domingo, 12 de noviembre de 2017

Charla sobre "Cuidados de la piel del recién nacido y el niño atópico"

Por si es de vuestro interés, el proximo miércoles, día 15 de Noviembre de 2017, a las 6pm, desarrollaremos en el Centro de Salud de Torrequebrada (Benalmádena, Málaga) una charla sobre "cuidados de la piel del recién nacido y el niño atópico".

La charla ha sido organizada por la asociación Mamisol, grupo de apoyo a la lactancia y crianza, a quienes agradecemos la invitación.



La asistencia es gratuita, si bien el aforo es limitado.

¡Os esperamos!

Hidratantes en la Dermatitis Atópica

En la Dermatitis Atópica se considera que existe una alteración de la "barrera cutánea" que da lugar a un aumento de pérdida de agua transepidérmica, originando una piel seca y sensible, con picor asociado y favoreciendo una colonización y penetración de microorganismos y alérgenos que dará lugar a una respuesta inflamatoria.

Por ello, para un correcto manejo de la Dermatitis Atópica será fundamental poner énfasis en el mantenimiento y la reparación de la barrera cutánea.

Aunque en muchas ocasiones se usan los términos “hidratantes” y “emolientes” como sinónimos y existe mucha confusión acerca de esta terminología, los emolientes son algo más que una crema hidratante, ya que son cremas que además de hidratar poseen un efecto “oclusivo” (para evitar la pérdida de agua a través de la piel), cuyo objetivo es mantener la suavidad y la hidratación de la piel. En adelante nos referiremos a estos compuestos como “emolientes”.



Nuevos componentes con efecto hidratante, antiinflamatorio, antioxidante, antipruriginoso y antimicrobiano  se han ido añadiendo a estos compuestos, y actualmente la gama de estos productos es muy amplia y variada.

Se han realizado varias revisiones de la evidencia científica disponible hasta el momento acerca del papel de los emolientes en la Dermatitis Atópica, y concluyen que -aunque dicha evidencia es limitada-  los emolientes deben aplicarse tras el baño o la ducha, y a ser posible alguna vez más a lo largo del día. Igualmente, concluyen que su uso reduce el número de brotes de dermatitis, y alarga el tiempo entre los mismos. Establecen también que durante los brotes pueden ser útiles combinados con el tratamiento que corresponda (habitualmente esteroides tópicos), disminuyendo la cantidad de corticoides necesarios, aunque es un hecho bien conocido que la aplicación de emolientes sobre el eccema “activo” puede ser mal tolerado, al originarse picor y escozor.

Algunos autores hipotetizan que su uso podría ser útil para prevenir el desarrollo de la llamada “marcha atópica” (esto es, el desarrollo -tras presentarse la dermatitis atópica-, de rinitis alérgica y asma), si bien aún es son necesarios más estudios para poder confirmar o descartar dicha teoría.  

En definitiva, aunque parece clara la importancia del uso de emolientes en la base del manejo de la dermatitis atópica, aun necesitamos más estudios con los que concluir cuáles son sus efectos reales sobre la piel atópica, conocer su composición y posología ideales, y para poder determinar su papel en la prevención de la dermatitis atópica y de la “marcha atópica”.

Más información sobre Emolientes y Dermatitis Atópica:
- Van Zuuren EJ, Fedorowicz Z, Arents BWM. Emollients and moisturizers for eczema: abridged Cochrane systematic review including GRADE assessments. Br J Dermatol. 2017 [Epub ahead of print].

- Simpson EL, Chalmers JR, Hanifin JM, Thomas KS, Cork MJ, McLean WH, Brown SJ, Chen Z, Chen Y, Williams HC. Emollient enhancement of the skin barrier from birth offers effective atopic dermatitis prevention. J Allergy Clin Immunol. 2014 Oct;134(4):818-23.

