domingo, 21 de agosto de 2016

Manchas café con leche: Algo más que unas “pecas”

Las llamadas “manchas café con leche” (MCL) son "parches" de piel bien definidos con una coloración marronácea que recuerda a la del café con leche.

Su importancia radica en que la existencia de al menos 6 de estas manchas “típicas” debe hacernos sospechar de su posible asociación a otras alteraciones que en conjunto suponen lo que llamamos Neurofibromatosis (NFM) tipo I, que es el síndrome neurocutáneo más frecuente (aproximadamente 1 por cada 3.000 recién nacidos vivos).

En cualquier caso, encontrar alguna MCL no siempre es indicativo de NFM: Así, se estima que 1 de cada 5 niños tienen una MCL aislada, el 4% de los niños tiene dos, y sólo menos del 1% tienen más de 3.

En caso de cumplir criterios para llegar a este diagnóstico de  NFM, el número o el tamaño o tipo de las manchas café con leche no serán en ningún caso predictivas de la gravedad del cuadro, e incluso existen algunos otros trastornos menos frecuentes que también pueden presentar el mismo tipo de manchas, como ocurre con el síndrome de Legius.

Ante esta posible asociación (MCL-NFM), es importante que los niños con sospecha de presentar MCL sean evaluados por un especialista para confirmar en primer lugar el diagnóstico de MCL (hay otras lesiones cutáneas que pueden parecerse), y ya que en muchos casos será necesario un seguimiento de varios años y diferentes pruebas para poder confirmar o descartar si estamos sólo ante dichas manchas, o si nos encontramos ante un síndrome (fundamentalmente NFM).

¿Cómo es una mancha café con leche típica?
1. Es varios tonos más oscura que la piel normal adyacente, incluso aunque ésta esté bronceada.
2. La coloración es de tinte marronáceo y es uniforme por toda la mancha.
3. Los bordes de la MCL están bien definidos.
4. El tamaño característico es desde 5mm (prepúberes) o 15mm (púberes) hasta 15cm.
5. Son manchas (completamente planas).



Si las manchas son muy oscuras o muy claras, si tienen tono anaranjado, bordes mal definidos, o un tamaño muy grande… serían MCL atípicas, y si bien éstas también pueden estar presentes en una persona con NFM-1, normalmente esta persona tendrá también al menos 6 MCL típicas, e incluso puede ser la expresión de otra lesión, como son los neurofibromas plexiformes.

En la NFM-1 es también frecuente encontrar “pecas” (“efélides”) de 1-3mm en los pliegues (axilas, ingles, submamarios…), así como neurofibromas cutáneos múltiples, así como alguno/s de otros posibles hallazgos, incluyendo neurofibromas plexiformes, problemas de aprendizaje, baja estatura, macrocefalia, displasias esquelétias y vasculares e incluso tumores como gliomas del nervio óptico, feocromoctioma, neurofibrosarcoma y glioblastoma multiforme.

Si bien es conocido dónde se encuentra la mutación que origina la NFM y ésta puede objetivarse mediante estudio genético, se trata de un estudio laborioso, caro y frecuentemente inaccesible, por lo que el diagnóstico de NFM sigue basándose en una serie de criterios diagnósticos clínicos establecidos en 1988 por el National Institute of Health que incluye 7 criterios diagnósticos de los 3 son lesiones cutáneas (las MCL, las efélides de los pliegues, y los neurofibromas).

El problema es que la edad de aparición de las manifestaciones que dan origen a restos criterios diagnósticos es variable, y algunos pacientes las manifiestan tardíamente, o incluso nunca, pudiendo demorarse por años el diagnóstico de certeza. Así, MCL y efélides suelen aparecer en los primeros años de vida (las MCL suelen estar presentes desde el nacimiento o hacerse evidentes en primeros meses de vida), y aunque son muy sugestivas de NFM, no la aseguran al 100%. En cambio, la existencia de múltiples neurofibromas cutáneos o de al menos un neurofibroma plexiforme, que son muy específicos de la enfermedad, suelen objetivarse más tardíamente. 

