jueves, 24 de marzo de 2016

Cambios en la piel del corredor

Los “runners” (corredores, aficionados a correr) son cada vez más frecuentes. De hecho, se calcula que más de 30 millones de estadounidenses corren de forma regular, y cada vez existe una mayor proliferación de carreras, tanto de corta como de larga distancia.

La piel es un órgano dinámico, en que pueden originarse cambios en relación a la práctica deportiva, aunque estos cambios pueden ser muy variables según cuál sea el deporte practicado. Además, en el caso de los corredores, variará igualmente según diferentes factores, como el medio en que se corra (pista, calzada, tierra… al aire libre/indoor), según si se trata de velocistas o corredores de media o larga distancia, y por supuesto, según a qué nivel competitivo se produzca ese ejercicio, puesto que no es lo mismo el que corre de forma ocasional y poco intensa, al que lo hace de una manera más o menos profesional.



Así, aunque es obvio que correr conllevará beneficios para la salud (a nivel cardiovascular, control de peso, a nivel psicológico…), la mayoría de estos corredores desarrollaran trastornos en su piel, que en muchos casos les llevarán a solicitar ayuda médica. Algunas de estas manifestaciones cutáneas serán inespecíficas y comunes a otros deportes, mientras que otras serán muy específicas de esta práctica deportiva.

Dividiremos estas posibles manifestaciones cutáneas en dermatosis traumáticas, infecciones cutáneas, dermatosis inflamatorias y dermatosis ambientales y finalmente, el cáncer de piel.

-Dermatosis traumáticas:
Aparecen en relación a traumatismos (que pueden ser microtraumatismos repetidos, o bien grandes traumatismos), al roce, a la fricción, la presión, etc. 
Algunas son muy frecuentes, y podemos encontrarlas en muchos deportes diferentes, como son la aparición de ampollas, callosidades y onicodistrofias (alteraciones de las uñas). Las ampollas deben drenarse manteniendo su techo que actuará como “protector”. Su prevención se base en el uso de calzado adecuado, doble par de calcetines, y aplicando vaselina. 
Otras alteraciones son bastante específicas, como ocurre con el llamado “dedo del corredor” con onicodistrofia en la uña del dedo más largo del pie, que frecuentemente será el segundo dedo, y habitualmente en forma de hematomas bajo la uña e hiperqueratosis subungueal, y que incluso puede asociar hinchazón de dicho dedo en relación a los múltiples microtraumatismos repetidos (del antepie contra la punta del calzado). Estas alteraciones son más frecuentes al correr “cuesta-abajo”. Los hematomas de la uña se resuelven con el tiempo (que pueden ser varios meses), y sólo raramente precisarán de un drenaje. El diagnóstico diferencial más importante sería con el melanoma acral subungueal y con infecciones de la uña por hongos. Para prevenirlo es importante ajustar bien los cordones de los zapatos, así como usar un calzado adecuado (y de un número oportuno) y cortar las uñas correctamente (rectas y no demasiado cortas).
Igualmente específico también es el llamado “pezón del corredor”, típico de corredores de larga distancia, y sobre todo en ambientes fríos, en que por fricción continuada (más aún si por el frío hay cierta erección del pezón y con humedad asociada al sudor) se produce fisuración e incluso sangrado en el pezón, pudiendo apreciarse surcos lineales sanguinolentos en la camiseta.
El llamado “talón negro” (“talon noir”) consiste en una alteración en que se  produce un hematoma subcórneo (muy superficial) por fuerzas de cizallamiento, y que ante la duda veremos resuelto al retirar capa córnea (la capa más superficial de la piel) con una hoja de bisturí. El uso del dermatoscopio también será especialmente útil para su diagnóstico.
También se encuentra descrito el “runner´s rump” (“trasero del corredor”), en que se produce en la zona superior del pliegue interglúteo una cierta hiperpigmentación por micropetequias resultado del roce de una nalga contra la otra al correr.
Otro ejemplo de dermatosis traumática son las “pápulas pedálicas piezogénicas”, consistentes en pequeños bultos blandos que habitualmente aparecen en el talón y son más visibles si se hace presión sobre ese pie, y que son la expresión de pequeñas hernias hacia el exterior de la grasa que habitualmente está bajo la piel. Pueden ser (o no) molestas.
También tenemos los llamados “nódulos del atleta”, que son unos bultos duros relacionados con traumatismos crónicos (presión, fricción), de diferente tipo. En corredores suelen aparecer en el dorso del pie.
La “púrpura del corredor” (con lesiones de púrpura/petequias pruriginosas que aparecen en miembros inferiores y más raramente en cara), que suele aparecer desencadenada al correr en ambientes calurosos . Suele respetar la zona cubierta por el calcetín, y puede llegar hasta los muslos. Las lesiones suelen resolverse (con reposo) en 3-10 días.

