viernes, 2 de noviembre de 2018

Técnica de vendajes húmedos en el manejo de la dermatitis atópica


La mayoría de casos de dermatitis atópica pueden ser controlados mediante el uso de tratamiento tópico (cremas), usando emolientes (hidratantes) como mantenimiento y corticoides tópicos en caso de brotes. Sin embargo, en algunos casos el tratamiento tópico se antoja insuficiente, y es necesario recurrir a tratamientos sistémicos (inmunosupresores) –no exentos de posibles efectos adversos y que precisan controles- o a la fototerapia –no disponible en todos los centros, y que requiere de tiempo para poder completar las sesiones-.

La técnica de vendajes húmedos (TVH, técnica de gasas o compresas húmedas, Wet wrap therapy) es una opción terapéutica a tener en cuenta para procurar control de los brotes de dermatitis a corto plazo antes de recurrir al uso de inmunosupresores o fototerapia.

De hecho, en las guías de consenso para el tratamiento de la dermatitis atópica publicadas en la revista de la Academia Europea de Dermatología en 2018 consideran a la TVH como una alternativa en el tratamiento de la Dermatitis Atópica moderada, al mismo nivel que el uso de tacrolimus, esteroides tópicos de media/alta potencia o la fototerapia y se le otorga a su uso un alto grado de recomendación en el control de los brotes.

Es una técnica de tratamiento que básicamente consiste en la aplicación sobre la piel dañada (habitualmente, en relación a eccemas) de una mezcla de crema hidratante y crema con corticoide, sobre la cual se aplicará una capa de tejido (vendas o prenda de ropa) humedecida, sobre la cual a su vez se colocará una nueva capa de tejido seco. En cualquier caso, existen diferentes modalidades de tratamiento.

Frecuentemente se recomienda que el niño (o adulto) a tratar tenga previamente un baño o una ducha, y tras salir, secar la piel a medias, para favorecer la humedad que es parte básica de la técnica.

Respecto a las cremas aplicadas sobre la piel alterada, lo más habitual es que se trate de un corticoide diluido en crema hidratante (generalmente una parte de corticoide por varias (una a nueve) partes de crema hidratante, aunque algunos estudios se han realizado usando el cortioide sin diluir, o incluso con emolientes (hidratantes) sin corticoide asociado. Por lo general se usan corticoides de potencia débil o media, aunque en algunos casos se han usado corticoides de alta potencia. Habitualmente, si el corticoide es de más alta potencia, se suele recomendar su uso más diluido respecto al hidratante.

Una vez se aplicó la crema, la primera capa (humedecida) puede corresponder a un vendaje de algodón, a gasas, compresas… pero también a una prenda de ropa (por ejemplo, un pijama) que preferiblemente le quede algo estrecha al paciente, capa sobre la cual ya se colocará la otra capa de tejido ya seca. Recientemente un estudio propuso que esta primera capa de tejido humedecida fuese pasada brevemente por la secadora antes de ser aplicada sobre la piel, lo cual podría disminuir mucho la sensación de incomodidad asociada a la humedad. Algunos autores también proponen como alternativa que esta primera capa de tejido se coloque seca, siendo luego pulverizada con agua templada concretamente en las zonas donde se aplicó la crema.  

Existen múltiples vídeos tutoriales sobre la técnica.




Sobre el tiempo de duración de los ciclos de tratamiento con TVH, no suelen sobrepasar las dos semanas, dejando los vendajes aplicados sobre la piel por 8-24 horas al día.

En algunos centros (sobre todo en el norte de Europa) esta técnica suele realizarse bajo ingreso hospitalario del paciente, si bien por lo general en nuestro medio suele recomendarse para su uso domiciliario. En cualquier caso, el uso de esta técnica debe ser siempre indicada por un médico, quien le explicará la forma concreta en que deberá realizarla, y que deberá supervisar la evolución del proceso.

De forma teórica, su efectividad parece relacionada con lograr una mejor penetración del corticoide, logrando además una menor pérdida transepidérmica de agua y actuando como barrera física que impide el rascado.

Varios estudios han mostrado resultados prometedores del uso de TVH en el manejo de la Dermatitis Atópica, con altas tasas de efectividad (con mejores resultados a los obtenidos aplicando el corticoide tópico de la manera convencional) y buen perfil de seguridad. La mayoría de estudios en que se evaluó la técnica fueron desarrollados sobre niños con dermatitis atópica, aunque también hay estudios centrados en adultos.

Además la TVH también se ha aplicado en el tratamiento de otros trastornos cutáneos, incluyendo dermatitis inespecíficas, eccemas numulares, eccema crónico de manos, eritrodermias, psoriasis, prurito, linfomas cutáneos-síndrome de Sezary, dermatomiositis, prúrigo nodular, pitiriasis rubra pilar y un amplio abanico de enfermedades ampollosas autoinmunes.

En cualquier caso, el número de pacientes tratados en estos estudios fue bajo, y aunque parece un método seguro de tratamiento, debemos tener en cuenta que entre sus potenciales efectos secundarios se encuentran aquellos derivados de la posible absorción sistémica (más allá de la piel) de los corticoides (incluso originando supresión del eje hipotálamo-hipofisario), que parece directamente relacionada con la cantidad total de corticoides usada y su concentración (siendo mucho más improbable ante corticoides muy diluidos). También se ha descrito un discreto aumento de las infecciones cutáneas bacterianas en los pacientes tratados (favorecidas por el propio corticoide y la oclusión de la piel), y puede existir una cierta incomodidad asociada al tratamiento, además de ser una técnica que requiere cierto tiempo para ser aplicada.

En 2017 se publicó por parte de investigadores españoles una revisión sistemática de lo publicado acerca de la TVH en dermatitis atópica, y con esta se concluyó que existía una pobre calidad de la evidencia de estos estudios, por lo que se recomendó la realización de nuevos ensayos clínicos con mayor calidad metodológica (más pacientes, comparación con otras alternativas de tratamiento aparte de corticoides tópicos, más búsqueda activa de posibles efectos adversos asociados, más tiempo de seguimiento…) con los cuales poder obtener conclusiones aún más fiables.

Más información:
-González-López G, Ceballos-Rodríguez RM, González-López JJ, Feito Rodríguez M, Herranz-Pinto P. Efficacy and safety of wet wrap therapy for patients with atopic dermatitis: a systematic review and meta-analysis. Br J Dermatol. 2017;177:688-695.

-Janmohamed SR, Oranje AP, Devillers AC, Rizopoulos D, van Praag MC, Van Gysel D, Goeteyn M, de Waard-van der Spek FB. The proactive wet-wrap method with diluted corticosteroids versus emollients in children with atopic dermatitis: a prospective, randomized, double-blind, placebo-controlled trial. J Am Acad Dermatol. 2014;70:1076-82.

-Andersen RM, Thyssen JP, Maibach HI. The role of wet wrap therapy in skin disorders – a literature review. Acta Derm Venereol. 2015;95:933-9.

