martes, 9 de febrero de 2016

Acné y Alimentación

La influencia de la dieta en el acné, tanto en su desarrollo como en su perpetuación y gravedad, ha sido históricamente controvertida. Si bien en los años 50 se veía como algo evidente, posteriormente diferente estudios no pudieron demostrar dicha asociación, desmitificándola, y hasta hace relativamente pocos años se tendía a darle una muy baja importancia.
En cambio, en los últimos años dicha asociación de nuevo cobró fuerza, especialmente en relación al índice glucémico o la carga glucémica de la dieta (los azúcares), al consumo de leche y a los ácidos grasos omega-3. Así, se apreció una mayor relación con dietas con elevado índice glucémico o una alta carga glucémica, así como por una elevada ingesta de leche.


-Hidratos de carbono.
En los años 60 varios estudios no consiguieron demostrar una clara relación entre la ingesta de chocolate y el acné. Sin embargo, en los últimos años se revisó este tema, encontrándose diferentes limitaciones y sesgos en dichos estudios, apreciándose claros indicios de la relación entre dietas ricas en hidratos de carbono y el desarrollo y la severidad del acné.
Al parecer, las dietas con muchos azúcares (hidratos de carbono) están implicadas en el desarrollo del acné al inducir una elevación de la insulina sanguínea y factores como el IGF-1 (factor de crecimiento de la insulina-1).
El IGF-1 actúa en distintos órganos como son los testículos y ovarios. En estos últimos –junto con la insulina– estimulan la síntesis de andrógenos, lo que genera manifestaciones cutáneas, irregularidades menstruales e infertilidad, lo que se engloba dentro del llamado Síndrome de los Ovarios Poliquísticos. En el hígado inhibe la producción de la globulina-ligante-de-hormonas-sexuales (SHBG), y al haber más cantidad de fracción libre de las SHBG se produce un aumento en los niveles de andrógenos (hormonas masculinas, presentes en hombres y mujeres, que favorecen el desarrollo de acné mediante el aumento de secreción grasa y favoreciendo la oclusión folicular). Así, el IGF-1 en la piel actúa favoreciendo todos los factores del acné, ya que estimula la proliferación de los queratinocitos basales, aumenta la disponibilidad del receptor de andrógenos, la secreción sebácea y la inflamación folicular.
Esto ocurre fundamentalmente en dietas ricas en hidratos de carbono de absorción rápida, como son pan blanco, arroz blanco, azúcar (bollería, pasteles, etc)…

-Lácteos.
En cambio, la forma en que los lácteos actúan no están tan claros, si bien algunos autores lo relacionan a las hormonas que contienen, así como a otras moléculas bioactivas, que podrían también actuar estimulando el IGF-1. Según diversos estudios, las leches desnatadas podrían ser las que más favorecerían el acné.

-Ácidos Omega-3.
Por otro lado, se ha demostrado que una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados como son los omega-3 presentes en muchos pescados, suprimen la producción de citocinas (señales) inflamatorias que estimularían el acné, originando por tanto un cierto "efecto protector" frente al acné.

-Vitamina A.
El uso de derivados de vitamina A en la forma de retinoides tópicos o sistémicos constituye una herramienta importante en el tratamiento de esta patología. Consecuentemente, se ha planteado un posible efecto en la patogenia del acné de una dieta con bajo aporte de esta vitamina, pero no hay evidencia que lo respalde.

-Fibra.
Se ha demostrado que la combinación de alta ingesta de fibra y baja ingesta de grasa produce una disminución de los andrógenos plasmáticos y urinarios en adultos, aunque son precisos más estudios para contar con evidencia científica suficiente que respalde sus beneficios en el acné.

Recientemente un estudio realizado en diferentes hospitales universitarios italianos sobre más de 500 adolescentes con acné corroboró dichos postulados, ya que mostró una estrecha asociación entre acné moderado-grave y una ingesta elevada de leche, dulces/pasteles y chocolate. Igualmente la obesidad y una ingesta pobre de pescado se relacionaron con acné moderado o grave. Por el contrario, una toma frecuente de pescado (al menos 1vez/semana), y una ingesta elevada de frutas y verduras, así como un bajo índice corporal (no obesidad) se relacionaron con un acné limitado o simplemente a la no existencia de éste.

En definitiva, gracias a la evidencia científica disponible a día de hoy resulta razonable que como dermatólogos recomendemos un estilo de vida saludable a nuestros pacientes con acné, incluyendo una dieta equilibrada y sana, e igualmente debemos promover la actividad física e incentivar la bajada de peso en aquellos que presenten sobrepeso.

Más información:
-Grossi E, Cazzaniga S, Crotti S, et al.; GISED Acne Study Group. The constellation of dietary factors in adolescent acne: a semantic connectivity map approach. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2016;30(1):96-100.
-Farías MM, Kolbach M. Acné y dieta: Un nuevo enfoque. Piel(Barc).2012;27(7):378–383.