De la misma manera, existen otros tipos de lesiones cutáneas cuya presencia (junto a las MCL) ha demostrado en los últimos años gran valor para confirmar el diagnóstico de NFM, como son los nevos anémicos y los xantogranulomas juveniles, lesiones hasta ahora no recogidas entre los criterios diagnósticos. 

Por todo lo anterior, es esperable que en los próximos años se reformulen dichos criterios diagnósticos de NFM.

Más información:
-Riccardi VM. Diagnostic and management considerations posed by multiple café au lait spots. Arch Dermatol. 2009;145:929-30.
-Messiaen L, Yao S, Brems H, Callens T, et al. Clinical and mutational spectrum of neurofibromatosis type 1-like syndrome. JAMA. 2009;302:2111-8.
-Hérnández-Matín A, Duat-Rodríguez A. Neurofibromatosis tipo 1: más que manchas café con leche, efélides y neurofibromas. Parte II. Actualización sobre otras manifestaciones cutáneas características de la enfermedad. NF1 y cáncer. Actas Dermosifiliogr. 2016;107(6):465-473.
-Hérnández-Matín A, Duat-Rodríguez A. Neurofibromatosis tipo 1: más que manchas café con leche, efélides y neurofibromas. Parte I. Actualización sobre los criterios dermatológicos diagnósticos de la enfermedad. Actas Dermosifiliogr. 2016;107(6):454-464.

jueves, 4 de agosto de 2016

Cáncer de piel en España y en La Costa del Sol… ¿Cuál es su frecuencia?

Debemos comenzar recordando que por sus diferentes características epidemiológicas y pronósticas, el cáncer de piel se divide habitualmente en melanoma y cáncer de piel diferente a melanoma (cáncer cutáneo no melanoma, CCNM) que engloba fundamentalmente al carcinoma basocelular (CBC, basalioma, epitelioma basocelular) y al carcinoma espinocelular (CEC, carcinoma escamocelular, carcinoma epidermoide), si bien existen muchos otros posibles tipos de cáncer de piel, ya mucho menos frecuentes, como el carcinoma de célules de Merkel (merkeloma).

Los datos de los que disponemos a nivel internacional señalan que la incidencia del melanoma cutáneo sigue en aumento en Europa con notables diferencias geográficas en cuanto a su mortalidad. Con respecto al CCNM, su alta incidencia en relación con el resto de tumores y las dificultades en su cuantificación hace que no sean habitualmente incluidos en los diferentes registros de cáncer.




Datos del cáncer de piel en España:

Partiendo de esta base, el Dr. Antonio Tejera y colaboradores llevaron a cabo un exhaustivo trabajo llevando a cabo una revisión sistemática de los datos existentes (y sus limitaciones) con los que describir la incidencia y mortalidad del cáncer cutáneo en España, incluyendo el melanoma, el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el carcinoma de células de Merkel, cuyos datos fueron publicados muy recientemente en la revista de la Academia Española de Dermatología.
Entre los resultados obtenidos, destacar que la tasa de incidencia del carcinoma basocelular global cruda fue 113,05/100.000 personas y año para los estudios que emplean la metodología de los registros de cáncer (contando un solo tumor por persona y diagnóstico histológico). La tasa de incidencia mediante criterios clínicos e histológicos, y contando tumores en lugar de personas, fue de 253,23/100.000 personas-año. La incidencia de carcinoma espinocelular fue de 38,16/100.000 personas y año, de 8,76/100.000 personas-año para el melanoma y 0,28 /100.000 personas-año para el carcinoma de células de Merkel.
Por tanto, estos datos indican la existencia en España de una elevada incidencia de CCNM, sobre todo de carcinoma basocelular y carcinoma escamocelular, si bien la incidencia de melanoma fue menor a la calculada para otros países europeos.


Datos del cáncer de piel en la Costa del Sol:

La extrapolación de los índices epidemiológicos de otras provincias españolas no son aplicables al caso de la Costa del Sol, en que existe una población de referencia de 380.000 habitantes censados aunque con características físicas, genéticas y hábitos de exposición solar muy diferentes.

