miércoles, 15 de agosto de 2012

Doctor, tengo una verruga

Las verrugas son uno de los motivos de consulta más frecuentes al dermatólogo, aunque frecuentemente este término (“verruga”) da origen a muchas confusiones.

Para el dermatólogo (y en general de una forma más específica y conveniente), el término verruga (“a secas”) indica una tumoración benigna causada por un virus, concretamente el virus del papiloma humano  (VPH), lo que habitualmente corresponde a lo que la vulgarmente se conoce como "papiloma".

                                                                       verruga vírica  

Pero para el “ciudadano de a pie”, o incluso para el médico NO dermatólogo puede ser “verruga” el término empleado de forma general y más amplia para denominar a lesiones tumorales (entendiendo por “tumor” como cualquier lesión sobreelevada por aumento de volumen de un tejido por proliferación de las células que lo componen).
Éstos podrían ser tumores de índole benigna como las queratosis seborreicas (lesiones habitualmente marronáceas y costrosas que pueden aparecer en cualquier parte de la piel, sobre todo a partir de una cierta edad), los fibromas blandos (pequeñas lesiones pediculadas que encontramos habitualmente en pliegues: cuello, axilas, ingles…), lunares que se hacen algo sobreelevados con el tiempo ("nevus intradérmico", "nevus verrucoso"),  lesiones vasculares sobreelevadas (angiomas, granulomas piógenos…) o incluso otras lesiones sobreelevadas causadas por virus (por ejemplo los moluscos contagiosos)…
Pero este término también se usa frecuentemente de forma indiscriminada para denominar a lesiones tumorales malignas (carcinomas, melanomas nodulares, etc).

Por todo lo anterior, es importante estar seguro de ante qué tipo de lesión estamos, ya que no todas las “verrugas” son iguales, y el tratamiento de cada lesión puede variar (y mucho) entre sí. De hecho, podría tener resultados desastrosos el utilizar por ejemplo un antiverrugas (líquido o crema que habitualmente se utiliza para eliminar las verrugas víricas) sobre una lesión que pueda ser maligna (“por ejemplo, si un paciente pide en una farmacia un líquido para quitarse una verruga, sin más”), pudiendo irritar dicha lesión y retrasando su diagnóstico.

 Es por tanto conveniente asegurarnos del diagnóstico de una lesión sobre la cual tengamos dudas consultando a un dermatólogo para que siguiendo el consejo de éste -si fuese necesario y oportuno tratar la lesión en cuestión- podamos escoger el tratamiento más conveniente para cada caso.

domingo, 5 de agosto de 2012

La web dermatológica del mes: http://www.myskincheck.es/

En esta útil página web, desarrollada por el laboratorio La Roche-Posay®, podremos averiguar rellenando un sencillo cuestionario on-line nuestro riesgo personal de desarrollar un melanoma.

Asimismo, aquí podremos aprender métodos de autoexploración-autovigilancia cutánea, así como a aprender a reconocer las señales de alarma en un lunar y a adquirir hábitos saludables con respecto a la exposición al sol.

jueves, 26 de julio de 2012

Fotoprotección en la infancia: Protege a los que más quieres

¿Sabías que…?
-El principal factor de riesgo evitable de desarrollar cáncer de piel es la exposición solar, y especialmente la desarrollada sin protección adecuada durante infancia y adolescencia.
-Se calcula que hasta el 80% de la exposición solar de toda la vida se produce en la infancia y adolescencia, siendo éstas etapas críticas con mayor riesgo de sufrir quemaduras, que incrementan el riesgo del desarrollo de cáncer de piel en general (y melanoma en particular) en la edad adulta.
-Igualmente se calcula que el 80% de cánceres cutáneos que se diagnostican en la edad adulta podrían evitarse adoptando medidas preventivas desde la infancia.
-No hay que olvidar que “la piel tiene memoria”: el daño solar que se produzca en la piel será acumulativo e irreversible, originando el envejecimiento cutáneo, con la aparición prematura de manchas, pecas,arrugas… y aún peor, el desarrollo del temido cáncer de piel.
-Son suficientes 15 minutos de exposición al sol para que un niño de piel clara se queme.
-No es necesario ir a la playa para quemarnos. De hecho, cuanto mayor sea la altura a la que subamos, más fácil es que nos quememos.
-El agua, la arena, el cesped y la nieve reflejan los rayos solares aumentando sus efectos perjudiciales en la piel.
-Las nubes sólo protegen de un tercio de las radiaciones solares.
-No existe la “pantalla total”: ningún protector protege por completo.
-Un índice de protección solar elevado no impide broncearse, y aunque el bronceado tarde más en aparecer, se mantendrá más tiempo sin riesgo de quemaduras. Además, cuando la piel está bronceada hay que seguir protegiéndola, pues el bronceado natural tiene baja capacidad de protección frente a los rayos UVB, y ninguna frente a los UVA. En cualquier caso, el “bronceado saludable” NO existe: es una reacción de la piel al daño del sol.