-Xu W, Li Y, Chen Z, Liu T, Wang S, Li L. Wet-wrap therapy with halometasone cream for severe adult atopic dermatitis. Postgrad Med. 2018;130:470-476.

-Wollenberg A, et al. Consensus-based European guidelines for treatment of atopic eczema (atopic dermatitis) in adults and children. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2018;32:657-82.


sábado, 22 de septiembre de 2018

Cantaridina en el tratamiento de las verrugas plantares


Las verrugas víricas (originadas por virus de papiloma humano) frecuentemente se resuelven de forma espontánea. Sin embargo, una actitud expectante es a menudo una opción poco satisfactoria para los pacientes o sus padres (en caso de niños), pues las lesiones pueden permanecer por años, pueden diseminarse, pueden originar molestias, ser inestéticas, y pueden contagiarse a otras personas.

Por otro lado, el tratamiento de las verrugas víricas se torna en algunos casos complicado, existiendo múltiples diferentes alternativas terapéuticas, no exentas de posibles efectos adversos, sin que exista ninguna opción “ideal”. Dicho tratamiento suele ser aún más complejo en el caso de las verrugas plantares (verrugas víricas en la planta del pie, vulgarmente conocidas como “papilomas”). Más información en este blog sobre verrugas plantares.

                                                    imagen tomada de Flickr

En estos casos, la aplicación de cantaridina (habitualmente en combinación con ácido salícilico y podofilotoxina) suele ser una alternativa efectiva y segura.

La cantaridina es una toxina natural que se obtiene de unos escarabajos vesicantes y que ha sido usada en el tratamiento de moluscos contagiosos y verrugas desde los años 50 (más información en este blog). Esta sustancia actúa como queratolítico (destructor de la capa más superficial de la piel) y vesicante (originando ampollas intraepidérmicas) 1-2 días después de su aplicación.

En una reciente publicación se realizó una revisión sistemática de los estudios publicados respecto al tratamiento de verrugas víricas o moluscos contagiosos con cantaridina tópica en los últimos 50 años (1958-2018), incluyéndose 20 estudios (12 respecto a verrugas, 10 respecto a moluscos) que englobaban a más de 1700 pacientes, niños y adultos, aunque solo 4 de estos estudios eran ensayos clínicos con un grupo de comparación, por lo que el nivel general de evidencia de los estudios era bajo.

Respecto a su uso en verrugas plantares (tanto en niños como en adultos) la cantaridina (sobre todo al 1%, y en combinación con ácido salicílico 30% y podofilotoxina 5%) mostró una gran eficacia, con tasas de aclaramiento (desaparición completa de las verrugas) superiores al 80%, e incluso obteniendo algunos estudios una resolución del 100% de las lesiones tratadas.
Un estudio comparó el tratamiento de las verrugas plantares mediante esta combinación frente al uso de nitrógeno líquido (crioterapia), siendo muy superiores los resultados obtenidos mediante la fórmula con cantaridina.  De la misma forma, otro estudio muy reciente comparó (también en verrugas plantares) la combinación de cantaridina y ácido salicílico (esta vez, con resina de podofilino al 20%) frente al tratamiento mediante láser de Neodimio-Yag, y de nuevo los resultados fueron mejores en el grupo tratado con cantaridina.

Por otro lado, la potencia de la cantaridina puede aumentarse si tras su aplicación se realiza oclusión.

Por lo general, la satisfacción respecto al tratamiento fue muy alta, de más de 9 sobre 10, y los pacientes refirieron que volverían a repetir el mismo tratamiento.

En el caso de los niños, la cantaridina puede resultar una opción especialmente útil, teniendo en cuenta que la aplicación en sí es indolora (si bien unas horas o días más tarde sí puede haber una reacción inflamatoria local que puede originar molestias), por lo que pueden tratarse varias lesiones en una misma sesión sin originar en el momento molestias al niño, y siendo más fácil repetir el tratamiento si fuese necesario.

Otra ventaja de la cantaridina es que su aplicación puede llegar a zonas de difícil acceso terapéutico, como ocurre con las verrugas que se extienden debajo de las uñas.

Los efectos adversos que más frecuentemente se asociaron a la aplicación de cantaridina (para verrugas víricas y moluscos) fueron los siguientes:
-Dolor: Descrito en el 7-85% de casos, apareció con más frecuencia cuando la cantaridina se usó al 1%. El dolor fue menor en comparación con el acaecido en relación a crioterapia o al tratamiento con láser de neodimio. Por lo general este dolor es limitado en el tiempo, y suele tolerarse bien con el uso de analgésicos.
-Formación de ampollas (en 10-100% de los casos)
-Alteraciones de la pigmentación (habitualmente transitorias, y que se apreciaron en el 1-53% de casos). Debe tenerse en cuenta sobre todo en personas de piel oscura, en que puede ocurrir de manera más frecuente.
-Aparición de “verrugas en anillo” tras el tratamiento: esto implica la aparición de verrugas alrededor de la lesión que fue tratada con cantaridina.
-Cicatrices post-tratamiento: Infrecuentes, pero descritas; debe tenerse en cuenta sobre todo a la hora de tratar personas que tienden a cicatrizar de forma anómala.
-Otros posibles efectos adversos incluyen picor, sangrado, enrojecimiento, quemazón, irritación, linfangitis, linfedema...

Para minimizar las posibles molestias asociadas, se recomienda aplicar sólo una capa fina de cantaridina, aplicarla sólo en la piel lesional, y minimizar el tiempo de oclusión.

A pesar de todo lo comentado previamente, y de su uso extendido (sobre todo en Estados Unidos) el uso de cantaridina no está aprobado en verrugas (ni moluscos) por la Agencia americana reguladora del medicamento (FDA), aunque en 2015 la propia FDA (el comité de asesoramiento en compuestos farmacéuticos) aceptó que la cantaridina se incluyese dentro de la lista de “Bulk Drug Substances”, una lista creada por la FDA en que se incluyen sustancias de las que la FDA permite su uso tópico, siempre que sea aplicado por profesionales sanitarios y en un medio sanitario.

En resumen, el uso de cantaridina tópica en el tratamiento de verrugas víricas es efectiva, bien tolerada, y se relacionó con un alto nivel de satisfacción por parte de los pacientes tratados. Estos resultados son especialmente interesantes en el tratamiento de las verrugas plantares, que frecuentemente son difíciles de tratar. A pesar de ello, es necesario el desarrollo de nuevos estudios que permitan obtener mayor nivel de evidencia con los que determinar la mejor pauta de tratamiento.


Más información:
-Vakharia PP, Chopra R, Silverberg NB, Silverberg JI. Efficacy and Safety of Topical Cantharidin Treatment for Molluscum Contagiosum and Warts: A Systematic Review. Am J Clin Dermatol. 2018 Aug 10. doi: 10.1007/s40257-018-0375-4. [Epub ahead of print].