Más información en este blog sobre Dermatitis Atópica:
-Dermatitis Atópica y Alergia a alimentos: 
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2012/05/dermatitis-atopica-y-alergia-alimentos.html

-¿Mi hijo tiene dermatitis atópica?: Diagnóstico de la Dermatitis Atópica:
 http://javierdelboz.blogspot.com.es/2015/12/mi-hijo-tiene-dermatitis-atopica.html

-Vídeo informativo para familias sobre dermatitis atópica: "Alex no te rasques":
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2014/01/videos-en-dermatologia-alex-no-te.html

-Consejos para el cuidado de la piel atópica basados en la Evidencia científica:
I parte: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2013/02/consejos-para-el-cuidado-de-la-piel.html
II parte: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2013/02/consejos-para-el-cuidado-de-la-piel_22.html

-Actualización en el tratamiento de la Dermatitis Atópica:
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2015/06/actualizacion-en-dermatitis-atopica.html

-Actualización en la fisiopatogenia y prevención de la Dermatitis Atópica:
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2015/05/actualizacion-en-dermatitis-atopica.html

-Dermatitis Atópica y baños en piscinas con aguas cloradas:
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2016/07/dermatitis-atopica-y-cloro-una.html

-Dermatitis Atópica, estafilococo dorado y baños con lejía:
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2016/07/dermatitis-atopica-estafilococo-dorado.html

-Taller sobre consejos en el afrontamiento de la dermatitis atópica para niños:

miércoles, 25 de octubre de 2017

¿Qué medicamentos pueden usarse durante la lactancia?

De la misma forma a cómo repasamos con los fármacos durante el embarazo, debemos tener en cuenta que muchos medicamentos pueden pasar al recién nacido a través de la leche materna, por lo que igualmente deberemos extremar los cuidados sobre qué fármacos son los que puede tomar la madre durante la lactancia.

En la página www.e-lactancia.org podrás obtener información (todo en castellano) sobre los riesgos de la medicación que usa la madre que da lactancia (introduciendo por igual el nombre comercial o el principio activo) para el bebé que está lactando.

 

¿Y qué ocurre respecto a los fármacos prescritos por motivos dermatológicos?
Con independencia de esta excelente página web, en 2014 se publicó en la prestigiosa revista Journal of the American Academy of Dermatology and Venereology un artículo al respecto que a continuación resumiremos, según cada grupo farmacológico.

ANTIINFLAMATORIOS TÓPICOS (cremas, lociones…): usadas en dermatitis, psoriasis y otros:
-Corticoides tópicosen general son seguros. Es preferible utilizar corticoides de potencia baja y media sobre la zona del pezón.
-Inhibidores de la calcineurina tópicos: tacrólimus y pimecrólimus: se recomienda evitar aplicar en la zona del pezón, ya que la absorción oral puede ser amplia.
-Calcipotriol : considerado “moderadamente seguro”, se recomienda evitar aplicar en superficies amplias.

TRATAMIENTOS SISTÉMICOS (fármacos usados vía oral, intramuscular, subcutánea, intravenosa…) EN PSORIASIS:
-MetotrexateCONTRAINDICADO también en la lactancia.
-Ciclosporina: Se considera “moderadamente segura”, si bien se recomienda o bien no usar o bien, si se usa, monitorizar niveles plasmáticos.
-Fármacos biológicos: Etanercept, adalimumab y ustekimumab se consideran “moderadamente seguros”, mientras infliximab se considera seguro.
-Acitretina: se recomienda evitar durante la lactancia.

FOTOTERAPIA:
-Ultravioleta B de banda anda o estrecha: Se considera segura durante la lactancia.
-Terapia PUVA: Se recomienda evitar la lactancia al menos por 24horas tras el tratamiento.

OTROS ANTIINFLAMATORIOS SISTÉMICOS:
-Corticoides sistémicos: se pueden usar con precaución; el preferido sería la prednisona o la prednisolona oral. Evitar uso por más de 3 semanas, y se recomienda esperar 4horas tras la toma del corticoide para realizar la toma de lactancia.
-Hidroxicloroquina: aunque aparentemente se trata de un fármaco seguro durante la lactancia, existen controversias al respecto.
-Dapsona: su uso se desaconseja durante la lactancia.
-Micofenolato mofetil : se recomienda evitar su uso durante la lactancia.
-Azatioprina: Parece ser aparentemente segura su toma durante la lactancia. Tras su toma se recomienda esperar 4horas antes de realizar la toma de lactancia materna.
-Inmunoglobulinas intravenosas: parecen seguras durante la lactancia.
-Rituximab: en general no estaría recomendado su uso durante la lactancia, salvo casos muy puntuales.

ANTIHISTAMÍNICOS ORALES:
En los casos en que se toman antihistamínicos sedantes (de 1ª Generación) durante la lactancia, se recomienda monitorizar posible sedación o irritabilidad del niño.
Hidroxicina parece el más seguro. También parece seguro difenhidramina.
Entre los de segunda generación, Difenhidramina, fexofenadina y cetiricina también parecen seguros.
La Doxepina no se recomienda durante la lactancia.