-Katta R, Desai SP. Diet and Dermatology. The Role of Dietary Intervention in Skin Disease. J Clin Aesthet Dermatol. 2014;7(7):46–51.

lunes, 25 de enero de 2016

X Curso Internacional de Dermatología Pediátrica. Córdoba. 18-20 Febrero 2016.

En pocas semanas tendrá lugar una nueva edición de los exitosos cursos de Dermatología Pediátrica que se celebran en Córdoba bianualmente.





Los coordinadores son los Dres. José Carlos Moreno (catedrático de dermatología de Córdoba) y la Dra. Gloria Garnacho (encargada de la consulta de Dermatología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba).

En esta ocasión -como viene siendo habitual en estos cursos- diferentes ponentes de gran prestigio a nivel nacional e internacional, realizarán un repaso a múltiples temas de interés en Dermatología Pediátrica.

Por nuestra parte, es un gran honor poder asistir por primera vez como ponente a este curso.

El primer día, el 18 de Febrero, está especialmente enfocado en la docencia a pediatras, y en él se desarrollará el VII Curso Práctico de Dermatología Pediátrica para Pediatras, mientras que los días 19 y 20 están más enfocados a la docencia a dermatólogos.

Os dejamos aquí el programa, que seguro será de vuestro interés, así como información sobre la inscripción.



¡Nos vemos en Córdoba!

sábado, 9 de enero de 2016

IPL (Luz Pulsada Intensa)

1. ¿Qué (y para qué) es el IPL?
La Luz Pulsada Intensa (IPL, del inglés intense pulsed light) es un sistema que emite una luz especial, la cual -a diferencia del láser- es una luz no coherente (ni espacial ni temporalmente), y que además es policromática (entre 400 y 1200nm) de alta intensidad. Así, un equipo de de IPL no es exactamente un láser, aunque muchas veces se use para tratar el mismo tipo de lesiones.


 2. ¿Cómo actúa?
Los pulsos luminosos generados por la mayoría de los equipos actuales son producidos por destellos de alta energía por el paso de una corriente eléctrica a través de una cámara de gas xenón; la energía se dirige hacia el extremo distal, el cual libera dicha energía sobre la superficie de la piel a través de un bloque de zafiro o cuarzo. Por ello, y para proteger la epidermis en contacto con el cristal, se deben mantener la piel refrigerada.
El IPL utiliza dicha luz aplicando diversos filtros que ayudan a utilizar una cierta forma de onda específica. Gracias a estas características puede actuar sobre diferentes “dianas”, por lo que suelen ser equipos muy polivalentes.
Los efectos producidos por la aplicación de una fuente de luz sobre un tejido son explicables por el principio de la “fototermólisis selectiva”, descrito por Anderson y Parrish en 1983, el cual establece que la energía suministrada a un tejido tiene una acción selectiva sobre una molécula diana, denominada cromóforo, sin afectar las estructuras adyacentes o haciéndolo mínimamente.
Los equipos actuales de IPL ofrecen una gran versatilidad, de modo que empleando el mismo dispositivo y modificando diversos parámetros (longitud de onda, duración del pulso, número de pulsos, intervalo entre pulsos), se consiguen tratar distintas condiciones actuando sobre diferentes cromóforos (dianas), y esta versatilidad constituye una ventaja frente al láser. Además, el “cabezal” (lo que contacta con la piel) es mayor, pudiendo por tanto abarcar más superficie de piel con cada “disparo”, permitiendo tratamiento de áreas mayores y más rápidos.

3. Un poco de historia del IPL...
Estos dispositivos se desarrollaron para tratar lesiones vasculares benignas. El primer artículo sobre su uso en dermatología se remonta a 1997, en Alemania. En la misma década se descubrió en Estados Unidos el efecto que el IPL tiene sobre los fibroblastos de la piel, que los estimula para que produzcan más colágeno, lo que produce una mejora importante en el aspecto de la piel.
La IPL estaría indicada principalmente para actuar sobre la hemoglobina y la melanina, siendo mayor su eficacia en el tratamiento del color que de la textura, según algunos autores. Sin embargo, a pesar de existir discusión sobre su potencial de remodelación del colágeno, también ha demostrado eficacia en rejuvenecimiento cutáneo, y desde sus recientes inicios, su coste favorable y su versatilidad han llevado a la IPL a su rápida proliferación y a su uso en diferentes entidades clínicas.
Las mejoras tecnológicas que se han ido introduciendo han permitido que los equipos actuales de alta gama emitan un pulso en forma rectangular o de «meseta», el cual conlleva una serie de consecuencias beneficiosas en términos de eficacia clínica y seguridad, minimizando los efectos secundarios.