-Kacar N, Tasli L, Korkmaz S, Ergin S, Erdogan BS. Cantharidinpodophylotoxin-salicylic acid versus cryotherapy in the treatment of plantar warts: a randomized prospective study. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2012;26:889–93.

-Ghonemy S. Treatment of recalcitrant plantar warts with long pulsed Nd:YAG laser versus cantharidin-podophylline resin-salicylic acid. J Cosmet Laser Ther. 2017;19:347–52.

- López López D, Vilar Fernandez JM, Losa Iglesias ME, Alvarez Castro C, Romero Morales C, Garcia Sanchez MM, et al. Safety and effectiveness of cantharidin-podophylotoxin-salicylic acid in the treatment of recalcitrant plantar warts. Dermatol Ther. 2016;29:269–73.

- En este blog:
Cantaridina en el tratamiento de moluscos contagiosos:
http://javierdelboz.blogspot.com/2014/03/adios-los-moluscos-contagiosos-con-un.html

Verrugas plantares: el "papiloma":
http://javierdelboz.blogspot.com/2015/11/verrugas-plantares-el-papiloma.html

martes, 28 de agosto de 2018

Cuidados de la piel del cordón umbilical en los recién nacidos


Siempre ha existido una gran controversia respecto a cuáles podrían ser los mejores cuidados para la piel del cordón umbilical en neonatos que nacieron en medio hospitalario.

Algunos promulgaban que era oportuno realizar cuidados diarios de la zona aplicando antisépticos como el alcohol, la clorhexidina o el cloruro de benzalconio… mientras que otros simplemente recomendaban a los padres una higiene de la zona con jabón normal (sin antisépticos) y procurar mantener la zona seca.  



Las razones para apoyar una u otra opción radicaban en la creencia de unos y otros que determinados métodos eran mejores que otros para prevenir infecciones y otras posibles complicaciones en estos niños.

Ante una falta de evidencia científica sólida al respecto, para solucionar dichas dudas se llevaron a cabo varios estudios de gran interés en los últimos años.

En un primer estudio, publicado en 2016 y llevado a cabo en Italia en 2014-2015 en 200 recién nacidos (en un hospital) se recomendó realizar de forma aleatoria cuidados secos del cordón (aplicando una gasa estéril alrededor del la base del cordón umbilical en el primer día de vida, dejando luego éste expuesto al aire por fuera del pañal, con higiene mediante jabón no antiséptico y procurando mantener la zona seca) o bien curas de la zona con alcohol (limpieza del cordón mediante alcohol al 70% dos veces al día). En el grupo de los cuidados secos se apreció con significación estadística un tiempo más corto para que se cayese el cordón (10 días, frente a 12 días en el grupo cuidado con alcohol). En cambio, no se apreciaron diferencias entre infecciones o posibles efectos adversos entre uno y otro grupo.

Más interesante y aclaratorio aún fue un estudio francés publicado en 2017 llevado a cabo en seis hospitales sobre casi 8.700 recién nacidos, de los cuales 4404 fueron tratados con antisépticos (clorhexidina, cloruro de benzalconio u alcohol) y 4293 mediante “curas secas”. En éste tan sólo se diagnosticaron 3 casos de onfalitis (infección a nivel del ombligo) de entre los casos con curas secas, sin que existieran diferencias significativas respecto al grupo en que se recomendó usar antisépticos. En este caso tampoco se hayaron diferencias significativas entre los dos grupos respecto a la incidencia de infecciones neonatales tardías, percepción por los padres de dificultad en el cuidado o tiempo para la caída del cordón.

En definitiva, y gracias a estos estudios, podemos concluir que respecto a niños recién nacidos en medio hospitalario en países desarrollados, mantener la piel del cordón limpia y seca sería la opción más oportuna, sin que sea necesario el uso de antisépticos, con lo cual además podrían disminuirse los costes asociados a dicho proceso.

Más información:
- Sinha A, Sazawal S, Pradhan A, Ramji S, Opiyo N. Chlorhexidine skin or cord care for prevention of mortality and infections in neonates. Cochrane Database Syst Rev. 2015 Mar 5;(3):CD007835. doi: 10.1002/14651858.CD007835.pub2.
- Quattrin R, Iacobucci K, De Tina AL, Gallina L, Pittini C, Brusaferro S. 70% Alcohol Versus Dry Cord Care in the Umbilical Cord Care: A Case-Control Study in Italy. Medicine (Baltimore). 2016;95:e3207.
- Gras-Le Guen C, Caille A, Launay E, Boscher C, Godon N, Savagner C, Descombes E, Gremmo-Feger G, Pladys P, Saillant D, Legrand A, Caillon J, Barbarot S, Roze JC, Giraudeau B. Dry Care Versus Antiseptics for Umbilical Cord Care: A Cluster Randomized Trial. Pediatrics. 2017;139(1). pii: e20161857. doi: 10.1542/peds.2016-1857.

domingo, 29 de julio de 2018

Novedades en el tratamiento del melasma: Ácido Tranexámico


El melasma (también llamado “cloasma” o “paño del embarazo”) es un frecuente trastorno de la pigmentación de la piel en que se produce de manera localizada (por lo general en zona centrofacial) debido a una excesiva producción de melanina, originando manchas oscuras de bordes algo irregulares y habitualmente simétricas. Es especialmente frecuente en mujeres en edad reproductiva, y aunque su causa exacta es desconocida, sí conocemos algunos de sus factores desencadenantes o agravantes, como la exposición solar, el embarazo o el uso de anticonceptivos o corticoides, algunos fármacos fotosensibilizantes, cosméticos, trastornos inflamatorios de la piel y estrés. Causas mucho más raras son tumores ováricos, infecciones o alteraciones del hígado.
Esta pigmentación se traduce en un importante impacto en la apariencia física, originando estrés emocional y psicosocial y afectando la calidad de vida de quien lo padece.

Fuente: Flickr.com


Cualquier dermatólogo sabe que no existe un tratamiento perfecto para el melasma, por lo que debemos ser sinceros con nuestros pacientes, debiendo explicar que si bien por lo general las manchas pueden mejorarse, es difícil eliminarlas por completo, y tienen gran tendencia a que reaparecer. La base del tratamiento del melasma es la fotoprotección estricta (para evitar los reempeoramientos) evitando en lo posible la exposición solar y usando protectores solares de amplio espectro, y la aplicación de sustancias que interfieren en la síntesis de melanina (como hidroquinona, ácido kójico, vitamina C…), en forma de cremas o peelings químicos, y el uso de camuflaje (maquillajes). El uso de láser y otras fuentes de luz pueden ser útiles en algunos casos, pero en otros pueden desencadenar un empeoramiento. Más información sobre el tratamiento del melasma aquí.

A pesar de ello, si en los últimos años se ha producido un avance a reseñar, éste debe ser el descubrimiento de la utilidad de una sustancia, el ácido tranexámico, en su tratamiento.