Respecto al melanoma, gracias a un gran trabajo de la Dra. Inés Fernández Canedo y colaboradores llevado a cabo desde el servicio de Dermatología del Hospital Costa del Sol de Marbella disponemos de datos recientes que nos ayudan a conocer su incidencia en la zona.
Mediante este trabajo conocemos que en dicho centro hospitalario público se registra un promedio de unos 50 nuevos casos de melanoma al año, de los que aproximadamente una tercera parte corresponden a paciente extranjeros. La tasa calculada  de incidencia hospitalaria de melanomas fue de 17,5 casos por cada 100.000 habitantes y año, y aunque esta tasa sería la más alta de entre las comunicadas dentro de la geografía española, es obvio que la incidencia real es probablemente aún mayor si tenemos en cuenta la gran cantidad de hospitales, clínicas y consultas que a nivel privado atienden a una parte importante de dicha población, en que también se diagnostican y tratan melanomas.
En el análisis evolutivo de estos casos a lo largo de los años se observó un incremento del número de melanomas diagnosticados a expensas de un mayor número de diagnósticos de melanomas finos (que tienen mejor pronóstico), lo cual se debe a diferentes factores, como es a la conciencia de los propios pacientes, que consultan por estas lesiones, a los médicos de primaria, que han sido entrenados para mejorar el reconocimiento de los mismos, y a avances en los métodos de diagnóstico, fundamentalmente por el uso del dermatoscopio. Por otro lado, se apreció que muchos de los  pacientes presentaban un segundo melanoma u otro tipo de cáncer de piel (diferente a melanoma).

Respecto al CCNM, un estudio reciente llevado a cabo por el Dr. Miguel Aguilar Bernier y publicado en la revista de la academia europea de dermatología se centró en comparar en nuestra área sanitaria el CCNM en población española frente a población del centro norte de Europa, lo cual  reveló que los centro y norte europeos presentaban más carcinomas múltiples, es decir, varios cánceres en la misma persona (13,4% vs. 22,5%), con predominio de tipos menos agresivos, es decir, más superficiales (8,3 vs. 34,7%) en comparación con los españoles.

Más información:
-Aguilar Bernier M, Rivas Ruiz F, de Troya Martín M, Blázquez N. Comparative epidemiological study of non-melanoma skin cancer between Spanish and north and central European residents on the Costa del Sol. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2012;26:41–7.
-Fernández-Canedo I, Rivas-Ruiz F, Fúnel-Liébana R, Blázquez-Sánchez N, De Troya-Martín M. Epidemiología del melanoma en una población multicultural mediterránea. Piel (Barc).2014;29:401-5.
-A. Tejera-Vaquerizo, M.A. Descalzo-Gallego, M.M. Otero-Rivas, C. Posada-García, L. Rodríguez-Pazos, I. Pastushenko, R. Marcos-Gragera, I. García-Doval. Skin Cancer Incidence and Mortality in Spain: A Systematic Review and Meta-Analysis. Actas Dermo-Sifiliogr.2016;107:318-28.

martes, 19 de julio de 2016

Dermatitis Atópica, Estafilococo Dorado y Baños con Lejía Diluida

En los últimos años hemos asistido a una gran proliferación de trabajos científicos que avalan la utilidad de realizar baños de lejía diluida para procurar un mejor control de algunas personas con dermatitis atópica (DA).

La lejía es una sal de cloro (hipoclorito sódico), por lo que resulta chocante esta posible utilidad si tenemos en cuenta que los baños en piscinas (que también son aguas cloradas) suelen empeorar la DA, como vimos en el post previo (enlace).

Para entender mejor esta posible utilidad, debemos comenzar por hablar de la relación entre una bacteria, el estafilococo dorado (Staphyloccocus aureus, S. aureus) y la DA.

Los hechos conocidos respecto a esta relación Estafilococo-Atopia son:
–Se calcula que el 80-100 % de individuos con DA presentan colonización en piel sana por S. aureus (esto es algo muy infrecuente en personas sin DA).
El rascado y la inmunodeficiencia local (tan habituales en la DA) promueven dicha colonización.
–Existe aumento de la carga bacteriana por S. aureus en los brotes de dermatitis.
–A más carga bacteriana, más severidad del brote.