TRATAMIENTO DEL ACNÉ:
-Antibióticos tópicos: Se considera a mupirocina como antibiótico tópico de primera elección en la lactancia; Polimixina, bacitracina y Neomicina parecen seguros también, en pequeñas cantidades, como también lo serían peróxido de benzoilo, clindamicina, ácido azelaico, y metronidazol.
-Retinoides tópicos (tretinoina, tazaroteno): a pesar de que parece que su aplicación sobre un área limitada parece segura, siendo difícil que se absorba una cantidad significativa, en general se desaconseja la aplicación de retinoides tópicos durante la lactancia.
-Ácido salicílico tópico: considerado seguro su uso focal durante la lactancia.
-Isotretinoína oralCONTRAINDICADO en la lactancia, al poder pasar a la leche en concentraciones significativas, originando toxicidad en el lactante.

TRATAMIENTO DE LA ALOPECIA:
-Minoxidil tópico: Siendo su absorción percutánea de minoxidil es mínima, se considera seguro su uso durante la lactancia.
-Antiandrógenos orales: La Espironolactona es considerada compatible con la lactancia, y aunque de forma teórica podría suprimir la producción de leche, esto es improbable.

ANTIBIÓTICOS SISTÉMICOS:
-Penicilinas/cefalosporinas: considerados seguros durante la lactancia.
-Macrólidos –eritromicina, claritromicina, azitromicina-: considerados seguros durante la lactancia, parece que claritromicina y azitromicina serían de elección antes que eritromicina.
-Clindamicina: considerada segura durante la lactancia.
-Rifampicina: considerada segura durante la lactancia.
-Sulfametoxazol/trimetoprim: Aunque considerados moderadamente seguros, se recomienda evitar en prematuros o en neonatos con hiperbilirrubinemia o déficit de glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa.
-Quinolonas: consideradas moderadamente seguras para la lactancia, se debe vigilar la existencia de diarrea en el lactante. Quinolonas como ofloxacino, levofloxacino y norfloxacino tienen menor paso a la leche materna que el ciprofloxacino.
-Tetraciclinas: Consideradas moderadamente seguras en la lactancia, se recomienda su uso por menos de 3 semanas ante el riesgo teórico de daños en el esmalte dentario o alteraciones del crecimiento.

ANTIFÚNGICOS (tratamientos de infecciones por hongos):
-Antifúngicos tópicos: Nistatina y clotrimazol se consideran muy seguros en la lactancia. La terbinafina es considerada también segura, y la ciclopiroxolamina y el sulfuro de selenio se consideran moderadamente seguros, este último por su potencialidad teórica de inhbir la lactancia.
-Griseofulvina oral: Aunque parece seguro, no se recomienda su uso durante la lactancia, ya que podría teóricamente alterar el desarrollo neonatal.
-Terbinafina oral: Considerada segura siempre y cuando se use por periodos cortos, pero por lo general se desaconseja su uso en la lactancia.
-Imidazoles orales –fluconazol, itraconazol-: se considera seguro su uso en la lactancia.

ANTIVIRALES:
-Aciclovir oral : Considerado seguro, y de primera elección.
-Valaciclovir oral: Se considera también seguro durante la lactancia.
-Famciclovir oral: aunque también considerado seguro, se consideraría de tercera elección.
-Imiquimod y podofilino tópico: datos limitados, por lo que se recomienda evitar su uso durante la lactancia en lo posible.

ANTIPARASITARIOS:
-Permetrina: considerada segura en la lactancia; sería de primera elección.
-Ivermectina: De forma oral, podría plantearse durante la lactancia en caso de escabiosis resistente a tratamientos tópicos.
-Lindano: Potencialmente neurotóxico, se recomienda no usar en la lactancia.
-Malathion: Se recomienda evitar en la lactancia; puede originar depresión respiratoria del lactante.

OTROS TRATAMIENTOS:
-Lidocaína y adrenalina infiltradas: consideradas seguras durante la lactancia a las concentraciones utilizadas para la cirugía dermatológica, sin sobrepasar los límites aconsejados en práctica clínica habitual.
-Toxina botulínica tipo A infiltrada: a pesar de considarse aparentemente segura durante la lactancia, se recomienda postponer su aplicación con indicaciones cosméticas a una vez finalice la lactancia.
-Hidroquinona tópicano se recomienda su uso durante la lactancia, por su absorción parcial, aunque parece ser segura.
-Crioterapia: Se considera segura durante la lactancia.