El Ácido Tranexámico (AT) es un inhibidor de la plasmina, que actúa en la “cascada de la coagulación sanguínea” impidiendo el paso de plasminógeno a plasmina, y que se usa para prevenir una excesiva fibrinolisis (la cual llevaría a una coagulación deficiente), por lo que se usa para tratar y prevenir las pérdidas de sangre (hemorragias) asociadas a una fibrinólisis excesiva, por ejemplo tras intervenciones quirúrgicas o tras sangrados menstruales abundantes.
Pero el plasminógeno también está presente en la epidermis de la piel humana, y es conocido que los queratinocitos humanos cultivados lo producen, por lo que parece razonable que el AT pueda afectar las funciones e interacciones de los queratinocitos. Por otro lado, la radiación ultravioleta induce la síntesis de plasminogeno, y la plasmina induce la elevación de hormona alfa-melanoestimulante y la liberación de ácido araquirónico: ambas sustancias pueden activar la síntesis de melanina, por lo que la acción anti-plasmina de AT parece ser el origen del efecto aclarante de este agente. Además, el AT tiene una estructura molecular muy parecida a la tirosina (que es importante en la formación de la melanina), por lo que puede inhibir la actividad de la enzima tirosinasa, lo cual también podría explicar su efecto en el  melasma.

Desde que se señaló su aparente utilidad en el tratamiento del melasma, el AT ha sido usado en diversos estudios (siempre “fuera de ficha técnica, con indicación formal no aprobada en melasma”) en forma oral (comprimidos), tópica y mediante inyecciones intradérmicas, con o sin combinarse con otros tratamientos como el láser u otros activos despigmentantes.
La modalidad más utilizada fue la oral, en comprimidos, habiéndose publicado múltiples estudios al respecto desde 2011 englobando más de 1.000 pacientes tratados con dosis de AT de entre 250 y 1500 mg/día, prescritos por 1-6 meses, aunque la pauta más usada fue de 500 mg/día por 3 meses. Es posible ver ya alguna mejoría tras un mes de tratamiento. Esto corresponde a dosis diarias mucho menores a las recomendadas por ficha técnica para tratamiento o prevención de hemorragias (que son de unos 3 gramos/día) pero durante periodos de tiempo mucho más prolongados.
De forma general, estos estudios mostraron una mejoría mayor y más rápida del melasma, así como una posible recaída menor/más tardía entre los grupos de pacientes que usaron AT.
Respecto al uso tópico, ya un estudio en 1998 se apreció que su aplicación (en forma de soluciones al 2-3%) sobre animales era útil en prevenir la hiperpigmentación tras exposiciones a luz ultravioleta, publicándose diferentes estudios en humanos respecto a su utilidad en el melasma desde 2009. Se usaron preparados (crema, emulsión, solución…) con concentraciones de AT de 2-5%, igualmente con buenas tasas de respuesta general. En forma de microinyecciones dérmicas semanales no parece que su efectividad fuese superior según los estudios disponibles.

Contraindicaciones a la toma de ácido tranexámico:
Debido a su acción procoagulante, el AT no debe tomarse si existen antecedentes de trombosis arterial o venosa, antecedentes de convulsiones, condiciones fibrinolíticas que siguen a una coagulopatía de consumo, deterioro renal severo (no debe usarse tampoco si hay sangrado urinario de origen renal) o si hay hipersensibilidad al principio activo o a cualquiera de los excipientes.
Igualmente antes del uso del AT deben revisarse los factores de riesgo de trombosis, como es el uso de anticonceptivos orales, fármacos con estrógenos u otros componentes protrombóticos.
Aunque no se han demostrado efectos nocivos sobre el feto en animales, el AT atraviesa la placenta, por lo que se recomienda precaución en embarazadas. Además, el AT pasa a la leche materna en una concentración aproximada de 1/100 de la concentración en sangre materna. Es improbable que se produzca un efecto antifibrinolítico en el lactante pero se recomienda precaución.

Posibles efectos secundarios por la toma de ácido tranexámico:
Aunque el AT es un fármaco por lo general muy bien tolerado, sus posibles efectos adversos asociados y descritos en casos aislados en que se usó en melasma incluyen molestias digestivas e irregularidades menstruales. Aunque su asociación a efectos adversos graves es excepcional (más aún a las dosis tan bajas que suele usarse en el melasma), por su efecto favorecedor de la coagulación (“protrombótico”), de forma teórica puede favorecer el desarrollo de eventos trombóticos como trombosis venosa profunda, tromboembolismo pulmonar o infarto de miocardio, y es por ello por lo que no se recomienda su uso en personas con factores de riesgo para su desarrollo, tal y como comentamos en el apartado anterior.
Respecto a su uso tópico (cremas, microinyecciones…) no se han descrito efectos adversos graves, y sólo se ha relacionado con leve irritación transitoria de la piel tratada.

En definitiva, la revisión de los múltiples estudios publicados nos permite apoyar el uso de AT como modalidad terapéutica por lo general efectiva y segura para pacientes con melasma (siempre que no existan contraindicaciones al respecto), si bien esperamos nuevos grandes estudios que nos permitan identificar más claramente cuál sería la pauta más idónea de tratamiento (dosis diaria, tiempo de tratamientos, tratamientos adyuvantes…).

MÁS INFORMACIÓN:
- Bala HR, Lee S, Wong C, Pandya AG, Rodrigues M. Dermatol Surg. 2018;44:814-825. Oral Tranexamic Acid for the Treatment of Melasma: A Review.
- Taraz M, Niknam S, Ehsani AH. Tranexamic acid in treatment of melasma: A comprehensive review of clinical studies. Dermatol Ther. 2017;30(3). doi: 10.1111/dth.12465. Epub 2017 Jan 30.
- Kim HJ, Moon SH, Cho SH, Lee JD, Kim HS. Efficacy and Safety of Tranexamic Acid in Melasma: A Meta-analysis and Systematic Review. Acta Derm Venereol. 2017;97:776-781.
- Perper M, Eber AE, Fayne R, Verne SH, Magno RJ, Cervantes J, ALharbi M, Alomair I, Alfuraih A, Nouri K. Tranexamic Acid in the Treatment of Melasma: A Review of the Literature. Am J Clin Dermatol. 2017;18:373-381.

-Más información sobre Melasma en este blog:
http://javierdelboz.blogspot.com/2012/03/actualizacion-en-el-melasma.html

jueves, 21 de junio de 2018

Mitos y realidades en protección solar en la edad pediátrica


Si bien ya en algunas entradas previas habíamos comentado de forma general algunos mitos y realidades sobre las cremas de protección solar y sobre  fotoprotección en la infancia, en esta entrada, con la ayuda del Dr. José Aguilera, fotobiólogo de la Universidad de Málaga, nos dedicaremos a repasar algunos mitos y realidades acerca de la protección solar en la edad pediátrica.

