sábado, 31 de agosto de 2013

Impétigo: Una epidemia en el verano


El impétigo es una infección superficial de la piel originada fundamentalmente por unas bacterias que de por sí podemos encontrar de forma natural en diferentes áreas de nuestro cuerpo, como son diferentes cepas de Streptococcus (estreptococo) y el Staphylococcus aureus (estafilococo dorado).
Habitualmente se originan tras un contacto directo con otra persona infectada, aunque también puede originarse por colonización desde el propio individuo, por estreptococos provenientes de su faringe, o por estafilococos procedentes de su nariz.
Es frecuente que tras las lesiones iniciales se produzcan posteriormente más lesiones por autoinoculación (el paciente se toca las lesiones y se transmite la infección a otras zonas de la piel). En cualquier caso el paciente suele presentar muy buen estado general, sin que las lesiones produzcan dolor.

Este tipo de infecciones son más habituales en los niños, aunque pueden aparecer a cualquier edad, y aunque pueden aparecer en cualquier parte del año, son más frecuentes en verano, al ser favorecidas por las condiciones de calor, humedad, contacto directo (juegos, más áreas de piel descubiertas…). Igualmente son más frecuentes en personas con alteración en la barrera cutánea, como puede ser un eccema, por lo que son especialmente habituales, por ejemplo, en niños con dermatitis átópica.

 

Se considera que existen dos formas clínicas de impétigo:

-Por un lado, el “Impétigo Simple” o “Impétigo Contagioso”, la forma más frecuente. Éste suele originarse por estafilococo, aunque también con frecuencia se origina por estreptococo. Las lesiones cutáneas originadas suelen originarse por una pequeña vesícula (que habitualmente no es perceptible ya que rápidamente se rompe originando la típica lesión  costrosa, cuya costra es amarillenta, de un color que recuerda al de la miel (“costra melicérica”).  Junto con las lesiones pueden apreciarse adenopatías (ganglios inflamados) en hasta el 90% de los casos, y si se realizase una analítica sanguínea (que por lo general no será necesaria) podría apreciarse leucocitosis en la mitad de los pacientes.

Incluso sin tratamiento las lesiones se suelen resolver en un mes, si bien teniendo en cuenta lo aparatoso y lo contagioso de las mismas, debe plantearse un tratamiento lo más precoz posible.
 
 
 
-Por otro lado, la otra forma clínica es el Impétigo Ampolloso. Éste se origina mucho más frecuentemente por estafilococo que por estreptococo. En estos casos, las ampollas suelen ser mayores, y fácilmente apreciables ya que permanecen intactas por 2-3 días. Al romperse, originan igualmente lesiones costrosas donde las costras pueden disponerse (si nos fijamos) en dos líneas paralelas, por lo cual se conoce como descamación “en vías de tren”, creciendo la lesión hacia el exterior (“crecimiento centrífugo”), dando a las lesiones un aspecto “circinado” (en anillos). Las lesiones pueden aparecer en cualquier localización del tegumento cutáneo (incluso en las palmas y las plantas), y en los recién nacidos, es frecuente que asienten en el área del pañal. Igualmente es característico que los pacientes presenten buen estado general, sin que en esta forma suelan apreciarse adenopatías.
Es importante distinguir esta forma de la “Piel Escaldada Estafilocócica”, en que las lesiones son muy similares. De hecho, se producen habitualmente por las toxinas de la misma bacteria (S. aureus), aunque en esta entidad la bacteria produce las lesiones por la diseminación de las toxinas a distancia, sin estar presente en la mismas, por lo que los cultivos serían negativos, y las lesiones son más extensas y llamativas, precisando tratamiento antibiótico intravenoso.