Más información:

-Butler DC, Heller MM, Murase JE. Safety of dermatologic medications in pregnancy and lactation: Part II. Lactation. J Am Acad Dermatol. 2014 Mar;70(3):417.e1-10.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Fármacos y Embarazo: ¿Cuáles pueden usarse?

Durante el embarazo se limitan mucho las posibles alternativas de tratamiento para con cualquier proceso. Habitualmente el problema está en la falta de ensayos clínicos en embarazadas (por obvios motivos éticos) que puedan arrojar luz acerca de los posibles efectos de la medicación en el feto.



La FDA (sociedad reguladora del medicamento en Estados Unidos) buscó estratificar los fármacos según sus posibles riesgos para el feto y para ello creó una clasificación con 5 categorías diferentes (A-B-C-D-X) que es internacionalmente aceptada. Según la categoría en que se englobe el fármaco, se deriva un determinado nivel de riesgos y se transmiten unas recomendaciones respecto a su uso.
Por ejemplo, los fármacos en la categoría A corresponden a fármacos demostrados que pueden usarse sin limitaciones. Son los menos.
La categoría X engloba a los fármacos teratogénicos (muy dañinos para el feto) según se ha demostrado en humanos o animales, por lo que se recomienda no usarlos nunca en una embarazada.


En la página web www.safefetus.com podremos (eso sí, en inglés) obtener información sobre el nivel de seguridad de un gran número de fármacos simplemente introduciendo el nombre del principio activo “generic name” del fármaco. En inglés el nombre del fármaco por lo general suele ser muy similar a como se escribe en castellano.


¿Y qué ocurre respecto a los fármacos prescritos por motivos dermatológicos?
Con independencia de estas excelentes páginas web, en 2014 se publicó en la prestigiosa revista Journal of the American Academy of Dermatology and Venereology un artículo al respecto que a continuación resumiremos, según cada grupo farmacológico.

ANTIINFLAMATORIOS TÓPICOS (cremas, lociones…): usadas en dermatitis, psoriasis y otros:
-Corticoides tópicos (categorías B,C): en general son seguros. Es preferible utilizar corticoides de potencia baja y media sobre los de potencia alta, y siempre en cantidades pequeñas y con una duración limitada.
-Inhibidores de la calcineurina tópicos: tacrólimus y pimecrólimus (categoría C): el tamaño de la molécula hace que su absorción tópica sea escasa. A pesar de ello, sería preferible evitar su uso, aunque cuando no existieran alternativas, podrían utilizarse puntualmente en zonas poco extensas.
-Calcipotriol (categoría C): no se recomienda en general, a no ser que no existan alternativas.

TRATAMIENTOS SISTÉMICOS (fármacos usados vía oral, intramuscular, subcutánea, intravenosa…) EN PSORIASIS:
-Metotrexate (categoría X): CONTRAINDICADO en embarazo. Se debe evitar embarazo hasta 3 meses después de la suspensión del fármaco.
-Ciclosporina (categoría C): no se ha relacionado con malformaciones y su uso durante la gestación podría valorarse en pacientes seleccionadas.
-Fármacos biológicos (etanercept, adalimumab, infliximab, ustekinumab) (categoría B): a pesar de que su uso rutinario no se recomienda, los casos descritos de utilización durante el embarazo en general han sido seguros. No obstante, su utilización debe ser en casos muy puntuales y valorando previamente riesgos/beneficios.
-Acitretina (categoría X): CONTRAINDICADA en embarazo. Se debe evitar embarazo hasta 2 años después de suspender el tratamiento. Por ello este tratamiento no suele recomendarse en mujeres en edad fértil que se planteen gestación a corto-medio plazo.

FOTOTERAPIA:
-Ultravioleta B de banda estrecha (UVB-BE): Se considera segura durante el embarazo.
-Terapia PUVA: Está CONTRAINDICADA, ya que los psoralenos son mutagénicos.