4. Inconvenientes, contraindicaciones y precauciones respecto a IPL.
Entre sus inconvenientes está la sensación de quemazón/dolor durante el tratamiento, aunque generalmente no es un problema importante. La aplicación de frío (durante y/o después del tratamiento) o el empleo de anestesia tópica alivian en la mayoría de casos. Los efectos secundarios comunes, que pueden durar unos pocos días, son fundamentalmente el edema (leve hinchazón) y el eritema (rojez), y en el caso del tratamiento de “manchas marrones”, es importante conocer que será habitual un oscurecimiento mayor de las mismas durante unos días tras el tratamiento, antes de aclararse.
Los pacientes bronceados o con un fototipo elevado (pieles oscuras), así como aquellos que no pueden o no quieren evitar estrictamente la exposición solar pre y tras el tratamiento no deben tratarse por lo general ante el alto riesgo de hiperpigmentación (“manchas oscuras tras el tratamiento”). Así, por lo general, se indica que se debe evitar la exposición solar directa en lo posible en las 2-3 semanas antes de - y después de- cada sesión de tratamiento.

5. Indicaciones actuales de IPL.

Comentaremos en primer lugar algunas de las indicaciones más frecuentes:

-Lesiones pigmentadas benignas: El IPL suele usarse actualmente con frecuencia en el tratamiento de este tipo de lesiones, como es el caso de los “lentigos” y “efélides” (pecas). El caso del melasma es controvertido, aunque diferentes autores promulgan su utilidad, sobre todo cuando se trata de manchas superficiales. Otras indicaciones podrían ser las hiperpigmentaciones secundarias a fármacos o a perfumes (“melanosis de Riehl”).
-Lesiones vasculares: Aquí el IPL actúa al alcanzar una temperatura suficiente para causar la coagulación del vaso, con la consiguiente destrucción y fibrosis. Las indicaciones fundamentales serían las telangiectasias y arañas vasculares, la eritrosis y la rosácea eritemato-telangiectásica, aunque también puede resultar útil en lactantes con hemangiomas superficiales, en malformaciones capilares (especialmente manchas en vino de Oporto) y en poiquilodermia de Civatte.
-Acné: El IPL ha demostrado también su utilidad en el tratamiento del acné, aunque la mejoría de dicho acné es de corta duración y sólo se mantiene si se aplican sesiones repetidas durante un largo período de tiempo.
-Depilación: Numerosos estudios documentan la eficacia y seguridad de estos sistemas en la fotodepilación, aunque existen pocos comparando resultados con el láser. Parece que aunque los mejores resultados y más duraderos corresponden a los casos tratados con láser, no se encontraron diferencias significativas respecto al IPL, y en la mayoría, la IPL provocaba menos dolor y efectos secundarios, y parece que podría ser más útil para tratar vello fino y pelos claros.



-Rejuvenecimiento cutáneo: Su acción originando fotorrejuvenecimiento de la piel se produce ya que el ataque térmico en la dermis induce una activación fibroblástica, con la consiguiente formación de nuevo colágeno y originando una orientación más ordenada de las fibras elásticas. Así, se consiguen mejorar todos los elementos visibles del envejecimiento (arrugas finas, laxitud, telangiectasias, pigmentación irregular) con la ventaja respecto a láseres agresivos “clásicos” de tener una menor tasa de efectos secundarios y una recuperación más rápida. Se consigue mejorar la textura y unificar el tono, actuando principalmente sobre las alteraciones vasculares y la discromía (alteración de la coloración de la piel) irregular.

Entre otras indicaciones más recientes, destaca su uso en:

-Cicatrices hipertróficas o queloides (cicatrices “gruesas”). Esta técnica parecer ser efectiva no solo para mejorar la apariencia de las cicatrices, sino también para reducir el espesor (grosor), el eritema (la rojez) y la dureza. Incluso podría ser de cierta utilidad (asociada a otras técnicas) en el tratamiento de cicatrices deprimidas como suele ocurrir en las resultantes del acné.
-Las estrías de distensión, sobre todo en su fase inicial, también pueden mejorar, especialmente de forma combinada con otros tratamientos como mesoterapia o láser de erbio.

6. ¿Son todos los equipos de IPL iguales?
Ni mucho menos, igual que todos los automóviles no son iguales, y que todos los láseres no son iguales.
Existen muchísimos equipos diferentes, con diferentes materiales, diferentes indicaciones, potencia, efectividad… e incluso equipos de uso domiciliario.
Es además necesario que los tratamientos con IPL se realicen en instalaciones acreditadas, por personal con experiencia y buena formación al respecto, y con equipos de seguridad adecuados.