Mito: La Piel de los niños es igual a la de los adultos.
Realidad: Está probado que la piel del niño es más sensible que la de los adultos a los daños solares en los menores de 2 años. Además, la piel de los lactantes presenta diferencias estructurales con respecto a la de los adultos, presentando menor grosor y una limitada madurez de los elementos lipídicos y menor cantidad de melanina por fototipo, y presenta una mayor permeabiliad. Esto implica que los fotoprotectores que usemos en estas edades sean diferentes a las de los adultos; deben garantizar la no penetración transcutánea, y suelen recomendarse de forma general filtros inorgánicos (minerales) que actúan como una barrrera física, y que no son irritantes ni sensibilizantes.

Mito: La fotoprotección en la edad infantil no ha de ser tan rigurosa como la de los adultos ya que el cáncer de piel se presenta ya en personas mayores.
Realidad. Es fundamental la protector solar en los niños ya que mucho más de la mitad de la radiación ultravioleta (RUV) la recibimos entre infancia y adolescencia, por la gran cantidad de actividades que realizamos al aire libre en estas etapas. Además, se conoce bien la relación entre las exposiciones a dichas edades tempranas y el posterior desarrollo de cáncer de piel y aceleración del envejecimiento de la piel, por lo que la prevención temprana es una prioridad.



Mito: Los menores de un año solo deben acudir a la playa a primera hora de la mañana y última hora de la tarde.
Realidad: Los menores de un año no deberían ir a la playa a ninguna hora del día. A estas edades el riesgo de quemaduras (y por tanto, de daño solar) es extremadamente alto.

Mito: El uso de protectores solares no previene la aparición de nuevos lunares.
Realidad: Se conoce que el número de nevos (lunares) es mayor en niños de zonas con latitudes bajas con alta exposición solar e historial de quemaduras. Además se han publicado trabajos donde el uso continuado de fotoprotector disminuye la aparición de nuevos nevos siempre que el FPS (Factor de Protección Solar, que expresa protección frente a UVB) sea alto y con alta protección frente a UVA.

Mito: Usando protector solar de forma correcta, los niños pueden pasar el tiempo que quieran al sol.
Realidad: El uso de la crema protectora no debe servir de excusa con la que justificar una exposición más prolongada de los niños al sol.

Mito: Quemarse la piel “de vez en cuando” no implica riesgos para la piel del niño.
Realidad. Está demostrada la correlación entre las quemaduras en la infancia y el riesgo de desarrollo de lesiones precancerosas (queratosis actínicas) y cáncer de piel (carcinoma basocelular/espinocelular y melanoma) en la edad adulta. Las quemaduras solares indican que se han producido daños moleculares en las células de la piel, sobre el ADN.

Mito: No es necesario la protección solar en los niños de piel morena o cuando la piel ya está bronceada, ya que éstas resisten la exposición al sol.
Realidad: Aunque la piel morena es menos sensible que la blanca a la exposición solar, ambas sufren los efectos perjudiciales de las radiaciones ultravioleta (RUV), por lo que todos los fototipos han de protegerse. Por otro lado, el estar bronceado no garantiza la protección solar de la piel ni evita quemaduras solares, si bien el bronceado debería de adquirirse lo más gradualmente posible, siendo lo más importante es no llegar a quemarnos, y es difícil evitarlo sin usar protección.

Mito: El uso de una protección solar excesiva impide una correcta exposición para obtener vitamina D suficiente.
Realidad: En verano y a mediodía no suelen ser necesarios más de 5 minutos de exposición al sol para obtener la Vitamina D que necesitamos. En invierno, por el contrario, sí hay que aumentar más la exposición solar para obtener niveles ideales de vitamina D, pero las actividades habituales al exterior de los niños en época escolar garantizarían alcanzar estos niveles.

Mito: Cualquier tipo de ropa es suficiente para que el niño esté bien protegido.
Realidad: No todas las prendas de vestir ofrecen igual fotoprotección. Lo ideal en condiciones de alta exposición es utilizar camisetas de punto tipo camisetas de algodón o polos, (como los que frecuentemente se usan en uniformes escolares de verano). Las camisetas técnicas deportivas, de alta transpiración y fabricadas en poliéster, también ofrecen altos niveles de protección solar. De la misma forma, los niños deben cubrirse la cabeza con gorros (siendo los de ala ancha los que más protegen), que deberían forman parte indispensable de la indumentaria en el ámbito escolar y para el tiempo libre.

Más información:
-Paller A.S., Hawk J.L., Honig P., Giam Y.C., Hoath S., Mack M.C. New insights about infant and toddler skin: Implications for sun protection. Pediatrics. 2011;128: 92-102.
-Gilaberte Y., Aguilera J., Carrascosa J.M., Figueroa F.L., Romaní de Gabriel J., Nagore E. La vitamina D: evidencias y controversias. Actas Dermosifiliogr. 2011;102: 572-588.
-Gilaberte Y, Carrascosa JM. Realidades y retos de la fotoprotección en la infancia. Actas Dermosifiliogr 2014;105:253-62.




viernes, 1 de junio de 2018

Esos puntitos rasposos en la piel: Queratosis Pilar


Aunque es un motivo de consulta frecuente durante todo el año en las consultas de Dermatologia, puede ser en primavera, cuando la gente saca a lucir los brazos, cuando más se consulta por este motivo.

Las lesiones de Queratosis Pilar (QP en adelante) son pequeñas pápulas (lesiones sobreelevadas de aproximadamente 1milimétro de diámetro) queratósicas (rasposas al tacto) foliculares (que se distribuyen sobre los folículos del pelo) que pueden acompañarse de un cierto grado de eritema (rojez) en su base. Estas lesiones dan una apariencia de “piel de gallina”. Por lo general afectan la cara extensora de brazos, pero también pueden apreciarse en las mejillas, los muslos, los glúteos e incluso en el tronco.



En muchos casos, estas lesiones se confunden con acné, ya que es habitual apreciarlas de forma parecida a pequeños “granos”, si bien su contenido blanquecino que se desprende de las mismas cuando las pellizcamos no es pus, sino queratina.

De hecho, si biopsiamos estas lesiones, comprobaremos que se trata de un trastorno de la queratinización de la piel, en que se forman tapones de queratina (que no terminan de recambiarse de forma habitual), los cuales taponan y dilatan el orificio y la porción superior del infundíbulo de los folículos pilosos, pudiendo acompañarse de un infiltrado de células inflamatorias en dermis superficial a nivel perifolicular y perivascular.

En su diagnóstico diferencial existen otras entidades como el liquen espinuloso (enqu las lesiones presentan “espinas de queratina” y se distribuyen sobre grandes parches de piel, normalmente en el tronco y extremidades de niños, o la pitiriasis rubra pilar, en que suele haber -entre otros- un cierto engrosamiento (hiperqueratosis) de la piel de palmas y plantas. 