OTROS ANTIINFLAMATORIOS SISTÉMICOS:
-Corticoides sistémicos (categorías B,C): se pueden usar con precaución; el preferido sería la prednisona oral. Evitar dosis altas y periodos prolongados.
-Hidroxicloroquina (categoría C): fármaco seguro durante el embarazo.
-Dapsona (categoría C): parece ser seguro durante el embarazo.
-Micofenolato mofetil (categoría D): se recomienda evitar su uso durante el embarazo.
-Azatioprina (categoría D): en general se desaconseja, excepto casos muy seleccionados en que el beneficio sea mayor que los potenciales riesgos.
-Inmunoglobulinas intravenosas (categoría C): aparentemente seguras durante el embarazo, podrían utilizarse en pacientes que requirieran esta medicación.
-Rituximab (categoría C): en general no estaría recomendado, salvo casos muy puntuales. Podría causar deplección de células B en el feto. Se recomienda evitar embarazo hasta 12 meses después de finalizar los ciclos de rituximab.

ANTIHISTAMÍNICOS ORALES:
-Desclorfeniramina (POLARAMINE) (categoría B): seguro durante el embarazo, considerado de primera elección. Parece preferible utilizar antihistamínicos sedantes (como éste) a no sedantes por mayor experiencia de uso.
-Loratadina (categoría B): seguro, antihistamínico no sedante de primera línea.
-Doxepina (categoría C): a pesar de que los estudios indican un riesgo mínimo de daño fetal, es preferible utilizar antihistamínicos sedantes de primera generación antes que doxepina durante el embarazo.

TRATAMIENTO DEL ACNÉ:
-Peróxido de benzoilo tópico (categoría C): dada la baja absorción, podría usarse durante el embarazo en zonas muy limitadas, aunque existen otros productos tópicos con aparentemente un mejor perfil de seguridad.
-Antibióticos tópicos –clindamicina, eritromicina, metronidazol, ácido azelaico- (categoría B): seguros durante el embarazo.
-Retinoides tópicos (categoría C): a pesar de que parece que su aplicación sobre un área limitada parece segura, en general se desaconseja la aplicación de retinoides tópicos durante el embarazo.
-Ácido salicílico tópico (categoría C): puede utilizarse en áreas limitadas y durante periodos recortados de tiempo.
-Isotretinoína oral (categoría X): CONTRAINDICADO en el embarazo. Se debe evitar embarazo hasta un mes después de suspender el fármaco.

TRATAMIENTO DE LA ALOPECIA:
-Minoxidil tópico (C): a pesar de que la absorción percutánea de minoxidil es mínima, se desaconseja su uso durante el embarazo por falta de estudios.
-Antiandrógenos orales (X) (finasterida, dutasterida, acetato de ciproterona, flutamida, espironolactona): CONTRAINDICADOS durante embarazo.

ANTIBIÓTICOS SISTÉMICOS:
-Penicilinas/cefalosporinas (categoría B): seguros durante el embarazo.
-Macrólidos –eritromicina, claritromicina, azitromicina- (categoría B): seguros durante el embarazo.
-Clindamicina (categoría B): segura durante el embarazo.
-Rifampicina (categoría C): parece segura durante el embarazo.
-Sulfametoxazol/trimetoprim (categoría C): se recomienda evitar durante el embarazo.
-Quinolonas (categoría C): se deben reservar sólo para infecciones complicadas.
-Tetraciclinas (categoría D): CONTRAINDICADAS en el embarazo.

ANTIFÚNGICOS (tratamientos de infecciones por hongos):
-Antifúngicos tópicos (categoría B): seguros durante el embarazo. Nistatina podría considerarse de primera elección para tratar infección candidiásica. Como segunda línea podrían usarse clotrimazol y miconazol.
-Griseofulvina oral (categoría C) a pesar de que parece segura, no se recomienda su uso durante el embarazo.
-Terbinafina oral (categoría B): seguro durante el embarazo.
-Imidazoles orales –fluconazol, itraconazol, ketoconazol- (categoría C): administrar únicamente en pacientes seleccionados valorando el riesgo/beneficio.

ANTIVIRALES:
-Aciclovir oral (categoría B): seguro durante embarazo. Tratamiento de primera línea.
-Famciclovir oral (categoría B) y valaciclovir oral (categoría B): probablemente seguros, aunque menos estudiados que aciclovir (valaciclovir, con más información, sería de segunda elección y famciclovir, con menos información, de tercera).
-Imiquimod tópico (categoría C): datos limitados, aunque parece seguro durante el embarazo.
-Podofilina tópica (categoría X): CONTRAINDICADA durante el embarazo.

ANTIPARASITARIOS:
-Permetrina (categoría B): segura en embarazo; sería de primera elección para escabiosis (sarna), y de segunda elección (tras tratamientos “oclusivos”) para pediculosis capitis (piojos).
-Lindano (categoría C): Potencialmente neurotóxico, se recomienda no usar en embarazo.
-Ivermectina (categoría C): De forma oral, podría plantearse en caso de escabiosis resistente a tratamientos tópicos.