 

Habitualmente se trata de una infección relativamente banal, si bien ésta puede conllevar posibles complicaciones, tanto en el tejido subcutáneo (originando una celulitis infecciosa), como en diferentes órganos internos: Así, en el riñón, podría originar una glomerulonefritis (sobre todo en caso de infecciones por algunas cepas de estreptococo), a nivel osteoarticular, una osteomielitis o una artritis séptica. Igualmente podría desencadenar una neumonía, o incluso una septicemia (infección de la sangre). Ello justifica la importancia de un correcto diagnóstico, tratamiento y seguimiento de estos casos.

 

El tratamiento habitual se basa en la aplicación de una pomada antibiótica sobre las lesiones (fundamentalmente ácido fusídico o mupirocina), si bien pueden ser útiles determinadas sustancias astringentes y un descostrado suave de las mismas. Ante casos de impétigo recurrente o epidemias podría valorarse el uso de una pomada antibiótica nasal de forma profiláctica. Los antibióticos vía oral se reservan para casos severos o pacientes inmunodeprimidos.
 
Más información:
-Darmstadt GL. Impetigo: An overview. Pediatr Dermatol 1994;11:293-303.

-Van Rijen M, Bonten M, Wenzel R, et al. Pomada de mupirocina para prevenir las infecciones por Staphylococcus aureus en portadores nasales. Cochrane Plus, 2008 Número 4.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Premio en el Congreso Nacional de Dermatología por un trabajo sobre exceso de sudoración


En el pasado Congreso Nacional de Dermatología celebrado en Valencia entre los pasados días 5 y 8 de Junio, en el cual se reunieron más de 1300 dermatólogos, tuvimos el orgullo de ser premiados (“premio al mejor póster del congreso”) entre más de 300 trabajos por el póster titulado “Tratamiento de la hiperhidrosis palmoplantar con oxibutinina oral: 44 casos”.



Se trata, en definitiva, del tratamiento de personas con exceso de sudoración en las palmas de la manos y/o en las plantas de los pies con un fármaco (en forma de pastillas) cuyo principio activo es la denominada oxibutinina.

 En concreto, este estudio, fruto de una primera fase de la investigación en 44 pacientes del servicio de Dermatología del propio hospital, ha mostrado una importante mejoría en la intensidad de sudoración en la mayoría de los pacientes que tomaron esta medicación. Este tratamiento, sobre el que ya se cuenta con una amplia experiencia -aunque sea respecto a su uso con otras indicaciones, para otras patologías- abre una nueva vía de investigación para solucionar los problemas de pacientes con exceso de sudor.

Este trabajo se ha desarrollado en la consulta de hiperhidrosis del servicio de Dermatología del Hospital Costa del Sol, abierta desde el año 2007, en la cual se han evaluado ya a casi 500 pacientes con este problema. Esta consulta, a cargo del Dr. del Boz, es la única de estas características en Andalucía. Actualmente más de 90 pacientes de este centro han utilizado ya este tratamiento para diferentes tipos de hiperhidrosis, y se prevee que el número de pacientes tratados con esta medicación se amplíe progresivamente dados los buenos resultados obtenidos, con el objetivo de conseguir un mejor control en el exceso de sudoración en pacientes que no consiguieron buena respuesta mediante otros tratamientos.

El  proyecto ha estado dirigido por el Dr. Del Boz y en él han colaborado también los doctores Carlos Hernández Ibáñez, Nuria Blázquez Sánchez, Laura Padilla España, Teresa Fernández Morano y Magdalena de Troya Martín, del servicio de Dermatología del Hospital Costa del Sol.

En este mismo congreso el Dr. del Boz organizó y coordinó un taller sobre hiperhidrosis, en el cual además realizó una ponencia al respecto.

 ¿Qué es la hiperhidrosis?
 
La hiperhidrosis consiste en un exceso de producción de sudor con respecto a las necesidades fisiológicas. Se calcula que  afecta a casi el 3% de la población, originando frecuentemente en quien la padece una disminución en su calidad de vida.


 Ésta puede ser primaria, es decir, que afecte a la persona sin una causa subyacente; o secundaria, si es producida por alguna causa, como puede ser la toma de ciertos medicamentos, trastornos hormonales como la menopausia, o diversas enfermedades.