En Clínica Victoria (Málaga) disponemos de una plataforma “Harmony XL”, equipo que entre otros sistemas incluye cabezales de luz pulsada de tipo AFT con longitudes de onda de 515nm, 540 y 570nm, usados fundamentalmente para el tratamiento de manchas (lentigos y efélides sobre todo), alteraciones vasculares (arañas vasculares, cuperosis…) y rejuvenecimiento facial en general.

Más información:
-González-Rodríguez AJ, Lorente-Gual R. Indicaciones actuales y nuevas aplicaciones de los
sistemas de luz pulsada intensa. Actas Dermosifiliogr. 2015;106(5):350-364.
-Sistema de IPL de Harmony (AFT): http://www.almalasersmedica.es/tecnologias/aft/

-IPL Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Luz_pulsada_intensa

jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Mi hijo tiene Dermatitis Atópica?

A veces confundimos el concepto de Dermatitis Atópica con el diagnóstico de un eccema o bien con encontrarnos ante una piel algo sensible, irritada o reactiva, pero lo cierto es que existen una serie de criterios con los cuales (si es que se cumplen) podemos llegar al diagnóstico de Dermatitis Atópica.

Los criterios más utilizados son aquellos que fueron propuestos por los Doctores Hanifin y Rajka, que se modificaron ligeramente a posteriori:

Así, para poder hablar con propiedad de un diagnóstico de Dermatitis Atópica, se deben cumplir de entre los siguientes al menos 3 de los criterios básicos y 3 de los criterios menores, que a continuación repasaremos.


Criterios básicos:
-Prurito (picor).

-Forma y distribución típica de las lesiones (que varía de forma característica según la edad):
      *Dermatitis Atópica del Lactante (menores de un año): Eccemas en cara y en cara extensora de miembros (brazos y piernas).
           *Dermatitis Atópica Infantil (niños mayores de un año): Eccemas en flexuras (pliegues).
      *Dermatitis Atópica del Adolescente/Adulto: Eccemas en flexuras con liquenificación (alteración de la piel -engrosamiento, brillo...- secundaria al rascado continuo).

Distribución de las lesiones de Dermatitis Atópica según edades

-Carácter crónico y recidivante (las lesiones van apareciendo por brotes, con temporadas mejor y otras peor).

-Antecedentes personales o familiares de Atopia (entendiendo por Atopia no sólo como equivalente a dermatitis, sino también a otras condiciones como Asma, Rinitis Alérgica, Conjuntivitis Alérgica, Alergias alimentarias…).


Criterios menores:
-Xerosis (sequedad de la piel).

-Eritema facial (rojez en la cara, afectando frecuentemente a las mejillas, aunque es frecuente encontrar una cierta palidez alrededor de la boca).

-Hiperlinealidad palmar (los pliegues de la palma de la mano suelen estar algo exagerados).

-Tendencia a dermatitis de manos y pies.

-Eccemas en pezones.

-Elevación de IgE en analítica sanguínea.

-Evolución influenciada por factores medioambientales (por lo general empeoran en invierno y mejoran en verano con el sol y la playa).
       

¿Pero qué es un eccema?
Debemos recordar que los eccemas, que en definitivan expresan una inflamación de la piel, consisten en general en áreas de piel enrojecida, que según el tipo de eccema pueden ser exudativas (húmedas) -en caso de eccemas agudos-, descamativas (con escamas en superficie) -en caso de eccemas subagudos- o haciéndose la piel más gruesa y brillante (“liquenificación” fruto del rascado mantenido) en caso de eccemas crónicos.

Por lo general, los eccemas suelen ser pruriginosos (tienden a acompañarse de picor), por lo que es habitual encontrar signos de rascado en su superficie.

En cualquier caso, en múltiples ocasiones se tienden a usar de forma indistinta los términos "eccema" y "dermatitis", y debemos tener en cuenta que existen muchas causas de eccemas más allá de la Dermatitis Atópica.


-Más información:
-Actualización en Dermatitis Atópica: Tratamiento:

-Actualización en Dermatitis Atópica: Fisiopatogenia y Prevención:

-Dermatitis Atópica y Alergia a Alimentos:

-Taller sobre consejos en el afrontamiento de la dermatitis atópica para niños:

-Vídeo informativo para familias sobre dermatitis atópica: "Alex no te rasques":
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2014/01/videos-en-dermatologia-alex-no-te.html

-Consejos para el cuidado de la piel atópica basados en la Evidencia científica:
I parte: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2013/02/consejos-para-el-cuidado-de-la-piel.html
II parte: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2013/02/consejos-para-el-cuidado-de-la-piel_22.html

--Dermatitis Atópica y baños en piscinas con aguas cloradas:

-Dermatitis Atópica, estafilococo dorado y baños con lejía:
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2016/07/dermatitis-atopica-estafilococo-dorado.html

-Dermatitis Atópica: Monografías en Dermatología 2012;25:137-43:

domingo, 29 de noviembre de 2015

Verrugas plantares: El “papiloma”

Las verrugas plantares, también denominadas “verrugas víricas” (en este caso, aquellas localizadas en la planta del pie), son lesiones originadas en los pies por una infección por Virus del Papiloma Humano (VPH). El término “papiloma”, si bien es de uso muy extendido para denominar a estas lesiones, no es del todo correcto, aunque el virus que las produzca sea dicho virus, puesto que “papiloma” se considera de forma estricta una lesión verrucosa originada en la mucosa de la boca.