OTROS TRATAMIENTOS:
-Lidocaína (categoría B) y adrenalina (categoría C) infiltradas: seguras a las concentraciones utilizadas para la cirugía dermatológica. No sobrepasar los límites aconsejados en práctica clínica habitual.
-Toxina botulínica tipo A infiltrada (categoría C): a pesar de que los estudios indican que el riesgo sobre el feto es prácticamente inexistente, se recomienda postponer su aplicación después del embarazo.
-Hidroquinona tópica (categoría C): no se recomienda su uso durante el embarazo, por su absorción parcial, aunque parece tener un bajo riesgo de daño fetal.
-Crioterapia: Se considera segura durante el embarazo.


Más información:
-Murase JE, Heller MM, Butler DC. Safety of dermatologic medications in pregnancy and lactation: Part I. Pregnancy. J Am Acad Dermatol. 2014 Mar;70(3):401.e1-14.

-Chi CC, Wang SH, Kirtschig G. Safety of Topical Corticosteroids in Pregnancy. JAMA Dermatol. 2016 Aug 1;152(8):934-5.

viernes, 25 de agosto de 2017

Picaduras de mosquito: ¿Por qué a mí?

Estamos en verano, y las picaduras son un motivo de consulta frecuente. Es algo habitual en la consulta escuchar eso de “dormimos varias personas en la misma habitación, y sólo me pican a mí”. ¿Por qué ocurre esto?

Algunos estudios científicos se preguntaron lo mismo, y esto es lo que aportaron:

En diferentes estudios se demostró que la preferencia del mosquito por una u otra persona podría estar relacionada a diferencias en el olor corporal: algunas personas sustancias producen en su olor unos “repelentes naturales” que las harían menos propensas a las picaduras. De la misma forma se demostró que algunos mosquitos han ido evolucionando en el tiempo desarrollando una preferencia innata por el olor humano que les ayuda a encontrarnos y picarnos. Las bases genéticas y la “heredabilidad” de este atractivo por determinados componentes del olor corporal se han establecido por diferentes estudios.
Esto no es de extrañar, ya que es conocido que el olor corporal de muchos vertebrados (incluyendo a los seres humanos) contiene información sobre la identidad del individuo, su sexo, características reproductivas y estado de salud a otros miembros de la misma especie, por lo que los mosquitos podrían usar estas características a la hora de elegir a sus “víctimas”.
A su vez, el olor corporal puede ser genéticamente modificado, lo cual podría constituir la base para el futuro de las medidas para repeler a los mosquitos.



En Escocia se estima una pérdida de hasta el 20% de horas de trabajo cada año en la industria forestal debido a las picaduras de mosquito. No es de extrañar por tanto su interés por este tema. Así, una encuesta realizada en Escocia a más de 300 personas y publicada en 2010, procuró valorar si existían factores predisponentes a las picaduras de mosquitos dependientes del estilo de vida, características demográficas y estado de salud general. Concluyeron que parece que los mosquitos preferirían picar a hombres altos y mujeres con alto índice de masa corporal, y parece existir en los niños una predisposición heredada de sus padres a que sean más o menos propensos a las picaduras. En cambio, no se encontró asociación entre la cantidad de picaduras y la edad, el hábito tabáquico, el ejercicio, el uso de medicación, la ingesta de comidas especiadas o el consumo de alcohol. Esto iría en contra, por ejemplo, de la creencia popular sobre que que el ajo nos haría menos atractivos a las picaduras de los insectos.
En cualquier caso, al estar basado este estudio en un cuestionario, la interpretación de los resultados podría estar limitada por la subjetividad en las respuestas.