                                             Staphylococcus aureus

Por otro lado, cada vez se da una mayor importancia a la diversidad bacteriana y la DA. Así, teniendo en cuenta esta proliferación de S.aureus, se comprobó en diferentes estudios que:
-Existe menor diversidad bacteriana en los sitios de predilección de la DA incluso en fases sin brote (lo cual podría ayudar a explicar las localizaciones tan características en las que suelen aparecer los eccemas en la DA a lo largo de la vida).
-La menor diversidad bacteriana (que irá paralelo al mayor predominio de S. aureus desplazando a otras especies bacterianas) se correlacionará a una mayor gravedad de la DA.
-El tratamiento del eccema aumenta la diversidad bacteriana.

Pero… ¿Cómo actúa el S. aureus sobre la piel atópica?
Existen varias vías por las que el estafilococo dorado produce inflamación y sensibilización, fundamentalmente en relación a las toxinas que producirán la mitad de las cepas de S.aureus:
-Producen ceramidasas, que son sustancias que  aumentan la permeabilidad cutánea y la capacidad superantigénica de las toxinas estafilocócicas que activará a las células T (linfocitos T, L-T) de manera “alérgeno-independiente”.
-Estimulan la producción de antigeno leucocitario cutáneo (CLA), y esto estimulará a su vez la migración hacia la piel de los L-T.
-Las toxinas estafílocócicas inducirán la producción de citocinas producidas por queratinocitos (TSLP, IL-31)
-Promueve receptores agonistas a corticoides, lo cual  favorece la resistencia a éstos.
-Puede producir Ig E específica frente a estafilococo que iniciará respuesta Ig E mediada por unión al receptor.
Además, toda la reacción inflamatoria originada dañará más la piel favoreciendo aún más colonización por S. aureus, su penetración a la piel y el daño que produce.

A partir de los conocimientos anteriores, se planteó en un innovador estudio publicado en la prestigiosa revista Pediatrics de 2009 en que se trataban casos de DA clínicamente sobreinfectadas con baños de lejía diluida 2 veces/semana y con un antibiótico intranasal, y en estos casos mejoraban mucho más que en casos similares tratados con placebo.
Desde entonces, han sido diferentes los estudios que han ido promulgando la utilidad de los baños con lejía diluida en el control de la DA, fundamentalmente si existe una sobreinfección acompañante, si bien podría ser útil también en otros casos como en los casos de DA que se presentan en forma de prurigo o en casos que tienden a sobreinfectarse con cierta frecuencia.



Son a su vez hechos conocidos con respecto a la lejía que:
-La lejía tiene amplio poder antibacteriano (incluso sobre SAMR), sin resistencias.
-Ha sido usada como desinfectante / antiséptico desde siglo XVIII

Pero con todo lo anterior, si explicamos a los padres que estos baños son como baños en piscinas… ¿cómo puede ser que los baños en piscinas sean en cambio perjudiciales?
Probablemente esté en relación al “Biofilm” formado por el S. aureus. El biofilm sería como un ecosistema que usan algunas bacterias que se agrupan para hacerse más resistentes.

¿Qué sabemos del BIOFILM formado por S. AUREUS?:
-Que está presente en el 100% de cepas de estafilococo en piel de DA.
-Que favorecerá las resistencias a algunos antibióticos.
-Que favorece la oclusión de glándulas sudoríparas, con inflamación asociada.

¿Y qué ocurre con el cloro y el biofilm?
Pues bien, según un estudio presentado en la Reunión de la Academia Europea de Dermatología 2015 en Dinamarca, el cloro a concentraciones bajas (como ocurre en piscinas) estimula formación de biofilm en algunas cepas, mientras que el cloro a concentraciones mayores (como en los baños de lejía diluida) facilita la destrucción del biofilm.             

Otros beneficios de la lejía mas allá del S. aureus según diferentes estudios serían que:
-Reduce la señalización en la via NF-KB en cultivo de queratinocitos de ratones
-En ratones irradiados: reduce la radiodermitis aguda
-En ratones “viejos”: aumenta el grosor de la epidermis


La Dra. Colli, pediatra, nos indica en su blog mediante una sencilla infografía cómo realizar los baños con lejía diluida.