Se trata de un trastorno absolutamente benigno, con repercusión puramente a nivel estético, aunque a veces puede acompañarse de cierto picor.

Es un trastorno muy frecuente, y según algún estudio podría afectar a al menos la mitad de los adolescentes, en mayor o menor grado. Se estima que es heredado de forma autosómica dominantecon una variable penetrancia y expresividad.

Por lo general las lesiones suelen aparecer en la infancia, normalmente durante la primera década de vida, y suelen mejorar (o al menos no empeorar) con la edad (generalmente, sobre los 16 años). Aunque su origen no está claro, parece haber una cierta influencia hormonal. De hecho, parece ser más frecuente en mujeres con alteraciones o cambios hormonales (hiperandrogenismo, embarazos…).

Si bien en la gran mayoría de casos se tratan de un fenómeno aislado, en ocasiones pueden aparecer como un elemento más de enfermedades cutáneas como la dermatitis atópica, entidad igualmente muy frecuente en nuestro medio (de hecho, la presencia de QP no es útil para su diagnóstico), u otras más raras como la ictiosis vulgar (aquí es más frecuente que en la propia dermatitis atópica).

La queratosis pilar atrófica es un término usado para referirse a una serie de trastornos con QP y atrofia asociada (un ejemplo es el Uleritema ofriogenes, en que niños presentan lesiones tipo QP en la cara que luego evolucionan desarrollándose cicatrices atróficas). La eritromelanosis follicularis faciei et colli por su parte se caracteriza por eritema, hiperpigmentación (manchas rojizas y marronáceas y lesiones tipo QP).

También se han relacionado con QP déficits de vitamina A ó B12, el hipotiroidismo, la enfermedad de Cushing o la administración de corticotropina, si bien no está ni mucho menos indicado el despistaje de estas enfermedades de forma rutinaria al encontrarnos con una QP.  

Aunque no existe un tratamiento curativo, sí existen variadas opciones de tratamiento con las que mejorar las lesiones y sus posibles síntomas, y su base sería evitar la sequedad cutánea mediante el uso de cremas emolientes, a lo que pueden añadirse agentes queratolíticos (a base de urea, determinados ácidos…) e incluso corticoides tópicos (en periodos cortos de tiempo) según sea necesario por el tipo de lesiones, su apariencia o la sintomatología asociada. Para evitar dicha sequedad, también se recomienda evitar jabones agresivos o los baños prolongados de agua caliente.

En cualquier caso, por lo general las lesiones suelen mejorar en verano y empeorar en invierno. Probablemente el efecto exfoliante y queratorregulador de las aguas marinas y el sol sean responsables de dicha mejoría estival y la mayor sequedad cutánea inducida por el frío invernal sean las que originan su empeoramiento.

Más información:
-Hwang S, Schwartz RA. Keratosis pilaris: a common follicular hyperkeratosis. Cutis. 2008;82:177-80.
- Zhu JW, Lu ZF, Zheng M. Unilateral generalized keratosis pilaris following pregnancy. Cutis. 2014;94:203-5.

jueves, 10 de mayo de 2018

Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) y piel

El pasado 20 de Abril tuvo lugar en el Hospital Costa del Sol de Marbella una Jornada sobre Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) y Cáncer de piel.
El AOVE es un alimento único en nuestra dieta mediterránea, por ser un “zumo” 100 % natural, rico en  antioxidantes, ácido oléico, vitaminas (A,D,E,K) y polifenoles que nos ayudan en la defensa de la oxidación celular, enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares, digestivas... Por todo ello, se habla con frecuencia de él como "oro líquido".
En esta jornada destacó la ponencia del Dr. Juan Manuel Segura, dermatólogo de dicho hospital, sobre investigación sobre AOVE en Dermatología, de la cual pudimos obtener diferentes apuntes.

Historia del uso del aceite de oliva en los cuidados de la piel
El origen del olivo proviene de las costas de Siria, Líbano e Israel (Tierra prometida), y los primeros indicios de la presencia del olivo en las costas mediterráneas españolas coinciden con el dominio romano, aunque fueron posteriormente los árabes los que impulsaron su cultivo en Al Andalus, convirtiendo a España en el primer país productor de aceite de oliva a nivel mundial. De hecho la palabra aceite procede del árabe Azzayt, que significa jugo de aceite.
Haciendo un breve repaso histórico sobre los usos del aceite de oliva en la piel, ya los egipcios lo utilizaban hace 5000 años con devoción. Fueron los primeros en fabricar jabón al mezclarlo con un álcali.  Sus usos habituales incluían la higiene, la unción corporal y la perfumería.
Los griegos, varios siglos antes de Cristo, ya se ungían con aceite de oliva para masajes, lo usaba en cuidados de recién nacidos, en gimnastas contra los golpes, paracuidados capilares, como lubricante en ginecología, y en el tratamiento de enfermedades internas.
Ya Hipócrates escribió sobre más de 60 afecciones o dolencias diferentes que pueden tratarse con aceite de oliva incluyendo, entre otros, problemas cutáneos como quemaduras, heridas y cicatrices quirúrgicas , infecciones de oído, problemas ginecológicos, y mucho más. Muchos de estos usos siguen siendo hoy en día válidos, aplicándose como remedios caseros.
La medicina romana toma mucho de los médicos griegos, los cuales influyeron en la medicina europea durante siglos. De hecho Galeno, que era de procedencia griega, en el siglo II d.C. fabricó la primera crema hidratante con base de aceite de oliva, agua y cera de abejas. Es conocida como la “cold cream de Galeno” por la sensación de frescor al aplicarla en la piel.

Beneficios generales del AOVE sobre la piel
De forma básica, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) confiere una serie de beneficios a la hora de ser utilizado a nivel cutáneo.
En piel sana se ha utilizado con frecuencia como nutriente y agente antienvejecimiento (aportando brillo, textura suave y elasticidad).
En piel lesionada se usa con frecuencia como vehículo limpiador y para arrastre de restos orgánicos protegiendo la piel perilesional.



Componentes activos del Aceite de Oliva Virgen Extra. Oleocanthal
Uno de los factores más importantes que intervienen en el deterioro y envejecimiento cutáneo es la formación de radicales libres. Se trata de moléculas altamente reactivas que generan una desorganización de las membranas celulares. Para su neutralización existen antioxidantes.
El aceite de oliva virgen extra presenta concentraciones elevadas de antioxidantes como son la vitamina E, los carotenos y polifenoles.
Ya entrado el siglo XXI se produjo uno de los descubrimientos más apasionantes en relación con el aceite de oliva, y fue el descubrimiento de las propiedades de uno de los compuestos fenólicos del aceite de oliva, llamado oleocanthal.
El modo en que se descubrió esta sustancia entra dentro de las casualidades que muchas veces acompaña a los trabajos de investigación. El Dr. Beauchamp descubrió en una cata de aceite en Sicilia que el de oliva virgen extra le producía una irritación en la garganta similar a la que había notado al ingerir soluciones de ibuprofeno. Se demostró que la intensidad de irritación estaba en relación con la cantidad de esta sustancia en las diferentes muestras de aceite analizadas.
Se confirmó que el oleocanthal posee propiedades antiinflamatorias y antioxidantes iguales a los que presentan los fármacos del tipo AINE clásicos como el ibuprofeno al suprimir no selectivamente a la enzima ciclooxigenasa.
Por todo ello, en los últimos años oleocanthal se ha convertido en un compuesto de interés en la búsqueda de compuestos naturales con propiedades farmacológicas.
-Beauchamp GK, Keast RS, Morel D, Lin J, Pika J, Han Q, Lee CH, Smith AB, Breslin PA. Phytochemistry: ibuprofen-like activity in extra-virgin olive oil. Nature. 2005;437:45-6.