La infección se contrae por contagio por contacto directo (persona a persona), siendo favorecidas cuando la piel está alterada (grietas, heridas, eccemas…) y por la maceración (por humedad, sudoración intensa…) siendo por ello favorecidas por el uso de piscinas y vestuarios, aunque también parece que podría originarse por el contacto con objetos (toallas, bañeras…) en que esté el virus. En cualquier caso, el presentar verrugas plantares no implica mayor predisposición a otras infecciones.

Desde que se tiene el contacto con el virus y hasta la aparición de las verrugas pueden pasar desde pocas semanas hasta incluso más de un año.

Existen más de 100 tipos diferentes de VPH, y en cada uno hay una afinidad variable por diferentes tejidos. Los que suelen originar las verrugas plantares son sobre todo los genotipos 1, 2 y 4.

Las verrugas víricas son muy frecuentes. Así, se calcula que hasta el 30% de niños de Primaria presentan en algún momento verrugas víricas (plantares o de otras localizaciones), y se estimar que la mitad de éstas desaparecerán incluso sin tratamiento alguno tras un año, y el 93% desaparecerán espontáneamente en 5 años. En cualquier caso, actualmente no existe forma de adivinar su pronóstico, y teniendo en cuenta las posibles molestias asociadas y su contagiosidad, habitualmente se opta por realizar un tratamiento para procurar eliminarlas.

Estas lesiones suelen aparecer frecuentemente en puntos de apoyo, pueden ser únicas o múltiples, y pueden permanecer estables por años, o bien extenderse o diseminarse en pocas semanas. Cuando las verrugas se agrupan, originan lesiones más persistentes y difíciles de tratar, conocidas como “Verrugas en mosaico”, y su sintomatología asociada es muy variable; pueden no molestar en absoluto, pero en ocasiones pueden originar intenso dolor a la presión.



Respecto a los posibles tratamientos, la medicina basada en la evidencia científica existente (revisión Cocharane Libray 2012) es poco concluyente, a pesar de la extraordinaria frecuencia de estas infecciones, y de la gran cantidad de métodos de tratamiento descritos. La existencia de una cantidad tan amplia de posibles tratamientos es por sí misma un indicador de que no existe un tratamiento perfecto (que consiga siempre la resolución de la verruga, con comodidad, rapidez, buen precio, y sin potenciales efectos adversos).

Según su mecanismo de acción, los tratamientos podrían dividirse en los siguientes grupos:
-Métodos ablativos/abrasivos: Crioterapia, Electrocirugía, Cirugía, láseres ablativos (CO2, erbio), aplicación de ácido tricloroacético, radioterapia, complejo nítri-zinc.
-Fuentes de luz: Láser colorante pulsado, Terapia fotodinámica.
-Antimitóticos: 5-Fluororacilo, Bleomicina, Podofilotoxina, Interferon.
-Modificadores de respuesta inmune: Imiquimod, Inyecciones de antígenos, Inyecciones de vacunas, Cantaridina.
-Otros: Psicoterapia-placebos, aplicación de plantas…

Repasaremos los más habitualmente usados, y otros que parecen tener mayor interés.

Tan sólo parece evidente que la primera línea de tratamiento sería por lo general el uso de queratolíticos (sustancias que van pelando la piel, para así eliminar la verruga) sobre todo a base de ácido salicílico. El problema fundamental es que es importante llevar a cabo el tratamiento de forma correcta (siguiendo las instrucciones de uso) y constante, siendo frecuentemente preciso tratar por varios meses para obtener la curación. Si el tratamiento no se realiza adecuadamente, existe riesgo de importante irritación en la zona.

La crioterapia (aplicación de nitrógeno líquido) originándose una “quemadura por congelación” es frecuentemente aplicada por los dermatólogos, si bien no está disponible en todos los centros y conlleva un cierto coste asociado, y suele conllevar dolor, ampollas, e incluso pueden originar cicatrices. Los equipos de uso domicilario tienen una pontencia menor, siendo menos efectivos.