EN CUALQUIER CASO, ESTE TIPO DE TRATAMIENTOS DEBEN REALIZARSE ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE BAJO PRESCRIPCIÓN MÉDICA, Y SIGUIENDO LAS INDICACIONES PERTINENTES. SU USO DE FORMA IRRESPONSABLE PUEDE TENER CONSECUENCIAS NEGATIVAS SOBRE LA SALUD DE LA PERSONA.


Más información:
*Shi VY, Foolad N, Ornelas JN, Hassoun L, et al. Comparing the Effect of Bleach and Water Baths on Skin Barrier Function in Atopic Dermatitis: A Split-Body Randomized Controlled Trial. Br J Dermatol. 2016[Epub ahead of print].
*Kong HH, Oh J, Deming C, Conlan S, et al. Temporal shifts in the skin microbiome associated with disease flares and treatment in children with atopic dermatitis. Genome Res. 2012;22:850-9.
*Huang JT, Abrams M, Tlougan B, et al. Treatment of Staphylococcus aureus colonization in atopic dermatitis decreases disease severity. Pediatrics. 2009;123:e808-14.
*Bath-Hextall FJ, Birnie AJ, Ravenscroft JC, et al. Interventions to reduce Staphylococcus aureus in the management of atopic eczema: an updated Cochrane review. Br J Dermatol. 2010;163:12-26.  
*Bieber T. Atopic Dermatitis. N Engl J Med. 2008;358:1483-94.
*Leung TH, Zhang LF, Wang J, et al. Topical hypochlorite ameliorates NF-κB-mediated skin diseases in mice. J Clin Invest. 2013;123:5361-70.

martes, 5 de julio de 2016

Dermatitis Atópica y cloro: ¿una combinación peligrosa?

Bien es sabido que la piel atópica es una piel más sensible, y que tiende a reaccionar de forma exagerada ante diferentes situaciones.

Entre éstas, sabemos desde hace muchos años que la exposición al agua de las piscinas en pacientes con Dermatitis Atópica (DA) tiene un papel importante en el desarrollo y/o los brotes de la misma.

Esto se ha relacionado fundamentalmente con el uso de sales de cloro en el agua de las piscinas para mantenerlas higienizadas.

Hace años un estudio japonés demostró que la capacidad de la capa más superficial de la piel –la capa córnea- para retener el agua (evitando deshidratarse) tras exponerse a aguas cloradas era menor en personas con DA que en personas sin dermatitis. De hecho, la disminución de esta capacidad de mantener la hidratación en atópicos se hacía ya ostensible en aguas con concentraciones muy bajas de cloro (desde 0.5mg/L), mientras que en personas sin dermatitis dicha pérdida de capacidad para mantener la hidratación era sólo apreciable a partir de concentraciones de cloro mucho mayores en el agua (2mg/L).
Así, este estudio demostró que la piel de las personas con DA son más sensibles a la exposición al agua con cloro, y que estas sales cloradas podrían jugar un papel en el desarrollo o los brotes de la DA.



El mecanismo por el que las sales de cloro parecen afectar a la piel parece estar relacionado a la inducción de reacciones de oxidación, que favorecen una agresión de la “barrera cutánea” originando irritación, picor, sequedad cutánea y favoreciendo el desarrollo de eccemas.

Por todo ello, cobra importancia que las personas con DA (y sus cuidadores) conozcan dicha relación, y que en lo posible se evite la situación, y si un atópico se va a bañar en la piscina, se deben extremar los cuidados, procurando el uso de cremas barreras o “multiprotectoras” antes del baño en piscina, evitando baños prolongados, y realizando un buen aclarado con agua de la ducha tras salir de la piscina.

Pero, a pesar de todo lo comentado, en los últimos años se ha promulgado el posible beneficio para los pacientes con DA de los baños en agua con otro compuesto clorado, el hipoclorito sódico, también conocido como “lejía” … ¿Cómo es posible? Esto lo comentaremos en el siguiente post (enlace).