Aceite de Oliva Virgen Extra y Cáncer:
Tras el descubrimiento de oleocanthal como inhibidor de la COX de origen natural, el AOVE se ha convertido además en una sustancia de gran interés en la investigación del cáncer, y es que:
Destaca entre las poblaciones mediterráneas la menor incidencia observada de muchos tipos de cáncer, como el de mama, próstata, pulmón y de tracto digestivo.

Numerosos estudios in vitro han informado de que los compuestos fenólicos en los AOVE pueden inhibir la iniciación y el desarrollo de metástasis de varios tipos de cáncer. Concretamente, Margarucci informó que el oleocanthal reduce significativamente dos proteínas Hsp90, Akt y CDK4.  Hsp90 es una proteína chaperona (de choque térmico) que estabiliza una serie de proteínas que se requieren para el crecimiento del tumor.
- Margarucci L, Monti MC, Cassiano C, Mozzicafreddo M, Angeletti M, Riccio R, Tosco A, Casapullo A. Chemical proteomics-driven discovery of oleocanthal as an Hsp90 inhibitor. Chem Commun (Camb). 2013;49:5844-6.

Además, las enzimas inflamatorias atenuadas por oleocanthal, la COX-1 y COX-2, son responsables de la conversión de ácido araquidónico en prostaglandinas y tromboxano, que se producen en respuesta a estímulos inflamatorios o tóxicos.

Centrándonos en el cáncer cutáneo, se están desarrollando líneas de investigación, sobre todo en el melanoma, en relación a la actividad citotóxica de oleocanthal al inhibir la fosforilación de ERK1/2 y AKT y al regular negativamente la expresión de Bcl-2.
Además, Oleocanthal también regula negativamente los genes diana STAT3, incluidos Mcl-1, Bcl-xL, MMP-2, MMP-9, VEGF, que están implicados en la apoptosis, invasión y angiogénesis del melanoma.
-Fogli S, Arena C, Carpi S, Polini B, Bertini S, Digiacomo M, Gado F, Saba A, Saccomanni G, Breschi MC, Nieri P, Manera C, Macchia M. Cytotoxic Activity of Oleocanthal Isolated from Virgin Olive Oil on Human Melanoma Cells. Nutr Cancer. 2016;68:873-7.
- Gu Y, Wang J, Peng L. (-)-Oleocanthal exerts anti-melanoma activities and inhibits STAT3 signaling pathway. Oncol Rep. 2017;37:483-491.

Asimismo, diferentes estudios han mostrado en ratones el efecto protector de la aplicación tópica de AOVE contra la formación de tumores inducidos por la exposición a radiaciones UVB, posiblemente debido a sus efectos antioxidantes reduciendo daños originados en el ADN por los radicales libres originados por las radiaciones. Esto abre nuevas aplicaciones en el desarrollo de productos aftersun basados en AOVE.
- Budiyanto A, Ahmed NU, Wu A, Bito T, Nikaido O, Osawa T, Ueda M, Ichihashi M. Protective effect of topically applied olive oil against photocarcinogenesis following UVB exposure of mice. Carcinogenesis. 2000;21:2085-90.

Igualmente, la aplicación de forma profiláctica de un preparado de aceite de oliva se asoció con una disminución significativa en la intensidad de la dermatitis secundaria en la piel (radiodermitis) tras radioterapia en pacientes con carcinoma nasofaríngeo.
- Cui Z, Xin M, Yin H, Zhang J, Han F. Topical use of olive oil preparation to prevent radiodermatitis: results of a prospective study in nasopharyngeal carcinoma patients. Int J Clin Exp Med. 2015 15;8.
  
Aceite de Oliva Vigen Extra y Cicatrización:
La separación química de los constituyentes del AVOE ha permitido aislar una fracción que han denominado FG-30, con potente efecto cicatrizante. En un estudio fue comparado con la Sulfadiazina de plata con respecto a la evolución y el porcentaje de disminución del área de quemadura de tercer grado en ratas, y ante los resultados favorables, se podrían abrir nuevas aplicaciones y nuevos estudios respecto al uso de FG 30 en pacientes humanos "grandes quemados" sobre todo o pacientes con NET.
- Najmi M, Vahdat Shariatpanahi Z, Tolouei M, Amiri Z. Effect of oral olive oil on healing of 10-20% total body surface area burn wounds in hospitalized patients. Burns. 2015;41:493-6.

Recientemente otro estudio donde pacientes con quemaduras en el 10 a 20 % de la superficie de su cuerpo recibían aceite de oliva o aceite de girasol como aceite en su dieta, y encontraron mejores resultados, con una diferencia significativa en la duración de la cicatrización  y la duración de la hospitalización en el grupo de aceite de oliva versus el grupo de control.  Así, no solamente de forma tópica sino también de forma oral como parte de la dieta puede ser de utilidad para pacientes grandes quemados.
Se realizó igualmente un ensayo clínico de no inferioridad, múlticéntrico, aleatorizado y controlado, doble ciego, en pacientes de residencias de mayores con riesgo moderado-alto de desarrollar úlceras por presión. Se aplicó en las zonas de riesgo de preparado de aceite de oliva y en otros pacientes se usaron soluciones grasas hiperoxigenadas (Mepentol®), obteniéndose en el grupo con el preparado de aceite de oliva resultados cuando menos resultados no inferiores, con la ventaja añadida de un menor coste del preparado.
- Lupiañez-Perez I, Uttumchandani SK, Morilla-Herrera JC, Martin-Santos FJ, Fernandez-Gallego MC, Navarro-Moya FJ, Lupiañez-Perez Y, Contreras-Fernandez E, Morales-Asencio JM. Topical olive oil is not inferior to hyperoxygenated fatty aids to prevent pressure ulcers in high-risk immobilised patients in home care. Results of a multicentre randomised triple-blind controlled non-inferiority trial. PLoS One. 2015;10:e0122238.