La bleomicina, una quimioterápico habitualmente utilizado en diferentes tipos de cáncer (que es su indicación aprobada, usándose en dichos casos vía intravenosa), podría considerarse una posible tercera línea de tratamiento, si bien tendría una menor evidencia científica asociada (menos estudios), y aunque raros, se han descrito ocasionalmente efectos adversos como necrosis y Raynaud… Por otro lado, las infiltraciones locales son muy dolorosas, aunque algunos médicos lo aplican escarificando las verrugas e instilando la bleomicina en su superficie, con mucho mejor resultado.

El imiquimod es un inductor de la respuesta inmunitaria del paciente, mediante la producción de interferón, factor de necrosis tumoral y citocinas varias. Su uso está aprobado en verrugas por VPH (como son las verrugas plantares), pero a nivel genital (“condilomas acuminados”). Se calcula que puede inducir una respuesta completa en casi el 50% de verrugas, aunque falta por concretarse su mejor posología, duración… y si bien puede originar una cierta irritación local, e incluso síntomas gripales, probablemente su mayor limitación de uso esté en su alto precio.

La cantaridina es una sustancia vesicante (es decir, que donde se aplique, tiende a la formación de ampollas/vesículas). Si bien su uso no está aprobado por la Agencia Americana del Medicamento (FDA), lo cierto es que existen múltiples estudios que avalan dicha utilidad. Suele aplicarse en forma de gotas de colodión (sustancia parecida a un pegamento), mezclada con ácido salicílico y podofilotoxina. La aplicación en sí es indolora (al menos en el momento), aunque la reacción asociada (sobre todo al día siguiente) con irritación local e incluso formación de ampollas, sí puede ser molesta. Como ocurre con el resto de tratamientos que deben ser aplicados en consulta, posiblemente sean necesarios varios ciclos de tratamiento, y no está recomendado en la cara y zonas “sensibles”.

Otros posibles tratamientos, acompañados de evidencia científica más limitada (además de sus posibles efectos adversos asociados, limitaciones por coste, etc), serían: Uso de láser de colorante pulsado, terapia Fotodinámica, radioterapia, curetaje + electrocoagulación, inyecciones de diferentes antígenos (vacunas, candidina…), infiltración de interferón o infitración (o aplicación) de 5-fluoruracilo intralesional, uso de psicoterapia (homeopatía, curanderos…), uso de diferentes plantas naturales (ajo, “lengua de gato”…), e incluso la aplicación de film adhesivo cubriendo las verrugas.

Entre las novedades terapéuticas, nosotros obtuvimos una excelente respuesta a la aplicación de una crema formulada de cidofovir (una antiviral de uso aprobado en retinitis en pacientes VIH+, vía intravenosa) en 35 pacientes con verrugas plantares recalcitrantes, de entre 6 y 55 años de edad, obteniéndose respuesta en 28/35 (80%), siendo la respuesta completa en 19 (54.3%) tras una media de 11 semanas de tratamiento, apreciándose como único efecto adverso la aparición de irritación local (transitoria) en 2 pacientes. La mayor limitación para el uso de este producto es que en la actualidad es “medicación extranjera” (hay que importarlo) y su muy elevado precio.

Y otra novedad es el uso de Verrutop®, un “Medical device clase I” (producto sanitario con estudios que lo respaldan), consistente en una solución tópica a base de Nitrizinc Complex®  (combinación de ácidos orgánicos, inorgánicos, zinc y sales de cobre) que es aplicado por el profesional en la consulta cada 7-15 días, con las ventajas de ser indoloro (o bien originar mínimas molestias) –por lo que no interfiere en la vida diaria del paciente-, rápido, preciso y eficaz. Los estudios que lo respaldan defienden que el 59% de las verrugas plantares desaparecen tras 1-3 aplicaciones. Su indicación aprobada es en mayores de 6 años, y no debe usarse en embarazo-lactancia, ni tampoco en lesiones faciales, ni en piel inflamada o mucosas.

Más información:
-Revisión Cochrane Library Plus (en español) sobre tratamientos locales para las verrugas cutáneas (2014):

martes, 24 de noviembre de 2015

Premio a la mejor “perla terapéutica” en la Reunión del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica

Los días 13 y 14 de Noviembre tuvo lugar en Málaga la XXVII Reunión del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET). En dicha reunión, a la que asistieron más de 500 dermatólogos de toda España, e incluso del extranjero, se expusieron 28 pósters y se llevaron a cabo 8 comunicaciones orales, obteniendo por nuestra parte el premio a la mejor “perla terapéutica”.



El premio fue otorgado a nuestro trabajo, denominado “Glicopirrolato oral en el tratamiento de hiperhidrosis primaria no controlada mediante oxibutinina oral: 23 casos”, que tuve la suerte de coordinar y desarrollar con la ayuda de los Dres. Millán Cayetano, García Montero, Blázquez Sánchez y la Dra. De Troya Martín.