Muy recientemente se publicaron los resultados de un interesante estudio de asociación del genoma completo (en inglés, GWAS -Genome-wide associationstudy-)”, esto es, un análisis de una variación genética a lo largo de todo el genoma humano con el objetivo de identificar su asociación a un rasgo observable, y apreciaron una clara correlación entre el tamaño de la picadura, la intensidad del picor y la “atracción” a los mosquitos, tanto a nivel clínico como genético. Así, encontraron puntos (“loci”) en el genoma relacionados a estos aspectos, que a su vez están muy relacionados con el sistema inmunitario y su respuesta a estímulos antigénicos. Los resultados de este mismo estudio sugieren que “el poder de atracción a los mosquitos” era más heredable que el tamaño de las picaduras o la intensidad del picor originado.
Curiosamente, y a diferencia de lo sugerido por otros estudios en que no se apreciaron diferencias por sexos, aquí se percibió para el sexo femenino una mayor atracción para los mosquitos, un mayor tamaño de las picaduras y un mayor picor asociado, encontrando una correlación a nivel genético de este aspecto.
El control del olor corporal, que parece mediar el poder de atracción a los mosquitos, se ha relacionado a los genes del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC), al que también se relacionan otras alteraciones inmunes y alérgicas.

Y si quieres saber más sobre los repelentes de mosquitos, encontrarás aquí información de este blog.

Más información:
-Logan JG, Seal NJ, Cook JI, et al. Identification of Human-Derived Volatile Chemicals That Interfere With Attraction of the Scottish Biting Midge and Their Potential Use as Repellents. J Med Entomol 2009;46:208-219.
-Logan JG, Cook JI, Stanczyk NM, et al. To bite or not to bite! A questionnaire-based survey assessing why some people are bitten more than others by midges. BMC Public Health 2010, 10:275.
- McBride CS. Genes and odors underlying the recent evolution of mosquito preference for humans. Curr Biol. 2016 January 11; 26(1): R41–R46.
- Fernández-Grandon GM, Gezan SA, Armour JA, et al. Heritability of attractiveness to mosquitoes. PLoS One. 2015 Apr 22;10(4):e0122716.

jueves, 17 de agosto de 2017

Repelentes de mosquitos: lo que debemos saber

Las picaduras de mosquitos de por sí son molestas, y pueden ser más o menos aparatosas, pero además pueden llegar a ser un problema de salud pública de gran importancia en algunas áreas geográficas, ya que estas picaduras pueden actuar transmitiendo enfermedades como son por ejemplo la malaria (paludismo), el dengue o el virus Zika.

Es por tanto fundamental conocer la utilidad (y la seguridad para la salud) del uso de los diferentes repelentes tópicos (que aplicamos sobre la piel), y esto fue analizado por un reciente estudio llevado a cabo en Australia, país donde las picaduras de mosquito son motivo frecuente de consulta.

Como es conocido, las medidas básicas (y lógicas) para prevenir las picaduras son otras (evitar áreas con muchos mosquitos, evitar actividades al aire libre en las horas en que los mosquitos están más activos y cubrir con ropa la mayor parte posible de la piel), aunque el uso de repelentes resulta fundamental.




En dicho estudio analizaron más de 100 repelentes comercializados, si bien la mayoría de ellos poseen ingredientes muy similares. Así, los más frecuentes eran la dietiltoluamida (DEET), la picardidina, el P-mentano-3,8-diol (PMD) y diferentes sustancias naturales obtenidas de plantas.

A la hora de usar uno u otro producto comercial, debemos tener en cuenta sus instrucciones concretas, ya que dependiendo del producto y la concentración de sus ingredientes, puede ser necesario reaplicar los mismos con una u otra frecuencia. De la misma manera, algunos están aprobados para su uso en niños (con edades mínimas de uso variables, desde los 3 meses de vida).

Respecto al DEET, éste se ha utilizado como repelente de insectos desde que fue desarrollado por el Ejército de Estados Unidos en 1946. La DEET no mata los mosquitos, los disuade y repele. Interfiere con las neuronas y los receptores en las antenas y la boca de los mosquitos que detectan sustancias químicas como ácido láctico y dióxido de carbono. El nivel (%) de DEET en el repelente (que puede ir desde menos del 10% al 80%) solo determina cuánto dura la protección.

La picaridina se asemeja al compuesto natural piperina, un aceite esencial de pimienta negra. con concentraciones de entre 9 y 20%, parece ser más aceptable cosméticamente que el DEET. Los productos con picaridina comenzaron a estar disponibles en el mercado estadounidense en 2005 y se han utilizado extensamente en el resto del mundo.

El PMD es la versión modificada (sintética) del aceite de eucalipto limón.  En concentraciones del 26 al 40%, parece que a concentraciones más altas protegería con una duración similar a repelentes de DEET o picaridina a concentraciones bajas.

Respecto a los diferentes repelentes derivados de extractos de plantas  (aceites de citronella, eucalipto, melaleuca, lavanda…) el estudio concluye que presentan un poder como repelente para los insectos de corta duración, por lo que precisarían reaplicaciones más frecuentes.