-Cuando veamos “resistente al agua” en las etiquetas de los protectores solares esto sólo implica que se mantiene tras dos baños de veinte minutos separados por 15 minutos con la piel secada al aire, y un secado enérgico con la toalla puede eliminar hasta un 85% de la protección solar.
-La crema protectora por sí sola no es una medida de protección solar suficiente.
-El mero hecho de producirse un enrojecimiento de la piel tras una fotoexposición ya es por sí mismo un cierto grado de quemadura.

¿Y qué podemos hacer nosotros para ayudarles?
-Debemos evitar que los niños menores de 2-3 años se expongan directamente al sol, pues su piel es aún muy sensible e inmadura, sin capacidad de respuesta frente a las radiaciones ultravioleta.
-Aplicar protector solar en los niños a partir de los 6 meses de vida, realizando una primera aplicación  antes de salir de casa y renovando frecuentemente (cada 2 horas) la aplicación, aún más frecuentemente después de cada baño. En los menores de 6 meses, al tener una piel aún muy inmadura, no está recomendada la aplicación de cremas fotoprotectoras.

-Procurar en los niños (sobre todo en los más pequeños) usar fotoprotectores físicos ("minerales"), que tienen menos posibilidad de inducir alergias que los filtros químicos.
-Las medidas físicas son las más importantes en la fotoprotección infantil: 
       *Debemos hacerles usar ropa adecuada (opaca), junto a gafas de sol homologadas y gorra (o incluso mejor, sombrero, que cubre además las orejas).
        *Debemos evitar su exposición solar en las horas centrales del día (11-17horas).
        *Debemos buscar la sombra.
-Hidratarles de manera abundante, con agua o aún mejor, con zumos naturales frescos.

-Dar ejemplo en hábitos saludables de fotoprotección.

martes, 10 de julio de 2012

Moluscos contagiosos: tan fácil, tan difícil

Los moluscos contagiosos son lesiones cutáneas causadas por un virus de la familia de los poxvirus (llamado "virus del molusco contagioso"). Como su propio nombre indica, estas lesiones pueden ser contagiosas (de persona a persona, o tras contacto con objeto contaminado), fundamentalmente entre los niños, aunque también pueden encontrarse en adultos (sobre todo inmunodeprimidos). Su periodo de incubación suele ser de entre 6 y 18 semanas. Cuando se encuentran en adultos y se localizan las lesiones en el área genital, suelen ser una enfermedad de transmisión sexual, y es importante descartar otras infecciones de transmisión sexual asociadas (VIH, hepatitis, sífilis, herpes, Chlamydia, etc).


Aunque completamente benignas y muy fáciles de diagnosticar en la gran mayoría de casos (como pequeñas pápulas "lesiones sobreelevadas" cupuliformes umbilicadas en su centro, y generalmente de diámetro menor a 5milímetros, y habitualmente asintomáticas ("sin dar molestia alguna"), pueden originar picor, o incluso dolor, sobre todo sin se inflaman o sobreinfectan (lo cual no es raro), y son contagiosas, por lo que suele optarse por tratarlas. 

Estas lesiones frecuentemente conllevan importantes quebraderos de cabeza a la hora de tratarlos, sobre todo si son niños, ya que la mayoría de tratamientos son dolorosos, y en muchos casos son múltiples las lesiones existentes. De hecho, en algunos centros llegan a realizar los tratamientos bajo sedación. 

Por otro lado, una opción en algunos casos sería una actitud expectante ("no tratar") pues es cierto que las lesiones terminan quitándose de forma espontánea, sin tratamiento alguno, aunque pueden pasar más de dos años hasta que dichas lesiones se resuelvan por sí solas, tiempo en que las lesiones seguirán siendo contagiosas (sobre todo para otros niños con los que contacten), por lo que como comentábamos previamente, por lo general se opta por el tratamiento.