Existen diferentes alternativas terapéuticas, como son el uso de antitranspirantes (sobre todo a base de sales de aluminio), la infiltración de toxina botulínica, la iontoforesis (técnica en que se introducen las manos y pies en cubetas con agua por la cual circula corriente eléctrica) o incluso diferentes formas de cirugía. No obstante, frecuentemente, los resultados no son completamente satisfactorios para estos pacientes, ya sea por la escasa mejoría obtenida en la reducción del sudor (en intensidad o en la duración del efecto), o por sus efectos adversos asociados.
 
La oxibutinina pertenece al grupo farmacológico de los anticolinérgicos orales y su indicación aprobada es para el tratamiento de pacientes con incontinencia de orina. A pesar de que su utilidad para el tratamiento de la hiperhidrosis ya se describió en 1988 (tras descubrirse de forma casual), no ha sido hasta los últimos años que diferentes estudios han mostrado su utilidad en diferentes tipos de hiperhidrosis, tanto primarias como secundarias. No obstante, hasta el momento no existían trabajos centrados en la utilidad de esta medicación en pacientes con exceso de sudoración en manos y pies.



 
Podeis encontrar una entrevista llevada a cabo en el Hospital Costa del Sol al respecto en este link:
http://www.pontealdia.org/noticia.aspx?idNoticia=9906&hash=AAF9884475CE8E6F2829C37BC515A15F&usuario=1222&usuhash=C045CB6D81C8F2155FFB04E3842E58ED
La noticia sobre el premio tuvo difusión por parte de múltiples medios:

Diario Sur:
http://www.diariosur.es/v/20130712/marbella/premio-contra-epidemia-verano-20130712.html

La Información:
http://noticias.lainformacion.com/salud/terapia/hospital-costa-del-sol-de-marbella-recibe-un-premio-por-un-tratamiento-del-exceso-de-sudoracion-en-manos-y-pies_XndYodsB5qFdlw6835sJg6/

20minutos:
http://www.20minutos.es/noticia/1869097/0/

Junta de Andalucía (SAS):
http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/principal/noticia.asp?codcontenido=20337

Marbella24horas:
http://www.marbella24horas.es/local/el-hospital-costa-del-sol-recibe-un-premio-por-un-trabajo-sobre-la-sudoracion-en-manos-y-pies-3702

NewsEsp:
http://www.newsesp.com/noticias/hospital-costa-del-sol-marbella-recibe-un-premio-un-tratamiento-del-exceso-sudoracion-en-manos-y-pies

Iberoamerica.Net:
http://iberoamerica.net/espana/prensa-generalista/20minutos.es/20130711/noticia.html?id=XkEnPWi

EuropaPress:
http://www.europapress.es/andalucia/malaga-00356/noticia-hospital-costa-sol-marbella-recibe-premio-tratamiento-exceso-sudoracion-manos-pies-20130711144809.html

 Hospital Costa del Sol:
http://www.pontealdia.org/noticia.aspx?idNoticia=6283&hash=852D97F611C405B1AE147F4D5FFFD474&usuario=1222&usuhash=C045CB6D81C8F2155FFB04E3842E58ED

 Más información sobre hiperhidrosis y sobre oxibutinina en este blog:
-"Hiperhidrosis: Cuando sudar es un problema".
-"Botox en el tratamiento del exceso de sudor".
-"Pastillas contra el exceso de sudor".
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2012/09/pastillas-contra-el-exceso-de-sudor.html


-“Tratamiento de la hiperhidrosis en la infancia y adolescencia”.

-“Premio al mejor caso clínico en el I Certamen de Casos Clínicos de Dermatología”.

