manera que estos (posibles) nuevos CCNM sean rápidamente diagnosticados y tratados.



La mayoría de guías aconsejan un seguimiento de estos pacientes por 3-5 años tras el diagnóstico del primer CCNM. En Andalucía existe una guía al respecto (“proceso asistencial integrado cáncer de piel”), revisada en 2014.

-Más información:
*Domínguez-Cruz JJ, Nieto García A, Ríos JJ, Moreno-Ramínrez D. Second nonmelanoma skin cancer in Spain: frequency and chronology. Br J Dermatol. 2014;170:716–9.

*Aguilar Bernier M, Rivas Ruiz F, De Troya Martín M, Blázquez N. Comparative epidemiological study of non-melanoma skin cáncer between Spanish and north and central European residents on the Costa del Sol. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2012;26:41–7.

miércoles, 3 de junio de 2015

Actualización en Dermatitis Atópica: Tratamiento

El tratamiento de la Dermatitis Atópica merece un apartado especial, en el que también existen novedades de interés. Nos centraremos en aquellas concernientes al tratamiento tópico ("cremas" fundamentalmente).

Como comentamos en otro apartado para procurar prevenir de la Marcha Atópica, lo más importante sería el control de los brotes por un lado, y la restauración de la barrera cutánea por otro.

Respecto al control de los brotes, esto se basa en los corticoides tópicos y los inmunomoduladores tópicos.
Los Corticoides tópicos (“cremas con cortisona”) siguen siendo a día de hoy la base del tratamiento. A pesar de ello, es igualmente necesario conocer sus posibles efectos secundarios tanto a nivel de la piel como a nivel sistémico, y por ello es fundamental elegir de forma correcta un corticoide con una potencia adecuada, un excipiente oportuno (crema, pomada, loción, emulsión, solución, espuma…) y la pauta y duración con que se prescribe el corticoide. Siempre y cuando sean usados y prescritos (siempre según indicación médica) de forma correcta, la posibilidad de efectos adversos de consideración es mínima. Los corticoides tópicos, además, pueden combinarse con emolientes y antibióticos si fuese oportuno.
Los Inmunomoduladores tópicos (los Inhibidores de la Calcineurina tópica fundamentalmente, tacrolimus y pimecrolimus) fueron desarrollados relativamente hace pocos años. Su eficacia es similar a esteroides de media potencia y como ventaja fundamental tienen el no poder inducir atrofia en la piel. Su indicación aprobada es a partir de los 2 años de edad (tacrolimus 0.1% desde 16 años), en casos de dermatitis atópica sin respuesta adecuada o con intolerancia a esteroides tópicos, y en el caso de pimecrolimus, también en áreas donde no es adecuada la aplicación de esteroides tópicos (áreas de piel extremadamente sensible como cara y cuello). Por otro lado, muchos autores promulgan su uso combinándose con esteroides “como ahorrador de corticoides”.
Hace 5 años la FDA lanzó una advertencia con respecto al riesgo de la asociación de estos fármacos con linfomas, si bien esta advertencia se basaba en su uso sistémico (“en pastillas”) en inmunodeprimidos y trasplantados. En forma tópica, existe una prácticamente nula absorción del compuesto por la piel, y los estudios al respecto no han corraborado dicha advertencia.
En cualquier caso, probablemente el mayor problema de los inhibidores de la calcineurina tópica sea su elevado precio, mucho mayor al de las cremas de corticoides, y sí es evidente es que mejoran la calidad de vida de los pacientes con DA.

Respecto a la restauración de la Barrera Cutánea, la base está en el uso de emolientes.
El uso regular de emolientes permite disminuir la cantidad necesaria de esteroides tópicos (y aumenta su eficacia), ayuda a proteger contra factores irritantes (ej: ácaros), a contrarrestar el efecto negativo del baño sobre la barrera cutánea (no sólo hidratan y protegen, sino que además ayudan a evitar la evaporación transdérmica del agua), mejoran el picor… y existen ya en el mercado emolientes altamente específicos que incluso estimulan la síntesis de filagrina, y está demostrado que mejoran la calidad de vida de los pacientes con DA.

Si bien tenemos claro que en caso de eccema debemos pautar tratamiento del mismo y en caso de piel seca debemos pautar hidratantes, el problema es que los límites entre la “piel seca” y la piel con “mínimo eccema” no son siempre nítidos. Esto es responsable en muchos casos de las rápidas reapariciones de eccemas tras finalizar el tratamiento, y de aquí surgió el concepto de “Inflamación subclínica”, y es que la piel de aspecto normal en las personas con DA frecuentemente no es tal si se realiza una biopsia o una ecografía de las mismas, existiendo una disfunción de barrera cutánea, con una infiltración inflamatoria persistente.
Con el objetivo de controlar esta Inflamación subclínica desde hace pocos años se propusieron unas pautas específicas de tratamiento, conocidas como “Tratamiento Proactivo”, buscando un “Mantenimiento farmacológico de la dermatitis atópica” tras tratar el brote. Dicha modalidad de tratamientos se basa en (en pacientes con brotes de DA frecuentes) la aplicación de cremas de tratamiento (los estudios fueron con metilprednisolona aceponato, propionato de fluticasona y tacrolimus tópico) 2 veces/semana en las áreas corporales donde se solían producir los eccemas (“incluso aunque no tengan eccemas en esos momentos”), como prevención de los brotes, y se comprobó que finalmente esto se traducía en menores cantidad de cremas de tratamiento utilizadas, menos número de brotes, brotes de menor intensidad…

Al respecto del papel de las bacterias en la DA ya comentada en otro apartado, desde el año 2009 se comenzó a proponer la utilidad de realizar baños con hipoclorito sódico (lejía) muy diluido para el control de la carga bacteriana, al no existir resistencia a dicha sustancia, y por supuesto siempre según indicaciones de su médico.



Y relativamente novedosos son también los “vendajes húmedos”, de gran uso en el Centro y Norte de Europa, y basados en la aplicación de sustancias terapéuticas (cremas de cortisona generalmente) sobre la piel que luego se cubrirán con varias capas de vendajes, estando las más profundas humedecidas, con objeto de evitar la evaporación del agua, favoreciendo el alivio del picor y descostrado, así como una mayor penetración del tratamiento aplicado, siendo necesaria la aplicación de menor cantidad del mismo.

Más información: 
-Eichenfield LF et al. Guidelines of care for the management of atopic dermatitis: section 2. Management and treatment of atopic dermatitis with topical therapies. J Am Acad Dermatol. 2014;71:116-32.
-Sidbury R. Guidelines of care for the management of atopic dermatitis: section 3. Management and treatment with phototherapy and systemic agents. J Am Acad Dermatol. 2014;71:327-49.
-Grimalt R, et al. The steroid-sparing effect of an emollient therapy in infants with atopic dermatitis: a randomized controlled study. Dermatology. 2007;214:61-7.
-Schmitt J, von Kobyletzki L, Svensson A, Apfelbacher C. Efficacy and tolerability of proactive treatment with topical corticosteroids and calcineurin inhibitors for atopic eczema: systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Br J Dermatol. 2011;164:415-28.
-Huang JT, et al. Treatment of Staphylococcus aureus colonization in atopic dermatitis decreases disease severity. Pediatrics. 2009;123:808-14.

-Arjan C, et al. Wet-wrap treatment in children with atopic dermatitis: a practical guideline; Pediatr Dermatol. 2012;29:24-27.