Entre los posibles tratamientos, pueden realizarse tratamientos físicos (curetaje-raspado o pellizcamiento de las lesiones, crioterapia -originando quemaduras mediante nitrógeno líquido-, electrocoagulación -mediante bisturí eléctrico-) o químicos (aplicación de sustancias caústicas como el hidróxido de potasio). Una opción cada vez más aceptada, y en nuestra opinión el tratamiento de elección en la actualidad, sería la aplicación de cantaridina, con la cual se obtienen unos índices altos de satisfacción por parte de pacientes (y padres). Más información sobre la cantaridina en este blogINFORMACIÓN SOBRE CANTARIDINA EN MOLUSCOS CONTAGIOSOS (CLICK AQUÍ)


También son opciones terapéuticas el uso de sustancias secantes (como sprays con clorhexidina), inmunomoduladores (como imiquimod o la cimetidina) y antivíricos (como cidofovir) e incluso homeopatía (por ejemplo mediante gránulos de Thuya occidentalis). 

En cualquier caso, la gran mayoría de estos tratamientos no están exentos de efectos indeseables (fundamentalmente irritación de la piel tratada, que puede llegar a ser intensa, provocándose incluso ampollas y posible sobreinfección en la zona, así como cicatrices inestéticas y discromías resultantes).
En cualquier caso, no existe un tratamiento que asegure una resolución completa y definitiva de las lesiones de forma inmediata, siendo frecuentemente necesarias varias sesiones, sobre todo por la aparición de nuevas lesiones ("el tratamiento se realiza sobre las lesiones visibles, aunque debemos recordar que éstas son el resultado de una infección vírica, que puede seguir provocando lesiones aún no visibles en el momento del tratamiento fundamentalmente por autoinoculación del paciente"). 

En definitiva, la actitud terapéutica final probablemente debe depender de diferentes factores: Edad del paciente (y posibilidad de colaboración del mismo), número de lesiones (y localización de las mismas), patología concomitante (por ejemplo, eccemas asociados, inmunosupresión), actitud de los padres (tras comprender éstos el curso de la enfermedad y teniendo en cuenta su colaboración, sus expectativas -realistas- y aceptación de posibles secuelas del tratamiento y molestias derivadas del mismo -si es que deciden realizarlo-), aunque en la mayoría de casos en que se decide realizar tratamiento, la cantaridina parece ser el procedimiento de elección en la actualidad.
Más información: 
-Revisión sistematizada Cochrane sobre intervenciones para el molusco contagioso cutáneo: http://www.bibliotecacochrane.com/BCPGetDocument.asp?SessionID=%203874498&DocumentID=CD004767
-Cutaneous pseudolymphoma associated with molluscum contagiosum: a case report. Del Boz J, Sanz A, Martín T, Samaniego E, Martínez S, Crespo V. International Journal of Dermatology 2008;47:502-4. 

martes, 3 de julio de 2012

La página web del mes: www.cirugiaderma.es

“Atlas de Cirugía Dermatológica” es una excelente página web de gran apoyo para todos los interesados en la cirugía dermatológica a todos los niveles. Creada por el Dr. Francisco Russo de la Torre, dermatólogo de gran experiencia en la cirugía dermatológica, en ella podemos encontrar desde información sobre diferentes los tipos de suturas hasta vídeos de cirugía dermatológica, láseres...


De especial utilidad pueden resultar las soluciones que se proponen (mediante casos-ejemplos con excelente iconografía) para la reconstrucción tras la extirpación de lesiones en diferentes áreas, tanto en cara como en el resto del cuerpo.
Igualmente podemos encontrar información sobre tratamiento de las cicatrices, crioterapia (criocirugía), láser, complicaciones quirúrgicas...