-“Otro premio a un trabajo sobre el tratamiento del exceso de sudoración”.
http://javierdelboz.blogspot.com.es/2014/10/y-otro-premio-un-trabajo-sobre-el.html

domingo, 14 de julio de 2013

Cáncer de piel y deportes al aire libre

La práctica de deportes tiene indudables beneficios reconocidos para la salud. En el caso de los deportes que se practican al aire libre debemos contar con una particularidad, lógica por otro lado, como es la exposición solar asociada, con los efectos consecuentes que los rayos solares pueden tener sobre la piel.
Las radiaciones solares no son más que unas ondas electromagnéticas con diferentes frecuencias (longitudes de ondas) que nos permiten diferenciar las radiaciones visibles (las únicas que el ojo humano percibe), las radiaciones ultravioleta, y las radiaciones infrarrojas.
Entre los efectos beneficiosos que las radiaciones solares originan en nuestro organismo se encuentra el favorecer la síntesis de vitamina D por nuestro cuerpo, la mejoría de trastornos circulatorios y de la tensión arterial (gracias a su efecto de vasodilatación sobre los vasos sanguíneos), su efecto eutimizante (mejora el estado de ánimo)… e incluso nosotros los propios dermatólogos prescribimos la exposición al sol o “helioterapia”, aunque de forma controlada y evitando quemarse de personas con determinadas dermatosis como la psoriasis, el acné, el vitíligo o la dermatitis atópica.
Por otro lado, debemos también tener en cuenta los posibles efectos perjudiciales que dichas radiaciones pueden tener sobre nuestra salud. La radiación ultravioleta C es la más nociva, aunque por suerte ésta no penetra a la atmósfera gracias a la capa de ozono. La radiación ultravioleta de tipo B es la más clásicamente asociada al desarrollo de quemaduras y, al producir mutaciones en el ADN, al desarrollo de cáncer de piel. La radiación ultravioleta A ha sido típicamente asociada al bronceado rápido y al fotoenvejecimiento prematuro de la piel (con aparición de arrugas, manchas…) aunque además cada vez parece más obvio su papel como favorecedor para la producción también de cáncer de piel. Respecto a las radiaciones visibles e infrarrojas, si bien hasta hace relativamente poco no se les daba importancia alguna, los últimos estudios postulan su posible papel también favoreciendo la producción de quemaduras, e incluso de cáncer cutáneo.



En definitiva, parece evidente que existen diferentes factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel en los individuos que practican deportes“al aire libre”, que iremos comentando.
1. Horas de práctica deportiva: No sólo las horas de competición, sino también las de entrenamiento, y especialmente cuando estas horas de práctica deportiva al aire libre discurren en las horas centrales del día (11am-5pm). Lógicamente esto suele ser especialmente importante en el caso de profesionales (competidores, entrenadores…). Un claro ejemplo es el que habitualmente sucede en el caso del golf, en que los deportistas desarrollan partidas que pueden durar fácilmente 4 horas, de las cuales varias suelen discurrir en el horario de más riesgo.
2.  La situación geográfica: Así, a más altura a la que se practique el deporte, mayor sensibilidad a las radiaciones ultravioleta. De este modo, los deportes “de alta montaña” son deportes de riesgo. Por otro lado, la latitud: siempre existirá una mayor intensidad de las radiaciones en regiones cercanas a los trópicos.
3.  El medio de práctica deportiva: Y es que no sólo debemos tener en cuenta la exposición solar directa, sino también la indirecta, que incluye la exposición a aquellas radiaciones que nos alcanzan por reflexión (al reflejarse en determinadas superficies) y por difusión (aquellas que existen en el ambiente, que pasan a través de la nubes…). Así se reflejan el 85% de las radiaciones que llegan a la nieve (los deportes de nieve son deportes de alto riesgo), el 17% de las que llegan a la arena seca (a tener en cuenta por ejemplo en el volley-playa), el  5% en el agua (deportes acuáticos en general), 3% en el césped (fútbol por ejemplo) y 2% de las que llegan al asfalto (corredores).
4. El sudor: Si bien hace un años existía la creencia de un cierto efecto protector del sudor frente al sol, hoy en día se sabe que es al contrario: el sudor produce un aumento de sensibilidad cutánea al sol, favoreciendo el desarrollo de quemaduras, por un lado, ya que produce una alteración en la capa córnea (capa más superficial de la piel), y por otro lado, al originar menor reflexión y dispersión de las radiaciones por la piel, con lo cual dichas radiaciones penetran más, originando mayor daño. Asimismo, el sudor favorece la dispersión de la crema protectora, por lo que si sudamos, es fundamental repetir las aplicaciones de crema de forma frecuente.
5. Inmunosupresión en relación al deporte: Aunque se relaciona característicamente deporte y mejor estado de salud, las “defensas” del organismo podrían bajar (inmunosupresión) ante deportes extremos o entrenamientos excesivos, como puede ocurrir con los triatletas, los maratonianos… En estos casos dicha inmunosupresión podría favorecer el desarrollo de cáncer de piel.
6. Falta de conocimientos y malas actitudes-comportamientos con respecto al sol en deportistas: Son ya varios los estudios en que se encuestaron a deportistas con respecto a sus conocimientos respecto al sol (sus peligros, formas de protegerse correctamente) y sus actitudes y comportamientos al respecto (uso de medidas de fotoprotección, etc). En dichos estudios se comprobaron los escasos conocimientos con respecto a los peligros del sol, y los malos hábitos de exposición solar desarrollados por los deportistas.
 