También ha sido usada una mezca de aceites incluyendo aceite de oliva en cicatrices no hipertróficas y estrías, con buenos resultados.
- Bielfeldt S, Blaak J, Staib P, Simon I, Wohlfart R, Manger C, Wilhelm KP. Observer-blind randomized controlled study of a cosmetic blend of safflower, olive and other plant oils in the improvement of scar and striae appearance. Int J Cosmet Sci. 2018;40:81-86.

El ozono es ampliamente reconocido como gran agente bactericida, antiviral y antifúngico. El aceite ozonizado se ha utilizado por vía tópica para el tratamiento de heridas traumáticas, infecciones anaeróbicas, infecciones herpéticas, úlceras tróficas y quemaduras, radiodermitis, celulitis, abscesos, fisuras anales, úlceras de decúbito, fístulas, enfermedades fúngicas, furunculosis, gingivitis y vulvovaginitis.
Un estudio comparó la eficacia antimicrobiana de un aceite ozonizado con digluconato de clorhexidina y povidona yodada, mostrando unos resultados favorables para el aceite.
- Montevecchi M, Dorigo A, Cricca M, Checchi L. Comparison of the antibacterial activity of an ozonated oil with chlorhexidine digluconate and povidone-iodine. A disk diffusion test. New Microbiol. 2013;36:289-302.

Otro estudio se realizó para evaluar el efecto del aceite de oliva ozonizado sobre la neovascularización de colgajos de piel en ratas. Tanto el aceite de oliva ozonizado como el aceite de oliva mejoraron la neovascularización (respecto a no aplicar nada) cuando se aplicaron tópicamente sobre colgajos de piel. El efecto del ozono fue más prominente.
-Krkl C, Yiğit MV, Özercan İH, Aygen E, Gültürk B, Artaş G. The Effect of Ozonated Olive Oil on Neovascularizatıon in an Experimental Skin Flap Model. Adv Skin Wound Care. 2016;29:322-7.

También se usó un aceite ozonizado en niños con balanitis xerótica (liquen escleroatrófico de pene) con efectivdad al reducer el proceso inflamatorio y estimular los mecanismos para la regeneración tisular del prepucio.
-Currò M, Russo T, Ferlazzo N, Caccamo D, Antonuccio P, Arena S, Parisi S, Perrone P, Ientile R9, Romeo C, Impellizzeri P. Molecules. 2018;13;23.

Aunque también debemos tener en cuenta, al usar compuestos ozonizados, que cuando el ozono, que actúa principalmente al nivel del estrato córneo, se agrega al aceite de oliva, al aplicarse sobre piel fina, puede dar lugar a un estrés oxidativo adicional, creando un riesgo mayor de irritación.
Las diferencias entre varios sitios anatómicos de la piel, con diferentes espesores del estrato córneo, podrían tenerse en cuenta cuando se evalúe la posible irritación de dicho aceite ozonizado.
- Aerts O, Leysen J, Horst N, Lambert J, Goossens A. Contact dermatitis caused by pharmaceutical ointments containing 'ozonated' olive oil. Contact Dermatitis. 2016;75:123-6.

Aceite de Oliva Virgen Extra en la piel de neonatos y madres lactantes
En un ensayo clínico en recién nacidos prematuros ingresados en una unidad neonatal de cuidados intensivos para comprobar la eficacia de dos tratamientos tópicos para la dermatitis del prematuro, se comparó el tratamiento tópico con crema de aceite de oliva frente a una crema emoliente: se demostró que el tratamiento tópico de la piel con crema de aceite de oliva disminuyó el riesgo de dermatitis de manera más efectiva que la crema  emoliente.
- Kiechl-Kohlendorfer U, Berger C, Inzinger R. The effect of daily treatment with an olive oil/lanolin emollient on skin integrity in preterm infants: a randomized controlled trial. Pediatr Dermatol. 2008;25:174-8.

En otro estudio sobre prematuros el objetivo fue evaluar el efecto del masaje con aceite de oliva sobre el aumento de peso.
Este estudio mostró que el aumento de peso neonatal en los bebés con el masaje con aceite fue mayor en promedio que al realizar masaje infantil sin aceite, y esto se debe a la absorción de lípidos a través de la piel.
- Jabraeile M, Rasooly AS, Farshi MR, Malakouti J. Effect of olive oil massage on weight gain in preterm infants: A randomized controlled clinical trial. Niger Med J. 2016;57:160-3.

De la misma forma se realizó un estudio que mostró la efectividad del AOVE en la prevención del agrietamiento del pezón en madres dando lactancia.
 - Cordero MJ, Villar NM, Barrilao RG, Cortés ME, López AM. Application of Extra Virgin Olive Oil to Prevent Nipple Cracking in Lactating Women. Worldviews Evid Based Nurs. 2015;12:364-9.

Aceite de Oliva Virgen Extra y otras enfermedades de la piel
También se ha descrito su posible utilidad en el tratamiento de la Dermatitis Atópica (DA) y la psoriasis, tanto en su forma oral como tópica, y es que en DA y psoriasis existen algunos mecanismos patogénicos comunes, como son las alteraciones lipídicas de la barrera epidérmica, defectos en la expresión de receptores PPAR-a (receptores epidérmicos que regulan la diferenciación celular) o defectos en la producción endógena de IL-10 e IFN-g, y la formulación magistral de aceites de oliva (FMAO) aumenta los niveles séricos de ambas citocinas, y regular el colesterol HDL sérico. 

Además, parecen aumentar las citocinas que inhiben la proliferación de la bacteria estafilococo dorado sobre la piel, bacteria especialmente implicada en los brotes de DA.
Respecto al acné, destaca un estudio que demuestra un papel protector de la dieta mediterránea en la patogénesis del acné.
- Skroza N, Tolino E, Semyonov L, Proietti I, Bernardini N, Nicolucci F, La Viola G, Del Prete G, Saulle R, Potenza C, La Torre G. Mediterranean diet and familial dysmetabolism as factors influencing the development of acne. Scand J Public Health. 2012;40:466-74.

Por otro lado, el Dr. Segura presentó el trabajo “Evaluación del tratamiento tópico con fluido oleoso enriquecido con extracto de oleocanthal en la reducción de la reacción inflamatoria tras terapia fotodinámica: estudio prospectivo cuasiexperimental”, en el que se comprobó que la aplicación tópica de un fluido oleoso con extracto de oleocanthl consiguió un mayor grado de reducción inflamatoria cutánea tras la realización de terapia fotodinámica respecto a un fluido oleoso convencional. Éste sería el primer estudio con aplicabilidad de este compuesto fenólico contenido en el AOVE en el ámbito dermatológico.

En definitiva, son múltiples y prometedoras las posibles aplicaciones que el AVOE en general, y Oleocanthal en particular, podrían tener en Dermatología, aunque son necesarios nuevos estudios que confirmen estos resultados preliminares, y mediante lo cuales puedan establecerse mejor las mejores pautas de aplicación (o ingesta), cantidad, excipiente... y su perfil de seguridad a largo plazo.