El glicopirrolato es un fármaco del grupo de los anticolinérgicos habitualmente usado como antisecretor en perioperatorios digestivos. Su utilidad en el manejo de la hiperhidrosis (sudoración excesiva respecto a las necesidades fisiológicas) ha sido demostrado en diferentes estudios en los últimos años, tanto en forma tópica (gel, crema, solución…) -para hiperhidrosis axilar y facial sobre todo-, como en forma de pastillas -para cualquier tipo de hiperhidrosis-. El glicopirrolato no está disponible en España, por lo que para poder usarlo debe ser importado. Esto, junto con su elevado precio, hacen que su uso se reserve para casos en que otros fármacos no obtuvieron resultados. De hecho, nuestro estudio muestra su utilidad en el manejo de la hiperhidrosis en pacientes que no habían obtenido una adecuada respuesta a otros tratamientos, incluyendo la oxibutinina oral. 

La oxibutinina es también un fármaco anticolinérgico, aunque su disponibilidad en España y su precio (mucho más asequible) la hacen ser considerada la primera opción de tratamiento en nuestro país si se van a prescribir anticolinérgicos para procurar controlar el exceso de sudoración. En cualquier caso, nuestro estudio demuestra que el fracaso de un anticolinérgico oral (en este caso, oxibutinina) en el manejo de la hiperhidrosis no necesariamente implica el fracaso de otros anticolinérgicos orales (en este caso, glicopirrolato), sin que hayan sido publicados otros trabajos sobre este tema con anterioridad.

Este premio es ya el quinto que se nos otorga por trabajos realizados sobre el tratamiento de la hiperhidrosis.

Podeis encontrar una entrevista llevada a cabo en el Hospital Costa del Sol al respecto en este link:
http://www.pontealdia.org/noticia.aspx?idNoticia=9906&hash=AAF9884475CE8E6F2829C37BC515A15F&usuario=1222&usuhash=C045CB6D81C8F2155FFB04E3842E58ED

-"Hiperhidrosis: Cuando sudar es un problema".

 -"Botox en el tratamiento del exceso de sudor".

-"Pastillas contra el exceso de sudor".

-“Tratamiento de la hiperhidrosis en la infancia y adolescencia”.

-“Premio al mejor caso clínico en el I Certamen de Casos Clínicos de Dermatología”.

-“Premio en el Congreso Nacional de Dermatología por un trabajo sobre exceso de sudoración”.

-“Otro premio a un trabajo sobre el tratamiento del exceso de sudoración”.

- “Premio al mejor estudio en la Reunión Andaluza de Dermatología: Oxibutinina oral para el tratamiento de la hiperhidrosis, resultados tras un año de seguimiento".

martes, 10 de noviembre de 2015

Piojos: Esos molestos compañeros de clase

Tras el verano llegó la vuelta al cole… y con ella, la amenaza constante de los piojos.

La pediculosis capitis (nombre científico para los piojos de la cabeza) es una infestación (infección por parásitos) originada por el Pediculus humanus, variedad capitis. Es una parasitosis exclusiva del ser humano, y de hecho estos parásitos pueden sobrevivir fuera del ser humano por menos de 48 horas. El paso de una persona (“huésped”) a otra se produce por contacto directo (“el piojo no puede saltar”), de cabeza a cabeza, o de forma mucho menos frecuente, por objetos (“fómites”) contaminados como gorros, cepillos o peines, pero no a través de mascotas.

Habitualmente se suele manifestar como un picor intenso, especialmente en la región occipital (sobre la nuca) y favorece el desarrollo de excoriaciones (heridas por el rascado) que pueden sobreinfectarse, e incluso a veces pueden desarrollarse adenopatías (ganglios inflamados). No es raro además encontrar una erupción que simula un eccema en la nuca, secundaria a la irritación de la piel de esa zona por los desechos de estos parásitos.

Al inspeccionar la cabeza, a veces podemos encontrar parásitos adultos, de 2-4mm, que recuerdan a “cucarachas alargadas milimétricas”, y más fácilmente podremos evidenciar las “liendres” (huevos), de color blanquecino, de menos de 1mm de largo, y que se distinguen de diferentes tipos de “escamas” que podemos encontrar en la cabeza porque están fuertemente pegadas al pelo. Si estas liendres están a menos de 1cm del cuero cabelludo, puede que aún contengan un “embrión” en su interior. Tras 5-10 días, las liendres eclosionan y salen las “ninfas”, que en unos días se convertirán en individuos adultos. Una hembra adulta puede poner 10 huevos por día, en los aproximadamente 30 días que suele vivir. Los adultos se se alimentan sobre todo de noche, cuando el “huésped” está quieto. Conocer este “ciclo vital” del piojo es importante, ya que la mayoría de tratamientos son pediculicidas (“matan el piojo”) pero no ovicidas (“no matan las liendres”), razón por la cual deben aplicarse en al menos dos ocasiones separadas por unos 7-10 días, para que haya tiempo suficiente para que las liendres eclosionen dando lugar a los nuevos parásitos.