De hecho, existen ya estudios q correlacionan claramente los deportes al aire libre y el cáncer de piel, y esto se ha demostrado en estudios desarrollados en deportes tan variados como son deportes de remo, surf, maratón, cricket, tenis… en diferentes países.
En nuestro país tenemos el caso del tenista Félix Mantilla, que llegó a estar en el “top-ten” de los tenistas mundiales, y que sufrió un melanoma. Posteriormente Félix Mantilla creó una fundación sin ánimo de lucro cuyos objetivos son promover la salud a través del deporte, fomentar conductas saludables y favorecer la investigación en cáncer de piel (Página web de la fundación).
En nuestra área tuvimos la oportunidad de realizar una campaña de fotoprotección en golfistas, con interesantes resultados. (entrada sobre golf y cáncer de piel)
En cualquier caso, lo importante es que esta información (riesgos del sol y medidas de protección solar) llegue a los propios deportistas… igual que se les informa de otros riesgos que pueda tener cada deporte de forma individual… y por supuesto, conseguir igualmente la concienciación de los médicos deportivos, que deben estar entrenados para lograr además un diagnóstico precoz del cáncer de piel.
¡En definitiva, deporte al aire libre sí, pero protegiéndonos la piel!

Más información:
-En este blog: Cambios en la piel del corredor: http://javierdelboz.blogspot.com.es/2016/03/cambios-en-la-piel-del-corredor.html
- Moehrle M. Outdoor Sports and Skin Cancer. Clin Dermatol. 2008;26:12-5.
-Harrison SC, Bergfeld WF. Ultraviolet Light and Skin Cancer in Athletes. Sports Health. 2007.

domingo, 16 de junio de 2013

Pitiriasis versicolor: "Los hongos de la playa"

A muchos puede no sonarles el término “pitiriasis versicolor”, pero seguro sabrán de a qué nos referimos si hablamos de ella como “los hongos de la playa”.

Ésta puede considerarse la micosis superficial del ser humano, al menos en adultos.