En definitiva, una página fundamental para todo aquel con inquietud por la cirugía dermatológica.

http://www.cirugiaderma.es/

domingo, 24 de junio de 2012

Cáncer de piel en famosos

Es conocido que “los ricos (y famosos) también lloran”… y además, también son susceptibles de sufrir cáncer de piel (aunque por suerte la inmensa mayoría fueron tratados con éxito): El último (y probablemente más mediático ejemplo) es el de Hugh Jackman, que ha precisado ser intervenido en dos ocasiones por sendos carcinomas basocelulares (el carcinoma basocelular es el tipo de cáncer de piel más frecuente). Tras la segunda intervención, comentaba «No soy pesimista sino realista. Estoy convencido de que, como mínimo, tendré que pasar por el quirófano una vez más pero es más que probable que sean muchas más. Lo que me ocurre es lógico para un tío nacido en Australia y criado en Inglaterra que no recuerda qué es eso de ponerse protector solar».


                         Hugh Jackman, tras su segunda intervención por cáncer de piel (Mayo 2014)

Algunos ejemplos según diferentes informaciones son actores/actrices como Melanie Griffith, Nicole Kidman, Clint Eastwood, Elizabeth Taylor (que tuvo un carcinoma basocelular en la mejilla), Ewan McGregor, o políticos como Ronald Reagan, Bill Clinton (diagnosticado de un carcinoma basocelular en la espalda), John McCain (diagnosticado de dos melanomas) o George Bush (padre e hijo).
Peor suerte corrió Bob Marley; no muchos saben que falleció resultado de un melanoma situado en el primer dedo de un pie, que se hizo metastásico. Este ejemplo debe ayudarnos a recordar además que las personas de piel oscura no están completamente exentas de sufrir este tipo de cáncer, y que igualmente éste puede aparecer en zonas que no se exponen al sol, como es la planta de un pie.

En España, Félix Mantilla, tenista que a finales de los años 90 llegó a estar en el “top ten” mundial, se retiró tras serle extirpado un melanoma, y fundó una fundación sin ánimo de lucro que tiene como objeto la promoción de la salud a través del deporte, fomentar conductas saludables así como ayudar a la financiación de programas contra el cáncer de piel y promover su investigación, con acciones dirigidas especialmente a las personas que practican deportes al aire libre, profesionales y amateurs que están muy expuestos a sufrir problemas en la piel por sus largas permanencias al sol.
Más información:

miércoles, 13 de junio de 2012

Tinea capitis: ¿Una patología en extinción en Málaga?

Aunque a muchos les suene esta entidad como una patología de otro siglo, la tinea capitis es aún actualmente considerada en la mayoría de estudios la micosis más frecuente de la infancia. Probablemente esto ya no es así, y ésta es sólo la más valorada en los servicios de Dermatología (que son lo que luego suelen realizar estos estudios) al ser la de más difícil tratamiento, mientras que otras de más fácil diagnóstico y/o tratamiento como la tinea corporis son habitualmente tratadas en Atención Primaria.


En un estudio que publicamos recientemente en el Journal of the European Academy of Venereology se recogen 444 casos pediátricos de tinea capitis diagnosticados en la provincia de Málaga a lo largo de 3 décadas (el mayor estudio de tinea capitis de nuestro país) y se comprueba cómo ésta sigue siendo una entidad a tener en cuenta en nuestro medio, sobre todo en niños de entre 4 y 9 años de edad.

En éste debemos destacar como más del 10% de las tiñas ya estaban siendo tratadas cuando fueron valoradas por el dermatólogo, si bien el tratamiento no era el más oportuno. Debemos recordar que el tratamiento antifúngico tópico (champús, lociones, cremas…) no será suficiente para conseguir la curación, siendo tan sólo útil como tratamiento concomitante para disminuir la contagiosidad de las lesiones. Así, el tratamiento base aún hoy en día es la griseofulvina oral (único aprobado a este fin por la FDA), a dosis de unos 25mg/kg/día, mantenido por varios meses.

También debe destacarse que el agente causal más frecuente en nuestro medio sigue siendo Microsporum canis, dermatofito zoofílico que a pesar de su nombre suele encontrarse más entre gatos que entre perros. A pesar de ello, la creciente inmigración (sobre todo desde el Norte de África) acontecida en los últimos años está provocando un viraje en la etiología de estas tiñas hacia los agentes antropofílicos, contagiosos de persona a persona, y cuyos casos frecuentemente se originan en portadores asintomáticos.

Más información:
Del Boz J, Crespo V, Rivas-Ruiz F, de Troya M. A 30-year survey of paediatric tinea capitis in southern Spain. J Eur Acad Dermatol Venereol 2011;25:170-4.