-Infeciones cutáneas:
Las infecciones cutáneas que pueden asociarse a la práctica de este deporte son muchas y variadas… Aquí influyen diferentes factores, como el sudor, la maceración, el calzado o la ropa oclusiva, pero también el hecho de compartir vestuarios, duchas, e incluso el hecho de la llamada “inmunosupresión asociada al deporte”, y es que ante ejercicios de una gran intensidad se ha demostrado el desarrollo de una “bajada de defensas”, a expensas fundamentalmente de la llamada inmunidad celular.
Diferentes estudios han mostrado la existencia de hongos dermatofitos (“tinea pedis”, también llamada por algunos “pie de atleta”) en hasta un tercio de maratonianos. Ésta puede manifestarse de diferentes maneras, con descamación y fisuración entre los dedos (sobre todo entre los últimos dedos), como descamación a lo largo de la planta, o incluso en forma de vesículas (pequeñas ampollas), siendo fundamental en su prevención el evitar la humedad, uso de calzado y calcetín adecuado, evitar andar descalzo por vestuarios… y cuyo tratamiento suele realizarse con antifúngicos tópicos (el más efectivo la terbinafina), precisando en ocasiones el uso de antifúngicos orales.
Son frecuentes también en relación a la humedad la existencia de infecciones por corinebacterias que originan unos “hoyuelos” en la piel, que al confluir pueden dibujar llamativos mosaicos; es la llamada “queratolisis plantar sulcatum”.
Igualmente frecuentes son las llamadas verrugas plantares o “papilomas”, originadas por virus del papiloma humano, sobre las que ya comentamos en este blog (leer más) y que deben ser diferenciadas de las callosidades (clavos plantares, helomas…).

-Dermatosis inflamatorias:
Sobre todo merece la pena destacar la existencia de dermatitis (“eccemas”, áreas de piel enrojecidas, con picor, e incluso con ampollas…) de contacto, que pueden ser alérgicas o irritativas, originadas por el contacto con diferentes materiales del calzado o calcetín, y frecuentemente por contacto con cremas o esprays con efecto antiinflamatorio o antibióticas y vendajes usados en casos de esguinces). En muchos casos será necesario el uso de cremas de corticoides para bajar la irritación, e incluso ocasionalmente será preciso su uso vía oral.
Además existen múltiples estudios que destacan que correr podría actuar como desencadenante de brotes de urticaria (leer más sobre "urticaria"). Especialmente, de urticaria de tipo colinérgico, en que se producen múltiples pequeños habones “ronchas” pruriginosos de minutos de duración sobre todo en relación a los cambios de temperatura. Aquí el uso de antihistamínicos orales antes el ejercicio puede prevenir los brotes. Igualmente se ha descrito la existencia de anafilaxia desencadenada por este ejercicio (leer más sobre "anafilaxia"). Esto último suele relacionarse además con la ingesta de alimentos justo antes de salir a correr, y también podría ser útil para su prevención (además de no comer nada en las horas antes de correr) la toma de antihistamínicos o incluso de esteroides, así como evitar correr en ambientes muy calurosos o muy fríos.

-Dermatosis ambientales:
Aquí destacan las congelaciones resultado de correr a temperaturas muy bajas. El corredor debe saber que la combinación ejercicio-clima frío-viento disminuye la capacidad de la ropa para aislar, por lo que las prendas mojadas deben cambiarse cuanto antes.

-Cáncer de piel:
El riesgo de cáncer de piel merece una mención aparte, aunque podría englobarse dentro de las dermatosis ambientales, ya que se debe al efecto de las radiaciones ultravioleta al correr al aire libre, y casi todo puede extrapolarse del post publicado hace tiempo en este blog (ver enlace).
Por añadir algo al respecto, su prevención se basa en el uso de adecuada ropa (incluyendo gorras), evitar las horas centrales del día para correr, y en el uso de fotoprotectores tópicos adecuados, con un FPS de al menos 15, resistente al sudor, de amplio espectro, que no irrite los ojos… y aún así repetirlo tras sudar (al menos cada 2-3 horas).

Más información:
-Helm MF, Helm T, Bergfeld W. Skin problems in the long-distance runner 2500 years after the Battle of Marathon. Int J Dermatol. 2012;51:263-70.
-Mailler-Savage EA, Adams BB. Skin manifestations of running. J  Am Acad Dermatol. 2006;55:290-301.
-Christoph S, Cazzaniga S, Hunger RE, et al. Ultraviolet radiation protection and skin cancer awareness in recreational athletes: a survey among participants in a running event. Swiss Med Wkly. 2016;146:w14297   http://www.smw.ch/content/smw-2016-14297/

jueves, 10 de marzo de 2016

Reunión de la Sección Andaluza de Dermatología en Marbella: 10-12 de Marzo 2016

Entre los días 10 y 12 de Marzo (2016) tendremos la suerte de acoger en Marbella la reunión de la Sección Andaluza de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

En dicha reunión, coordinada por la Dra. Magdalena de Troya, cuyo tema oficial será la “Dermatología Humanística”tendré la oportunidad de presentar dos ponencias, una el viernes día 11 sobre “Epidermólisis Bullosa” ("Enfermedad de Piel de Mariposa") y otra el sábado día 12 sobre “Deporte y Piel”.