Sus características clínicas vienen bien definidas por su nombre, ya que “pitiriasis” es equivalente a “descamación”, y “versicolor” se refiere a “varios colores”, y es que habitualmente se presenta como pequeñas manchas “como gotas” habitualmente blanquecinas (aunque pueden ser rosadas, parduzcas…) con descamación fina en su superficie. Esta descamación es más evidente si pasamos la uña (o bien algo con un ligero filo, como una cureta) por encima, y a este gesto se le ha llamado “Signo de la Uñada”. Si es positivo (se aprecia evidente descamación) será porque existen hongos en su superficie: la lesión se considerará activa. Este sencillo gesto nos ayudará en el diagnóstico, pero también para valorar la respuesta al tratamiento, ya que cuando ya no hay hongo, habitualmente las lesiones ya no presentan dicha descamación, aunque la discromía (el cambio de color) puede tardar meses en resolverse, a pesar de estar “curada”.


Las lesiones habitualmente se localizan en el tercio superior del tronco (más en espalda que en torso), aunque pueden llegar a afectar brazos, piernas, cuello, y sobre todo en niños, incluso a la cara, y las lesiones individuales pueden coalescenciendo entre sí llegando a originar manchas mayores.

En cualquier caso debe ser el dermatólogo, el médico especialista que se ocupa de estos casos, quien confirme su diagnóstico si existiese mínima duda con respecto al mismo, si se prevee la necesidad de tratamiento oral (pastillas) o si la respuesta al tratamiento no hubiese sido la esperada. Ante casos dudosos su diagnóstico puede confirmarse mediante un examen directo, que fácilmente se realiza aplicando un papel adhesivo transparente sobre las lesiones, el cual se aplicará posteriormente sobre un porta sobre cuya superficie habremos aplicado una gota de colorante, como puede ser por ejemplo la tinta azul o negra Parker permanente (con o sin potasa). Si estamos ante una pitirasis versicolor, rápidamente podremos ver al microscopio múltiples esporas con característico collarete de gemación.

Los hongos que originan este cuadro son unas levaduras saprofitas (todos podemos tenerlas en la piel, aunque no produzcan alteraciones evidentes) conocidas como Malassezia, y en nuestro medio concretamente se originan en la gran mayoría de los casos por Malassezia globosa.

Es cierto que habitualmente los que la padecen suelen consultar en los meses de verano, lo cual puede relacionarse por un lado con la humedad en estas fechas, que podría favorecer su aparición o proliferación (por el sudor, los baños…), o simplemente ya que en dicha época tendemos a fijarnos en las lesiones, apreciándolas al llevar menos ropa, o al desvestirnos para el baño en la playa o la piscina.

El tratamiento suele ser relativamente sencillo, basándose en el uso de antifúngicos tópicos (cremas, sprays, champús…) en casos localizados, acompañándose del uso de antifúngicos orales en casos extensos, aunque el mayor problema no es el tratamiento, sino la prevención de nuevas lesiones similares en el futuro, y es que quien presenta pitiriasis versicolor en una ocasión es habitualmente un individuo predispuesto a que los episodios se repitan a lo largo del tiempo. De hecho, se calcula que el 80% de individuos la volverán a presentar un año tras el tratamiento, y el 90% en los dos años siguientes al tratamiento.

Entre las medidas para procurar la prevención de nuevos episodios, además de las medidas higiénicas adecuadas, incluyendo una correcta higiene personal procurando evitar la humedad (con un correcto secado tras mojarse la piel), existen diferentes posibilidades terapéuticas, como el uso periódico de champús, geles de baño, o incluso pastillas con poder antifúngico.

Más información:
-Hu SW, Bigby M. Pityriasis Versicolor: A systematic review of interventions. Arch Dermatol. 2010;146:1132-40.
-Crespo Erchiga V, Delgado Florencio V, Martínez García S. Micología dermatológica. Ed. M.R.A. Barcelona, 2006.

martes, 28 de mayo de 2013

¿Qué medicamentos cubre la Seguridad Social?


Mediante el siguiente enlace a la página “PortalFarma BotPlus 2.0” podremos saber fácilmente si un medicamento está actualmente financiado (parcial o completamente) por el Sistema Sanitario Público.