Más información:
Seki T, Morimatsu S, Nagahori H, et al. Free residual chlorine in bathing water reduces the water-holding capacity of the stratum corneum in atopic skin. J Dermatol. 2003;30:196-202.

domingo, 19 de junio de 2016

Remedios naturales para controlar el exceso de sudor

Además de los tratamientos médicos convencionales y otros novedosos usados para el control de la sudoración (que en nuestra opinión serían la base del tratamiento de una verdadera hiperhidrosis), un enfoque integral del manejo de la hiperhidrosis debería tener además en cuenta otros factores, como la dieta, intervenciones psicológicas, acupuntura, extractos de hierbas… que podrían complementar el tratamiento médico convencional.



El uso de estas opciones terapéuticas debe ser individualizado a cada persona, teniendo en cuenta intensidad de sudoración, localización de hiperhidrosis, edad, sexo, enfermedades que presente la persona, sus tratamientos habituales, tratamientos usados para sudoración, expectativas…

Si bien existen estudios científicos que avalan estos "remedios", cierto que es que se echa de menos estudios mejor diseñados, más amplios, con más pacientes, con mayor tiempo de seguimiento... que en definitiva aporten una evidencia científica mayor sobre su posible utilidad respecto a la que tenemos en la actualidad, y en cualquier caso recomendamos que se consulte con su médico antes de seguir alguna de estas recomendaciones.

Dieta.
Deben evitarse alimentos que puedan agravar la sudoración, incluyendo comidas/bebidas que aumenten el metaboilsmo basal o que sean vasodilatadores o estimulantes. Así, deberían evitarse la cebolla (que favorece la vasodilatación), el ajo (que contiene sulfuros que pueden dar mal olor al sudor -"bromhidrosis"-), la cafeína (que estimula el sistema nervioso central y produce vasodilatación y aumenta el metabolismo basal, la frecuencia cardíaca…), el alcohol (que también favorece la vasodilatación), o las comidas picantes (que aumentan el metabolismo, la producción de calor, y la sudoración).
De la misma manera, pueden ser beneficiosas las comidas que facilitan la digestión o con actividad astringrente, como puede ser beber abundante agua o comer alimentos con mucho contenido en agua. En general la fruta, la sidra, el aceite de oliva, comidas ricas en vitamina B (pescado, huevos, carne roja, nueces, aguacates, zanahorias, guisantes…) y en calcio y magnesio son beneficiosas.

Suplementos de extractos de hierbas.
Algunos extractos vegetales con propiedades astringentes o en la relajación de estrés o ansiedad podrían ser útiles. Hay que tener en cuenta que muchos de estos extractos, si bien no son considerados medicamentos, no están exentos de posibles efectos adversos e incluso pueden interaccionar con algunos fármacos, por lo que debemos informarnos correctamente de estos detalles antes de plantearnos tomarlos.
La Salvia, que puede tomarse como té, colutorio, como tintura, o extracto, podría ser útil según algunos estudios por su poder ansiolítico.
La Esquisandra es una hierba a la que se le atribuye una potente actividad astrigente. Puede encontrarse como tintura, polvos, cápsulas, comprimidos, estractos…
El Bálsamo de Limón (Melissa officinalis) tiene cierto efecto ansiolítico que puede ser beneficioso.
Kava kava es la base de una bebida ceremonial de las islas del Pacífico de la familia de la pimienta, con poder ansiolítico.
La Hierba de San Juán (Hypericum perforatum) tiene efecto antidepresivo que puede ser beneficioso.



Medicina "Cuerpo-Mente".
El tratamiento mediante masajes y el yoga pueden ser beneficiosos al mejorar el estrés (que a su vez favorece la sudoración).
La técnica del Biofeedback también puede ayudar a regular la sudoración, favoreciendo que los pacientes controlen procesos que normalmente se controlan de forma involuntaria, como el ritmo cardíaco, la tensión muscular o la temperatura de la piel.
La Acupuntura podría ayudar a modular el sistema nervioso autonómico, que a su vez engloba el sistema nervioso simpático, que es el que controla la producción de sudor.
La Hipnosis podría ser beneficiosa al originar un estado de relajación, mejorando nuestra respuesta al estrés emocional, e incluso algún estudio la usó para eliminar el dolor asociado a las infiltraciones de toxina botulínica en hiperhidrosis.
La Psicoterapia en general podría ser útil, al mejorar la respuesta a la ansiedad, si bien la presencia de hiperhidrosis sin otros síntomas no es indicativo de una enfermedad psicológica subyacente.