Además, este año, de forma novedosa, el paciente tendrá un papel protagonista, realizándose el jueves día 10 una jornada precongreso dedicada a los pacientes,  teniendo muy en cuenta sus necesidades, expectativas y capacidades para afrontar la enfermedad. 

Los objetivos de dicha jornada serán conocer las necesidades y expectativas de los pacientes dermatológicos, ofrecer una información actualizada y de calidad sobre las enfermedades de la piel y crear sinergias entre la AEDV, las Asociaciones de Pacientes y la Administración Pública.

En la jornada tendrá lugar una ponencia sobre “las escuelas de pacientes en Dermatología”, existirá un apartado sobre “testimonios de pacientes”, tendrá lugar una mesa coloquio “La voz de mi piel”, y tendrá lugar una serie de talleres educativos ("Cuidados integrales de la piel enferma", "Hidrosadenitis supurativa", "Organización y funcionamiento de las asociaciones de pacientes", "Comunicación Sin Violencia a través de la Pintura Emocional", "¿Cómo protegernos eficazmente del sol?", "¿Cómo afrontar el picor?", "Mindfulnes para manejar las emociones cada día" y "¿Puedo o no puedo hacerme un tratamiento estético?").

Programa completo de la reunión:




Esta jornada por y para pacientes dermatológicos además podrá ser seguida en directo vía streaming en https://m.youtube.com/channel/UCS2IMyxCHVchdN52gMz1Uxw y se podrá participar online con el hashtag #LaVozDeMiPiel .

Además, este año se desarrollará un curso precongreso sobre Enfermedades de Transmisiión Sexual, con avances sobre en el diagnóstico, tratamiento y prevención de estas infecciones.


Podéis seguir los nuevos perfiles en Redes:
Facebook: facebook.com/AedvAndalucia
Twitter: @AedvAndalucia

¡Os esperamos en Marbella!

Más información:

martes, 9 de febrero de 2016

Acné y Alimentación

La influencia de la dieta en el acné, tanto en su desarrollo como en su perpetuación y gravedad, ha sido históricamente controvertida. Si bien en los años 50 se veía como algo evidente, posteriormente diferente estudios no pudieron demostrar dicha asociación, desmitificándola, y hasta hace relativamente pocos años se tendía a darle una muy baja importancia.
En cambio, en los últimos años dicha asociación de nuevo cobró fuerza, especialmente en relación al índice glucémico o la carga glucémica de la dieta (los azúcares), al consumo de leche y a los ácidos grasos omega-3. Así, se apreció una mayor relación con dietas con elevado índice glucémico o una alta carga glucémica, así como por una elevada ingesta de leche.


-Hidratos de carbono.
En los años 60 varios estudios no consiguieron demostrar una clara relación entre la ingesta de chocolate y el acné. Sin embargo, en los últimos años se revisó este tema, encontrándose diferentes limitaciones y sesgos en dichos estudios, apreciándose claros indicios de la relación entre dietas ricas en hidratos de carbono y el desarrollo y la severidad del acné.
Al parecer, las dietas con muchos azúcares (hidratos de carbono) están implicadas en el desarrollo del acné al inducir una elevación de la insulina sanguínea y factores como el IGF-1 (factor de crecimiento de la insulina-1).
El IGF-1 actúa en distintos órganos como son los testículos y ovarios. En estos últimos –junto con la insulina– estimulan la síntesis de andrógenos, lo que genera manifestaciones cutáneas, irregularidades menstruales e infertilidad, lo que se engloba dentro del llamado Síndrome de los Ovarios Poliquísticos. En el hígado inhibe la producción de la globulina-ligante-de-hormonas-sexuales (SHBG), y al haber más cantidad de fracción libre de las SHBG se produce un aumento en los niveles de andrógenos (hormonas masculinas, presentes en hombres y mujeres, que favorecen el desarrollo de acné mediante el aumento de secreción grasa y favoreciendo la oclusión folicular). Así, el IGF-1 en la piel actúa favoreciendo todos los factores del acné, ya que estimula la proliferación de los queratinocitos basales, aumenta la disponibilidad del receptor de andrógenos, la secreción sebácea y la inflamación folicular.
Esto ocurre fundamentalmente en dietas ricas en hidratos de carbono de absorción rápida, como son pan blanco, arroz blanco, azúcar (bollería, pasteles, etc)…

-Lácteos.
En cambio, la forma en que los lácteos actúan no están tan claros, si bien algunos autores lo relacionan a las hormonas que contienen, así como a otras moléculas bioactivas, que podrían también actuar estimulando el IGF-1. Según diversos estudios, las leches desnatadas podrían ser las que más favorecerían el acné.

-Ácidos Omega-3.
Por otro lado, se ha demostrado que una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados como son los omega-3 presentes en muchos pescados, suprimen la producción de citocinas (señales) inflamatorias que estimularían el acné, originando por tanto un cierto "efecto protector" frente al acné.