Tras entrar en esta página como “invitado” (sólo tendremos que pulsar el intro), nos preguntarán por nuestra comunidad autónoma, y tras seleccionarla y “entrar”, sólo tendremos que introducir el nombre de la medicación sobre la que queramos consultar, y tras pulsar sobre la presentación en cuestión que más nos interese, sólo tendremos que buscar en el apartado “datos farmacéuticos nacionales” donde -entre otros datos- podremos ver si la seguridad social lo financia (aunque sea parcialmente): en ese caso, nos diría “incluído en la oferta del SNS”, y entre otros datos, si por ejemplo si precisa receta médica para poder retirarlo de la farmacia.
Mediante esta misma página podremos obtener consejos para pacientes, el precio de la medicación, y otros detalles de interés con respecto a la medicación.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Se acerca la fecha: 22 de Mayo: Euromelanoma 2013


El Euromelanoma es una campaña europea de prevención del cancer de piel que procura llevar información a todo el mundo sobre prevención, diagnóstico temprano y tratamiento de cáncer de piel.



Iniciada en Bélgica en 1999, es una campaña que ya se desarrolla en 29 países europeos, desde Suecia a Chipre, de Irlanda a Rusia… y que se lleva a cabo gracias a la colaboración desinteresada de numerosos dermatólogos que gratuitamente se ofrecen para ello.


En nuestro país ya son varios los años en que esta campaña se ha desarrollado, y los resultados de la misma la avalan: Así, por ejemplo, en el año 2011 se beneficiaron de la misma más de 2000 personas, que pudieron revisarse su piel y obtener valiosos consejos en este sentido. A una de cada cinco personas se le diagnosticó una lesión sobre la cual se aconsejó se realizara una revisión por parte de su dermatólogo, y se detectaron un total de 27 probables melanomas.

En esta campaña, que este año tendrá lugar el próximo día miércoles 22 de Mayo, cualquier persona puede solicitar que sus lunares sean valorados por un dermatólogo, a elegir entre los muchos que nos hemos ofrecido a realizarlo de forma completamente gratuita en diferentes puntos de la geografía española (en mi persona, concretamente en el Hospital Costa del Sol de Marbella).

Para ello, sólo hay que entrar en la página http://aedv.es/euromelanoma/ y rellenar el cuestionario con datos personales básicos.

En esta misma página podrá encontrar información sobre factores de riesgo para desarrollar un cáncer de piel, signos para diferenciarlo, consejos para procurar la prevención del cáncer de piel, formas de autoexplorarse la piel…
 

Más información:
www.euromelanoma.org

jueves, 2 de mayo de 2013

Doctor, mi niño tiene un angioma

El término “Angioma”, según quien lo use, puede ser utilizado para denominar a muchos tipos de anomalías vasculares, incluyendo aquí tanto tumores (proliferación de vasos sanguíneos) como malformaciones (anomalías en dichos vasos), aunque las características de éstas (el pronóstico, el manejo, la necesidad de pruebas, la necesidad de tratamiento, las opciones de tratamiento…) puedan ser muy diferente entre sí. Por ello mismo, es importante un correcto diagnóstico, lo más afinado posible, que nos permita saber a qué nos estamos refiriendo realmente.

Términos como "angioma plano" (que realmente se refieren a una malformación vascular capilar) o "angioma cavernoso" (que en muchos casos se ha usado como equivalente a una malformación vascular, habitualmente venosa) deberían eliminarse.

Hoy en día, el término “angioma”, o aún mejor dicho, “hemangioma infantil”, debería reservarse para nombrar a tumores vasculares benignos propios de la infancia. 