La prestigiosa revista Pediatrics publicó en su número de Mayo 2015 una excelente revisión del tema, dejando claros varios conceptos:

-La pediculosis capitis no debe ser nunca un motivo de exclusión escolar.
-La existencia de pediculosis capitis no es un signo de mala higiene, ni es un problema importante de salud, y no es la razón de diseminación/contagio de otras enfermedades.
-Hasta el momento, los programas para la prevención de la pediculosis capitis no han sido eficaces, aunque el personal escolar debería ser entrenado en su temprano diagnóstico.
-El tratamiento debe ser en lo posible lo más seguro posible, y aplicarse sólo en caso de confirmarse la infestación.

Respecto a los diferentes métodos de tratamiento, comentaremos algunos de los más frecuentemente usados y de mayor interés. En cualquier caso, es fundamental seguir siempre al pie de la letra las instrucciones de uso de estos productos.

Tanto en esta revisión como en las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, se sigue considerando como primera línea del uso de permetrina al 1%. La permetrina es una sustancia del grupo de las piretrinas, que son derivados del extracto del crisantemo. La permetrina es el único producto que puede usarse en niños a partir de los 2 meses de vida. Se recomienda aplicar con pelo húmedo, tras uso de champú (sin acondicionador) y tras secar con toalla, y se retira enjuagando 10 minutos más tarde (se recomienda el enjuague de estos productos fuera de la bañera  -por ejemplo en una palangana-, por si sus restos pudieran originar irritación en la piel de quien use luego esa bañera). Se debe repetir igual tratamiento tras 7-10 días.

Otro producto a destacar por su eficacia es el malathion 0.5% en loción. Se trata de un “organofosforado”, y es importante evitar el uso de secadores de pelo tras su aplicación. Suele indicarse para niños de al menos 6 años de edad (y no debe usarse en menores de 2 años), y se recomienda especialmente cuando hay resistencia al tratamiento con permetrina. Por lo general se aplica con el pelo seco, y se dejar por 8-12 horas, y luego se enjuaga.

Otro producto interesante es la dimeticona (geles, champús, lociones), que puede usarse a partir del año de vida, ya que no contiene "insecticidas" ni es absorbida por la piel, actuando de forma "física" (asfixiando e impidiendo su multiplicación).

En Estados Unidos (y otros países) existe además aprobada y comercializada una fórmula de ivermectina en forma de loción al 0.5%, que puede usarse en niños a partir de los 6 meses de edad, con gran eficacia tras una única aplicación de 10 minutos sobre pelo seco. En España la ivermectina es una sustancia aprobada exclusivamente para su uso en animales, aunque puede obtenerse en las farmacias “con indicación fuera de ficha técnica, y con formulación magistral”, y también se ha comprobado su gran utilidad en forma oral (comprimidos/jarabe).

En cualquier caso, estos tratamientos deben acompañarse de un correcto cepillado diario con peine fino (“liendrera”) que debe ser adecuado al diámetro del pelo. Algunos autores recomiendan por sistema usar la liendrera a diario hasta por 2-3 semanas después de encontrar al cepillar alguna liendre.

Tras el uso de cualquier sustancia pediculicida es importante proteger bien la cara -y sobre todo los ojos- para que no caiga dentro, y lavar las manos correctamente tras su aplicación.

Existe además actualmente una proliferación de establecimientos con maquinarias para “despiojar” basadas en la combinación de aplicación de aire muy caliente para “deshidratar”, aspiración, y retirada de parásitos/liendres de forma manual. Estos sistemas no deben usarse en menores de 4 años.

La eficacia y seguridad de diferentes “productos naturales” como el aceite del té verde o de lavanda no está bien establecido, al no precisar pasar pruebas al respecto como sí ocurre con los medicamentos, por lo que no está aconsejado su uso en niños, y no está claro que puedan ser útiles tampoco para prevenir las parasitaciones.

Como prevención, algunos autores recomiendan el tratamiento de los convivientes, incluso sin que se objetive en éstos la infestación, ya que en estadíos preliminares puede ser difícil de objetivar. De la misma forma, se recomienda que los convivientes sean revisados una semana tras acabar el tratamiento. Es importante lavar la ropa y ropa de cama con agua muy caliente, y que no se compartan peines, gorros, horquillas, toallas... o cualquier otro material que pueda estar en contacto con la cabeza.

Más información:
- Devore CD, Schutze GE. Head lice. Pediatrics. 2015;135:e1355-65.