-Vitamina A.
El uso de derivados de vitamina A en la forma de retinoides tópicos o sistémicos constituye una herramienta importante en el tratamiento de esta patología. Consecuentemente, se ha planteado un posible efecto en la patogenia del acné de una dieta con bajo aporte de esta vitamina, pero no hay evidencia que lo respalde.

-Fibra.
Se ha demostrado que la combinación de alta ingesta de fibra y baja ingesta de grasa produce una disminución de los andrógenos plasmáticos y urinarios en adultos, aunque son precisos más estudios para contar con evidencia científica suficiente que respalde sus beneficios en el acné.

Recientemente un estudio realizado en diferentes hospitales universitarios italianos sobre más de 500 adolescentes con acné corroboró dichos postulados, ya que mostró una estrecha asociación entre acné moderado-grave y una ingesta elevada de leche, dulces/pasteles y chocolate. Igualmente la obesidad y una ingesta pobre de pescado se relacionaron con acné moderado o grave. Por el contrario, una toma frecuente de pescado (al menos 1vez/semana), y una ingesta elevada de frutas y verduras, así como un bajo índice corporal (no obesidad) se relacionaron con un acné limitado o simplemente a la no existencia de éste.

En definitiva, gracias a la evidencia científica disponible a día de hoy resulta razonable que como dermatólogos recomendemos un estilo de vida saludable a nuestros pacientes con acné, incluyendo una dieta equilibrada y sana, e igualmente debemos promover la actividad física e incentivar la bajada de peso en aquellos que presenten sobrepeso.

Más información:
-Grossi E, Cazzaniga S, Crotti S, et al.; GISED Acne Study Group. The constellation of dietary factors in adolescent acne: a semantic connectivity map approach. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2016;30(1):96-100.
-Farías MM, Kolbach M. Acné y dieta: Un nuevo enfoque. Piel(Barc).2012;27(7):378–383.

-Katta R, Desai SP. Diet and Dermatology. The Role of Dietary Intervention in Skin Disease. J Clin Aesthet Dermatol. 2014;7(7):46–51.

lunes, 25 de enero de 2016

X Curso Internacional de Dermatología Pediátrica. Córdoba. 18-20 Febrero 2016.

En pocas semanas tendrá lugar una nueva edición de los exitosos cursos de Dermatología Pediátrica que se celebran en Córdoba bianualmente.





Los coordinadores son los Dres. José Carlos Moreno (catedrático de dermatología de Córdoba) y la Dra. Gloria Garnacho (encargada de la consulta de Dermatología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba).

En esta ocasión -como viene siendo habitual en estos cursos- diferentes ponentes de gran prestigio a nivel nacional e internacional, realizarán un repaso a múltiples temas de interés en Dermatología Pediátrica.

Por nuestra parte, es un gran honor poder asistir por primera vez como ponente a este curso.

El primer día, el 18 de Febrero, está especialmente enfocado en la docencia a pediatras, y en él se desarrollará el VII Curso Práctico de Dermatología Pediátrica para Pediatras, mientras que los días 19 y 20 están más enfocados a la docencia a dermatólogos.

Os dejamos aquí el programa, que seguro será de vuestro interés, así como información sobre la inscripción.



¡Nos vemos en Córdoba!

sábado, 9 de enero de 2016

IPL (Luz Pulsada Intensa)

1. ¿Qué (y para qué) es el IPL?
La Luz Pulsada Intensa (IPL, del inglés intense pulsed light) es un sistema que emite una luz especial, la cual -a diferencia del láser- es una luz no coherente (ni espacial ni temporalmente), y que además es policromática (entre 400 y 1200nm) de alta intensidad. Así, un equipo de de IPL no es exactamente un láser, aunque muchas veces se use para tratar el mismo tipo de lesiones.


 2. ¿Cómo actúa?
Los pulsos luminosos generados por la mayoría de los equipos actuales son producidos por destellos de alta energía por el paso de una corriente eléctrica a través de una cámara de gas xenón; la energía se dirige hacia el extremo distal, el cual libera dicha energía sobre la superficie de la piel a través de un bloque de zafiro o cuarzo. Por ello, y para proteger la epidermis en contacto con el cristal, se deben mantener la piel refrigerada.
El IPL utiliza dicha luz aplicando diversos filtros que ayudan a utilizar una cierta forma de onda específica. Gracias a estas características puede actuar sobre diferentes “dianas”, por lo que suelen ser equipos muy polivalentes.
Los efectos producidos por la aplicación de una fuente de luz sobre un tejido son explicables por el principio de la “fototermólisis selectiva”, descrito por Anderson y Parrish en 1983, el cual establece que la energía suministrada a un tejido tiene una acción selectiva sobre una molécula diana, denominada cromóforo, sin afectar las estructuras adyacentes o haciéndolo mínimamente.
Los equipos actuales de IPL ofrecen una gran versatilidad, de modo que empleando el mismo dispositivo y modificando diversos parámetros (longitud de onda, duración del pulso, número de pulsos, intervalo entre pulsos), se consiguen tratar distintas condiciones actuando sobre diferentes cromóforos (dianas), y esta versatilidad constituye una ventaja frente al láser. Además, el “cabezal” (lo que contacta con la piel) es mayor, pudiendo por tanto abarcar más superficie de piel con cada “disparo”, permitiendo tratamiento de áreas mayores y más rápidos.

3. Un poco de historia del IPL...
Estos dispositivos se desarrollaron para tratar lesiones vasculares benignas. El primer artículo sobre su uso en dermatología se remonta a 1997, en Alemania. En la misma década se descubrió en Estados Unidos el efecto que el IPL tiene sobre los fibroblastos de la piel, que los estimula para que produzcan más colágeno, lo que produce una mejora importante en el aspecto de la piel.
La IPL estaría indicada principalmente para actuar sobre la hemoglobina y la melanina, siendo mayor su eficacia en el tratamiento del color que de la textura, según algunos autores. Sin embargo, a pesar de existir discusión sobre su potencial de remodelación del colágeno, también ha demostrado eficacia en rejuvenecimiento cutáneo, y desde sus recientes inicios, su coste favorable y su versatilidad han llevado a la IPL a su rápida proliferación y a su uso en diferentes entidades clínicas.
Las mejoras tecnológicas que se han ido introduciendo han permitido que los equipos actuales de alta gama emitan un pulso en forma rectangular o de «meseta», el cual conlleva una serie de consecuencias beneficiosas en términos de eficacia clínica y seguridad, minimizando los efectos secundarios.

4. Inconvenientes, contraindicaciones y precauciones respecto a IPL.
Entre sus inconvenientes está la sensación de quemazón/dolor durante el tratamiento, aunque generalmente no es un problema importante. La aplicación de frío (durante y/o después del tratamiento) o el empleo de anestesia tópica alivian en la mayoría de casos. Los efectos secundarios comunes, que pueden durar unos pocos días, son fundamentalmente el edema (leve hinchazón) y el eritema (rojez), y en el caso del tratamiento de “manchas marrones”, es importante conocer que será habitual un oscurecimiento mayor de las mismas durante unos días tras el tratamiento, antes de aclararse.
Los pacientes bronceados o con un fototipo elevado (pieles oscuras), así como aquellos que no pueden o no quieren evitar estrictamente la exposición solar pre y tras el tratamiento no deben tratarse por lo general ante el alto riesgo de hiperpigmentación (“manchas oscuras tras el tratamiento”). Así, por lo general, se indica que se debe evitar la exposición solar directa en lo posible en las 2-3 semanas antes de - y después de- cada sesión de tratamiento.

5. Indicaciones actuales de IPL.

Comentaremos en primer lugar algunas de las indicaciones más frecuentes:

-Lesiones pigmentadas benignas: El IPL suele usarse actualmente con frecuencia en el tratamiento de este tipo de lesiones, como es el caso de los “lentigos” y “efélides” (pecas). El caso del melasma es controvertido, aunque diferentes autores promulgan su utilidad, sobre todo cuando se trata de manchas superficiales. Otras indicaciones podrían ser las hiperpigmentaciones secundarias a fármacos o a perfumes (“melanosis de Riehl”).
-Lesiones vasculares: Aquí el IPL actúa al alcanzar una temperatura suficiente para causar la coagulación del vaso, con la consiguiente destrucción y fibrosis. Las indicaciones fundamentales serían las telangiectasias y arañas vasculares, la eritrosis y la rosácea eritemato-telangiectásica, aunque también puede resultar útil en lactantes con hemangiomas superficiales, en malformaciones capilares (especialmente manchas en vino de Oporto) y en poiquilodermia de Civatte.
-Acné: El IPL ha demostrado también su utilidad en el tratamiento del acné, aunque la mejoría de dicho acné es de corta duración y sólo se mantiene si se aplican sesiones repetidas durante un largo período de tiempo.
-Depilación: Numerosos estudios documentan la eficacia y seguridad de estos sistemas en la fotodepilación, aunque existen pocos comparando resultados con el láser. Parece que aunque los mejores resultados y más duraderos corresponden a los casos tratados con láser, no se encontraron diferencias significativas respecto al IPL, y en la mayoría, la IPL provocaba menos dolor y efectos secundarios, y parece que podría ser más útil para tratar vello fino y pelos claros.



-Rejuvenecimiento cutáneo: Su acción originando fotorrejuvenecimiento de la piel se produce ya que el ataque térmico en la dermis induce una activación fibroblástica, con la consiguiente formación de nuevo colágeno y originando una orientación más ordenada de las fibras elásticas. Así, se consiguen mejorar todos los elementos visibles del envejecimiento (arrugas finas, laxitud, telangiectasias, pigmentación irregular) con la ventaja respecto a láseres agresivos “clásicos” de tener una menor tasa de efectos secundarios y una recuperación más rápida. Se consigue mejorar la textura y unificar el tono, actuando principalmente sobre las alteraciones vasculares y la discromía (alteración de la coloración de la piel) irregular.