Más información.
-Norman RT, Shenefelt PD, Rupani RN. Integrative Dermatology. Printed by: Oxford University Press 2014.
-Ellis, J. Hyperhidrosis: diet tips to stop excessive sweating. Available at
-Caelia, A. Natural herbs for sweaty hands. Available at:

domingo, 22 de mayo de 2016

Euromelanoma 2016: Revisa tus lunares

Un año más colaboramos con el Euromelanoma, campaña llevada a cabo a a nivel europeo cuyos objetivos son aportar información sobre la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento del cáncer de piel.

Esta iniciativa comenzó en Bélgica en 1999 y posteriormente se ha extendido a 29 países de Europa, y está liderada por un grupo de dermatólogos europeos que trabajamos de forma altruista para llevar a cabo este proyecto. 



Aparte de las citas para el examen gratuito de la piel, en la web http://euromelanoma.aedv.es/ se pone a disposición de todas las personas información sobre el cáncer cutáneo: causas, factores de riesgo para desarrollarlo, las formas más frecuentes, cómo reconocerlo (qué y cómo debemos buscar en la piel), qué debemos hacer si tenemos dudas, y  cómo prevenirlo.



Este año la petición de citas para la revisión gratuita de la piel se puede realizar desde el día 15 de abril en el teléfono 91 543 45 35 o en la página web: www.aedv.es/euromelanoma y la semana de revisiones gratuitas es del 13 al 17 de junio.

viernes, 13 de mayo de 2016

Rosácea: actualización en el tratamiento y consejos básicos para el cuidado de la piel con rosácea

Es primordial comprender que a día de hoy el tratamiento de la rosácea no es curativo (ya que la rosácea es un problema crónico, con periodos de mejoría y otros de empeoramiento),  sino que va encaminado a obtener un óptimo control de sus posibles manifestaciones. En cualquier caso, en los últimos años hemos asistido a una auténtica revolución del arsenal terapéutico que tenemos disponible para tratar la rosácea.

La combinación de modalidades terapéuticas suele ser la mejor opción para estos pacientes, y la elección de una u otra dependerá también del tipo de rosácea (ver en este blog).



-Rosácea eritematotelangiectáctica: son especialmente útiles los agonistas alfaadrenérgicos, que son sustancias que favorecen la vasoconstricción, es decir, impiden la dilatación de los vasos sanguíneos superficiales, y por tanto mejoran el eritema ("la rojez") persistente y la tendencia al flushing; destacan la oximetazolina y -sobre todo- la brimonidina; ésta última está comercializada con el nombre de Mirvaso®, y es el único alfaadrenérgico con indicación aprobada en el tratamiento de la rosácea-, aunque actualmente se están investigando compuestos que contienen ambas sustancias. Estos fármacos han sido recientemente aplicados al tratamiento de la rosácea, si bien ya existe amplia evidencia que respalda su uso en este tipo de casos. La brimonidina se aplica una vez al día, por las mañanas, su efecto es evidente a los 30minutos, es máximo a las 6 y despararece a las 12 horas de aplicarlo. Este fármaco está contraindicado en hipertensos.
Clásicamente se han usado diferentes descongestionantes/calmantes (a base de extractos de plantas como ruscus, agua de rosas…) y el uso de maquillajes con tonos verdosos. Los antibióticos orales (tetraciciclinas) y tópicos (metronidazol y ácido azelaico) también tienen cierto poder antieritema (antirojez).
El tratamiento oral del flushing (episodios de intensa rojez, habitualmente en la cara) es complejo, y se han usado fármacos betabloqueantes como nadolol, propranolol o carvedilol (contraindicacos en asmáticos y psoriásicos), y el agonista alfaadrenérgico clonidina.
Respecto a las fuentes de luz (luz pulsada intensa, láser), las lesiones que mejor suelen responder son las lesiones vasculares “de tipo eritematotelangiectásico”, que por otro lado son lesiones que no suelen responder a fármacos. Éstas mejoran gracias a la eliminación de vasos superficiales, que son los responsables de la rojez y del “flushing” característico, y parece que también podrían actuar mejorando la organización del colágeno de la dermis y eliminan gérmenes del folículo piloso.