Éstos son los tumores benignos más frecuentes de la infancia; Aparecen por lo general (aunque existen algunas excepciones) en las primeras semanas de vida, tras el nacimiento, presentando luego una fase de crecimiento que suele durar varios meses, posteriormente se estabilizan hasta aproximadamente el año de edad y posteriormente y durante varios años involucionan (incluso sin tratamiento) aplanándose y perdiendo su intensidad de color hasta desaparecer parcial o completamente según el caso; A día de hoy se calcula que entre el 25 y el 70% de los hemangiomas infantiles no tratados pueden dejar finalmente algún tipo de secuela, que afortunadamente son en muchos casos de índole simplemente estética (una mancha rosada, piel "de sobra"...) y que frecuentemente pueden mejorarse con un tratamiento posterior (según el tipo de secuela, éste puede ser láser, cirugía correctora...). 

Son más frecuentes en niños de raza blanca, aparecen más en mujeres que en varones, e igualmente son más comunes en niños fruto de embarazos en que han existido condiciones de hipoxia (menor llegada de oxígeno a los tejidos, sobre todo a la placenta) como ocurre en embarazos gemelares, con recién nacidos prematuros, ante madres de edad avanzada...

                                                      


Habitualmente el diagnóstico suele ser clínico, si bien en casos atípicos o incipientes pueden ser necesarias determinadas pruebas como pueden ser pruebas de imagen (ecografía-doppler sobre todo) o incluso una biopsia de la lesión.

Algunos hemangiomas dependiendo del aspecto, tamaño, localizaciones y alteraciones asociadas pueden ser problemáticos. En general, los hemangiomas segmentarios (aquellos que ocupan territorios más o menos extensos de piel, con formas frecuentemente geográficas y que pueden corresponder a áreas de piel de desarrollo embrionario común) suelen asociarse a más complicaciones que los hemangiomas focales (con formas habitualmente redondeadas).


Las principales complicaciones que podemos encontrar en los hemangiomas son su posible asociación a compromiso estético (sobre todo si afectan determinadas localizaciones como son la cara, nariz, labio o mama o si son de gran tamaño), el compromiso de órganos vitales (especialmente en angiomas perioculares, con posible afectación de vía aérea…), la ulceración (más frecuente en angiomas localizados en pliegues, labios y en la zona del pañal), la existencia de angiomas en órganos internos (hígado sobre todo), o incluso la asociación con hipotiroidismo, insuficiencia cardíaca o con determinados síndromes (PHACE, SACRAL…).


Si bien en muchos casos no existirá necesidad de tratamiento alguno, en los casos de hemangiomas en que existan complicaciones o intuyamos que éstas puedan desarrollarse, además de realizar las pruebas que sean oportunas (ecografía, resonancia…) según el tipo de angioma, su localización… deberemos plantear la necesidad de tratamiento.

El tratamiento de los hemangiomas infantiles ha evolucionado mucho en los últimos años. Así, si bien clásicamente el tratamiento más usado han sido los corticoides sistémicos, desde la descripción de la utilidad del propranolol en hemangiomas infantiles en 2008, éste ha supuesto toda una revolución, consiguiendo en la mayoría de casos unos excelentes resultados con escasos riesgos para el paciente, considerándose hoy en día su tratamiento de primera elección.
Más información sobre propranolol en este blog (pulsar aquí).

Desde su descubrimiento, otros fármacos de la misma familia (beta-bloqueantes) han ido mostrando su utilidad en el tratamiento de estas lesiones, destacando entre éstos la utilidad de un preparado tópico ("como una crema") como es el caso del timolol, de gran utilidad en el tratamiento de hemangiomas superficiales.

Una correcta valoración por un dermatólogo pediátrico podría en muchos casos ser muy útil para lograr un diagnóstico precoz y acertado, y lograr el manejo más adecuado para cada caso.

Más información:
- Leaute-Labreze C, Dumas de la RE, Hubiche T, et al. Propranolol for severe hemangiomas of infancy. N Engl J Med 2008;358:2649-51.
- Frieden IJ, Haggstrom AN, Drolet BA et al. Infantile hemangiomas: current knowledge, future directions. Proceedings of a research workshop on infantile hemangiomas, April 7-9, 2005, Bethesda, Maryland, USA. Pediatr Dermatol 2005;22:383-406.