Entre otras indicaciones más recientes, destaca su uso en:

-Cicatrices hipertróficas o queloides (cicatrices “gruesas”). Esta técnica parecer ser efectiva no solo para mejorar la apariencia de las cicatrices, sino también para reducir el espesor (grosor), el eritema (la rojez) y la dureza. Incluso podría ser de cierta utilidad (asociada a otras técnicas) en el tratamiento de cicatrices deprimidas como suele ocurrir en las resultantes del acné.
-Las estrías de distensión, sobre todo en su fase inicial, también pueden mejorar, especialmente de forma combinada con otros tratamientos como mesoterapia o láser de erbio.

6. ¿Son todos los equipos de IPL iguales?
Ni mucho menos, igual que todos los automóviles no son iguales, y que todos los láseres no son iguales.
Existen muchísimos equipos diferentes, con diferentes materiales, diferentes indicaciones, potencia, efectividad… e incluso equipos de uso domiciliario.
Es además necesario que los tratamientos con IPL se realicen en instalaciones acreditadas, por personal con experiencia y buena formación al respecto, y con equipos de seguridad adecuados.

En Clínica Victoria (Málaga) disponemos de una plataforma “Harmony XL”, equipo que entre otros sistemas incluye cabezales de luz pulsada de tipo AFT con longitudes de onda de 515nm, 540 y 570nm, usados fundamentalmente para el tratamiento de manchas (lentigos y efélides sobre todo), alteraciones vasculares (arañas vasculares, cuperosis…) y rejuvenecimiento facial en general.

Más información:
-González-Rodríguez AJ, Lorente-Gual R. Indicaciones actuales y nuevas aplicaciones de los
sistemas de luz pulsada intensa. Actas Dermosifiliogr. 2015;106(5):350-364.
-Sistema de IPL de Harmony (AFT): http://www.almalasersmedica.es/tecnologias/aft/

-IPL Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Luz_pulsada_intensa

jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Mi hijo tiene Dermatitis Atópica?

A veces confundimos el concepto de Dermatitis Atópica con el diagnóstico de un eccema o bien con encontrarnos ante una piel algo sensible, irritada o reactiva, pero lo cierto es que existen una serie de criterios con los cuales (si es que se cumplen) podemos llegar al diagnóstico de Dermatitis Atópica.

Los criterios más utilizados son aquellos que fueron propuestos por los Doctores Hanifin y Rajka, que se modificaron ligeramente a posteriori:

Así, para poder hablar con propiedad de un diagnóstico de Dermatitis Atópica, se deben cumplir de entre los siguientes al menos 3 de los criterios básicos y 3 de los criterios menores, que a continuación repasaremos.


Criterios básicos:
-Prurito (picor).

-Forma y distribución típica de las lesiones (que varía de forma característica según la edad):
      *Dermatitis Atópica del Lactante (menores de un año): Eccemas en cara y en cara extensora de miembros (brazos y piernas).
           *Dermatitis Atópica Infantil (niños mayores de un año): Eccemas en flexuras (pliegues).
      *Dermatitis Atópica del Adolescente/Adulto: Eccemas en flexuras con liquenificación (alteración de la piel -engrosamiento, brillo...- secundaria al rascado continuo).

Distribución de las lesiones de Dermatitis Atópica según edades

-Carácter crónico y recidivante (las lesiones van apareciendo por brotes, con temporadas mejor y otras peor).

-Antecedentes personales o familiares de Atopia (entendiendo por Atopia no sólo como equivalente a dermatitis, sino también a otras condiciones como Asma, Rinitis Alérgica, Conjuntivitis Alérgica, Alergias alimentarias…).


Criterios menores:
-Xerosis (sequedad de la piel).

-Eritema facial (rojez en la cara, afectando frecuentemente a las mejillas, aunque es frecuente encontrar una cierta palidez alrededor de la boca).

-Hiperlinealidad palmar (los pliegues de la palma de la mano suelen estar algo exagerados).

-Tendencia a dermatitis de manos y pies.

-Eccemas en pezones.

-Elevación de IgE en analítica sanguínea.

-Evolución influenciada por factores medioambientales (por lo general empeoran en invierno y mejoran en verano con el sol y la playa).
       

¿Pero qué es un eccema?
Debemos recordar que los eccemas, que en definitivan expresan una inflamación de la piel, consisten en general en áreas de piel enrojecida, que según el tipo de eccema pueden ser exudativas (húmedas) -en caso de eccemas agudos-, descamativas (con escamas en superficie) -en caso de eccemas subagudos- o haciéndose la piel más gruesa y brillante (“liquenificación” fruto del rascado mantenido) en caso de eccemas crónicos.

Por lo general, los eccemas suelen ser pruriginosos (tienden a acompañarse de picor), por lo que es habitual encontrar signos de rascado en su superficie.

En cualquier caso, en múltiples ocasiones se tienden a usar de forma indistinta los términos "eccema" y "dermatitis", y debemos tener en cuenta que existen muchas causas de eccemas más allá de la Dermatitis Atópica.


-Más información:
-Actualización en Dermatitis Atópica: Tratamiento:

-Actualización en Dermatitis Atópica: Fisiopatogenia y Prevención:

-Dermatitis Atópica y Alergia a Alimentos:

-Taller sobre consejos en el afrontamiento de la dermatitis atópica para niños:

-Vídeo informativo para familias sobre dermatitis atópica: "Alex no te rasques":
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2014/01/videos-en-dermatologia-alex-no-te.html

-Consejos para el cuidado de la piel atópica basados en la Evidencia científica:
I parte: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2013/02/consejos-para-el-cuidado-de-la-piel.html
II parte: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2013/02/consejos-para-el-cuidado-de-la-piel_22.html

--Dermatitis Atópica y baños en piscinas con aguas cloradas:

-Dermatitis Atópica, estafilococo dorado y baños con lejía:
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2016/07/dermatitis-atopica-estafilococo-dorado.html

-Dermatitis Atópica: Monografías en Dermatología 2012;25:137-43:

domingo, 29 de noviembre de 2015

Verrugas plantares: El “papiloma”

Las verrugas plantares, también denominadas “verrugas víricas” (en este caso, aquellas localizadas en la planta del pie), son lesiones originadas en los pies por una infección por Virus del Papiloma Humano (VPH). El término “papiloma”, si bien es de uso muy extendido para denominar a estas lesiones, no es del todo correcto, aunque el virus que las produzca sea dicho virus, puesto que “papiloma” se considera de forma estricta una lesión verrucosa originada en la mucosa de la boca.

La infección se contrae por contagio por contacto directo (persona a persona), siendo favorecidas cuando la piel está alterada (grietas, heridas, eccemas…) y por la maceración (por humedad, sudoración intensa…) siendo por ello favorecidas por el uso de piscinas y vestuarios, aunque también parece que podría originarse por el contacto con objetos (toallas, bañeras…) en que esté el virus. En cualquier caso, el presentar verrugas plantares no implica mayor predisposición a otras infecciones.

Desde que se tiene el contacto con el virus y hasta la aparición de las verrugas pueden pasar desde pocas semanas hasta incluso más de un año.

Existen más de 100 tipos diferentes de VPH, y en cada uno hay una afinidad variable por diferentes tejidos. Los que suelen originar las verrugas plantares son sobre todo los genotipos 1, 2 y 4.

Las verrugas víricas son muy frecuentes. Así, se calcula que hasta el 30% de niños de Primaria presentan en algún momento verrugas víricas (plantares o de otras localizaciones), y se estimar que la mitad de éstas desaparecerán incluso sin tratamiento alguno tras un año, y el 93% desaparecerán espontáneamente en 5 años. En cualquier caso, actualmente no existe forma de adivinar su pronóstico, y teniendo en cuenta las posibles molestias asociadas y su contagiosidad, habitualmente se opta por realizar un tratamiento para procurar eliminarlas.

Estas lesiones suelen aparecer frecuentemente en puntos de apoyo, pueden ser únicas o múltiples, y pueden permanecer estables por años, o bien extenderse o diseminarse en pocas semanas. Cuando las verrugas se agrupan, originan lesiones más persistentes y difíciles de tratar, conocidas como “Verrugas en mosaico”, y su sintomatología asociada es muy variable; pueden no molestar en absoluto, pero en ocasiones pueden originar intenso dolor a la presión.



Respecto a los posibles tratamientos, la medicina basada en la evidencia científica existente (revisión Cocharane Libray 2012) es poco concluyente, a pesar de la extraordinaria frecuencia de estas infecciones, y de la gran cantidad de métodos de tratamiento descritos. La existencia de una cantidad tan amplia de posibles tratamientos es por sí misma un indicador de que no existe un tratamiento perfecto (que consiga siempre la resolución de la verruga, con comodidad, rapidez, buen precio, y sin potenciales efectos adversos).

Según su mecanismo de acción, los tratamientos podrían dividirse en los siguientes grupos:
-Métodos ablativos/abrasivos: Crioterapia, Electrocirugía, Cirugía, láseres ablativos (CO2, erbio), aplicación de ácido tricloroacético, radioterapia, complejo nítri-zinc.
-Fuentes de luz: Láser colorante pulsado, Terapia fotodinámica.
-Antimitóticos: 5-Fluororacilo, Bleomicina, Podofilotoxina, Interferon.
-Modificadores de respuesta inmune: Imiquimod, Inyecciones de antígenos, Inyecciones de vacunas, Cantaridina.
-Otros: Psicoterapia-placebos, aplicación de plantas…

Repasaremos los más habitualmente usados, y otros que parecen tener mayor interés.

Tan sólo parece evidente que la primera línea de tratamiento sería por lo general el uso de queratolíticos (sustancias que van pelando la piel, para así eliminar la verruga) sobre todo a base de ácido salicílico. El problema fundamental es que es importante llevar a cabo el tratamiento de forma correcta (siguiendo las instrucciones de uso) y constante, siendo frecuentemente preciso tratar por varios meses para obtener la curación. Si el tratamiento no se realiza adecuadamente, existe riesgo de importante irritación en la zona.

La crioterapia (aplicación de nitrógeno líquido) originándose una “quemadura por congelación” es frecuentemente aplicada por los dermatólogos, si bien no está disponible en todos los centros y conlleva un cierto coste asociado, y suele conllevar dolor, ampollas, e incluso pueden originar cicatrices. Los equipos de uso domicilario tienen una pontencia menor, siendo menos efectivos.

La bleomicina, una quimioterápico habitualmente utilizado en diferentes tipos de cáncer (que es su indicación aprobada, usándose en dichos casos vía intravenosa), podría considerarse una posible tercera línea de tratamiento, si bien tendría una menor evidencia científica asociada (menos estudios), y aunque raros, se han descrito ocasionalmente efectos adversos como necrosis y Raynaud… Por otro lado, las infiltraciones locales son muy dolorosas, aunque algunos médicos lo aplican escarificando las verrugas e instilando la bleomicina en su superficie, con mucho mejor resultado.

El imiquimod es un inductor de la respuesta inmunitaria del paciente, mediante la producción de interferón, factor de necrosis tumoral y citocinas varias. Su uso está aprobado en verrugas por VPH (como son las verrugas plantares), pero a nivel genital (“condilomas acuminados”). Se calcula que puede inducir una respuesta completa en casi el 50% de verrugas, aunque falta por concretarse su mejor posología, duración… y si bien puede originar una cierta irritación local, e incluso síntomas gripales, probablemente su mayor limitación de uso esté en su alto precio.

La cantaridina es una sustancia vesicante (es decir, que donde se aplique, tiende a la formación de ampollas/vesículas). Si bien su uso no está aprobado por la Agencia Americana del Medicamento (FDA), lo cierto es que existen múltiples estudios que avalan dicha utilidad. Suele aplicarse en forma de gotas de colodión (sustancia parecida a un pegamento), mezclada con ácido salicílico y podofilotoxina. La aplicación en sí es indolora (al menos en el momento), aunque la reacción asociada (sobre todo al día siguiente) con irritación local e incluso formación de ampollas, sí puede ser molesta. Como ocurre con el resto de tratamientos que deben ser aplicados en consulta, posiblemente sean necesarios varios ciclos de tratamiento, y no está recomendado en la cara y zonas “sensibles”.

Otros posibles tratamientos, acompañados de evidencia científica más limitada (además de sus posibles efectos adversos asociados, limitaciones por coste, etc), serían: Uso de láser de colorante pulsado, terapia Fotodinámica, radioterapia, curetaje + electrocoagulación, inyecciones de diferentes antígenos (vacunas, candidina…), infiltración de interferón o infitración (o aplicación) de 5-fluoruracilo intralesional, uso de psicoterapia (homeopatía, curanderos…), uso de diferentes plantas naturales (ajo, “lengua de gato”…), e incluso la aplicación de film adhesivo cubriendo las verrugas.

Entre las novedades terapéuticas, nosotros obtuvimos una excelente respuesta a la aplicación de una crema formulada de cidofovir (una antiviral de uso aprobado en retinitis en pacientes VIH+, vía intravenosa) en 35 pacientes con verrugas plantares recalcitrantes, de entre 6 y 55 años de edad, obteniéndose respuesta en 28/35 (80%), siendo la respuesta completa en 19 (54.3%) tras una media de 11 semanas de tratamiento, apreciándose como único efecto adverso la aparición de irritación local (transitoria) en 2 pacientes. La mayor limitación para el uso de este producto es que en la actualidad es “medicación extranjera” (hay que importarlo) y su muy elevado precio.

Y otra novedad es el uso de Verrutop®, un “Medical device clase I” (producto sanitario con estudios que lo respaldan), consistente en una solución tópica a base de Nitrizinc Complex®  (combinación de ácidos orgánicos, inorgánicos, zinc y sales de cobre) que es aplicado por el profesional en la consulta cada 7-15 días, con las ventajas de ser indoloro (o bien originar mínimas molestias) –por lo que no interfiere en la vida diaria del paciente-, rápido, preciso y eficaz. Los estudios que lo respaldan defienden que el 59% de las verrugas plantares desaparecen tras 1-3 aplicaciones. Su indicación aprobada es en mayores de 6 años, y no debe usarse en embarazo-lactancia, ni tampoco en lesiones faciales, ni en piel inflamada o mucosas.

Más información:
-Revisión Cochrane Library Plus (en español) sobre tratamientos locales para las verrugas cutáneas (2014):