-Rosácea papulopustulososa:
De forma general se usarán cremas en formas leves, y se añadirán pastillas en formas moderadas o graves.
El antibiótico tópico más usado ha sido metronidazol, de acción lenta (precisa unas 8 semanas para obtener su efecto máximo). Actúa sobre papulopústulas y sobre la rojez. El ácido azelaico también ha mostrado su utilidad, aunque parece ser algo más irritante.
Recientemente se ha mostrado también la gran utilidad de la ivermectina en forma de crema (su nombre comercial es soolantra®), con efecto más rápido, mejor tolerancia y aparentemente mayor eficacia, en relación a su efecto reduciendo la población de demódex folliculorum y reduciendo también la respuesta inmunitaria asociada. A día de hoy ya se considera que existe una gran evidencia científica de su utilidad en este tipo de rosácea.
Otros antibióticos como eritromicina y clindamicina podrían ser también de utilidad, combinadas con otros tratamientos.
Los inhibidores de la calcinuerina (pimecrolimus/tacrolimus) son especialmente útiles en casos de rosácea asociados a dermatitis seborreica.
Las tetraciclinas orales (minociclina/doxiciclina) son muy útiles por su acticidad antimicrobiana y antiinflamatoria, con efecto rápido. Aunque clásicamente se han usado cantidades mayores, la doxicicilina a dosis de 40mg/día ha obtenido indicación aprobada en el tratamiento oral de la rosácea. También pueden ser útiles otros antibióticos orales como los macrólidos (eritromicina, josamicina, claritromicina), el metronidazol o la rifaximina.
En casos resistentes puede ser especialmente útil la isotretinoina oral a dosis menores a las usadas en acné, aunque las recidivas al dejarla son frecuentes, existiendo una base sólida a nivel científico que avala su uso.

-Rosácea fimatosa (“rinofima fundamentalmente”): el tratamiento suele ser mediante cirugía, con uso de electrobisturí, o mediante láseres ablativos (erbium yag o CO2).

-Rosácea Ocular: además de una higiene e hidración adecuadas, puede ser igualmente útil el metronidazol, pero también la ciclosporina e incluso corticoides en colirio. Los casos más severos suelen tratarse con los antibióticos orales.


Consejos básicos para el cuidado de las pieles con rosácea
*Usar productos para el cuidado diario de elevada tolerancia y específicos a cada tipo de piel.

*La higiene debe realizarse con jabones suaves, no abrasivos, aplicados con las manos o toallitas de algodón, evitando esponjas o cepillos.

*Hidratar y proteger la piel del sol a diario.

*Evitar los desencadenantes conocidos (cambios bruscos de temperatura, así como las temperaturas extremas, el viento, la exposición solar directa, el ejercicio intenso, el alcohol y excitantes como el café o té, las comidas o bebidas calientes, especiadas o picantes, el ejercico físico intenso, el estrés, la ansiedad, y el uso de fármacos vasodilatadores –como son muchos antihipertensivos- y de cremas de corticoides de forma continua). Los cambios hormonales, los anticonceptivos orales (los estrógenos), la menopausia y los tratamientos hormonales también pueden agravarla.

*Evitar usar productos irritantes sobre la piel: La mayoría de “cremas de belleza”, muchos limpiadores, los perfumes, los peelings… pueden empeorar el cuadro. 

Más información:
-Van Zuuren EJ, Fedorowicz Z. Interventions for rosacea: abridged updated Cochrane systematic review including GRADE assessments. Br J Dermatol. 2015 Sep;173(3):651-62.
-Sociedad Nacional de Rosácea de Estados Unidos: www.rosacea.org