Más aún, algún estudio reciente llega a la conclusión de que las velas de citronella, así como dispositivos portátiles como las pulseras o parches de citronella no son útiles para repeler a los mosquitos, y de entre estos dispositivos portátiles sólo encuentran utilidad entre aquellos que liberan metoflutrina, si bien éstos deben ser usados de forma cuidadosa para evitar efectos adversos indeseables.

Y respecto a la seguridad de estos productos para la salud, el informe australiano concluye (tras revisar múltiples estudios existentes) que, si los repelentes con DEET se usan según las instrucciones, los riesgos potenciales para la salud son mínimos. De la misma manera, aunque la seguridad de la picaridina no se ha estudiado tanto como la del DEET (es de más reciente uso), esta sustancia también parece segura. De hecho, ambos se consideran efectivos y seguros (y pueden usarse) tanto en mujeres embarazadas como aquellas que están dando lactancia.
Por otro lado, y como suele ocurrir con otros productos “naturales”, la población general tiende a asociar lo natural con lo inocuo. Sin embargo, los aceites esenciales de plantas (sobre todo a determinadas concentraciones) pueden originar reacciones en la piel.

Y si te preguntas por qué a algunas personas les pican los mosquitos más que a otros, puedes leer esto en el blog.

Más información:

- Webb CE, Hess IM. A review of recommendations on the safe and effective use of topical mosquito repellents. Public Health Res Pract. 2016;26(5).
http://www.sciencemag.org.sci-hub.io/news/2017/02/want-repel-mosquitoes-don-t-use-citronella-candles
- Rodriguez SD, Chung HN, Go, K Kristina, J Gonzales, et al. Efficacy of some wearable devides compared with spray-on insect repellents for the yellow fever mosquito, Aedes aegypti (L.) (Diptera: Culicidae). Journal of Insect Science, Volume 17, Issue 1, 1 January 2017
https://off.com/es-us/product/clip-on/clip-on-mosquito-repellent


viernes, 28 de julio de 2017

Una app para ayudar a cuidar tu piel frente al sol: UV-Derma

Desde la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología, y de la mano de los Doctores José Aguilera y Maria Victoria de Gálvez -expertos en Fotobiología de la Universidad de Málaga- nos traen la aplicación UV-Derma, que podremos descargar de forma gratuita para Android y para iOS.

Esta útil aplicación está realizada con el objetivo de cuidar de nuestra piel y ayudarnos con consejos para fomentar unos “hábitos dermosaludables” con los que disfrutar del sol de una forma saludable y evitar los efectos dañinos por una excesiva exposición solar.



Destinada a toda la población en general, y con una interfaz muy intuitiva y un lenguaje cercano, nos permite conocer de primera mano el nivel de radiación solar que recibimos a lo largo de nuestra vida y tomar conciencia de los riesgos que conlleva la sobreexposición solar y como prevenirlos.

Así, tras dar a conocer a la aplicación nuestro tipo de piel –mediante la selección de fotogragías y forma de reacción al sol- (para que pueda calcular nuestro fototipo), y una vez le permitamos obtener información sobre nuestra posición, la app nos dará para esa zona y ese día el parte metereológico, incluyendo temperatura actual, máxima y mínima esperables y el índice UV máximo esperado a mediodía. Igualmente, nos informará sobre el cálculo del tiempo (en minutos) que podríamos tardar en quemarnos si nos exponemos al sol sin protegernos. De la misma manera se nos darán una serie de sencillos consejos que dependerán de los niveles de radiación UV a los que nos expondremos potencialmente.



Además, para ayudar en la prevención del cáncer de piel la app ofrece información básica sobre las patologías más comunes derivadas de la sobreexposición solar y como prevenirlas. De igual forma, nos da la información sobre qué significa el índice UV, nos ofrece información sobre la relación de exposición al sol y la formación de vitamina D por nuestro cuerpo, se ofrecen además consejos de hábitos fotosaludables en general y con especial atención respecto a los niños, y también cuando se realizan actividades deportivas, y se nos aclaran algunos mitos (y sus realidades) en el campo de la fotoprotección.

Una ventaja más de la aplicación es que puede emplearse (en un mismo dispositivo) por varios miembros de una misma familia o grupo.

En definitiva, una aplicación que nos será de gran ayuda para cuidar de nuestra piel (y de las personas que más queremos), y más especialmente en verano.

Más información: