viernes, 22 de febrero de 2013

Consejos para el cuidado de la piel atópica basados en la evidencia científica (II parte)


Siguiendo con las conclusiones del interesante artículo recientemente publicado en la revista Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology -como resultado de una minuciosa revisión de la evidencia científica que avala el manejo de la Dermatitis Atópica (DA)-, otras interesantes conclusiones fueron:
1. Terapia Antimicrobiana:
-En niños con DA existe una alta tasa de colonizaciones por Staphylococcus aureus, bacteria que podría estar implicada en el desencadenamiento de brotes de eccemas y en su resistencia a diferentes tratamientos.
-Un tratamiento a corto plazo con antibióticos sistémicos (orales generalmente) puede ser beneficioso si la piel está claramente sobreinfectada por bacterias, pero no si no hay signos de infección.
-Hay evidencia de que el uso de antisépticos es beneficioso en el tratamiento de la DA (de hecho algunos estudios sugieren el beneficio de diluir mínimas cantidades de lejía en una bañera llena de agua 1-2 veces por semana para el baño de estos pacientes).
-La aplicación a largo plazo de cremas antibióticas no se recomienda en estos pacientes por el riesgo de la producción de resistencias a los mismos por parte de los gérmenes, y de sensibilizaciones (alergias) a algunos de estos antibióticos.
  2. Fototerapia:
-Ya que la mayoría de pacientes con DA mejoran en verano (especialmente en la costa), se ha aplicado en éstos tratamiento con lámparas de ultravioleta (especialmente lámparas de rayos UVB “de banda estrecha”), aunque hay que tener en cuenta que la exposición a rayos UV a largo plazo puede asociarse con el desarrollo de cáncer de piel.
3. Tratamientos inmunosupresores sistémicos:
Reservados para casos severos o muy sintomáticos, precisándose una correcta valoración del perfil riesgo/beneficio y controles periódicos a diferentes niveles.
-El uso de corticoides sistémicos (orales, intravenosos, intramusculares…) puede plantearse fundamentalmente para el tratamiento de brotes intensos y agudos de eccemas, en cortos periodos de tiempo.
-Ciclosporina: Útil en casos severos de DA, precisándose controles periódicos, especialmente de Ta y función renal.
-Azatioprina: Especialmente para casos en que la ciclosporina no sea útil o esté contraindicada, existiendo escasos estudios en niños-adolescentes.
-Micofenolato: Igual que con azatioprina.
-Metotrexate: Igual que con azatioprina.
 4. Fármacos “biológicos”:
Reservados para pacientes con DA con resistencia (o contraindicación) frente a los tratamientos anteriores, podrían plantearse: fundamentalmente omalimumab, alefacept y rituximab.
5. Inmunoterapia específica (“vacunas”): Podrían tener cierta utilidad en pacientes muy seleccionados con DA y que presentan una gran sensibilización específica (sobre todo existe evidencia para pacientes con alergias a ácaros del polvo fundamentalmente).

6. Medicinas Altenativas:
No existe suficiente evidencia científica que avale el uso de ácidos grasos insaturados (ya sea en crema o en pastillas), el uso de hierbas medicinales, de hierbas chinas, acupuntura, autotransfusiones, homeopatia, aromaterapia, masajeterapia, sales de baño, cremas de vitamina B12...
Diferentes estudios postulan la utilidad del uso suplementos orales de vitamina D y E en la DA, aunque igualmente aún son necesarios más estudios que avalen estos resultados.
Por otro lado, debemos ser conscientes que todos estos tratamientos pueden producir igualmente efectos adversos en el organismo.
7. Consejo psicológico:
Las intervenciones psicoterapéuticas han demostrado su utilidad como acciones complementarias en el manejo de la DA, incluyendo intervenciones educacionales que pueden mejorar la adherencia al tratamiento, ayudando además a sobrellevar mejor la enfermedad, con una mejoría en la dinámica familiar, la calidad de vida (en el paciente y su familia) y en la relación paciente-familia-médico.
8. Programas Educacionales:
Las “escuelas de atopia”, ya implantadas en muchos países (nosotros tuvimos la oportunidad de realizar una en el servicio de Dermatología del H. Costa del Sol), tanto dirigidas a niños como a adultos, han mostrado su beneficio, llegando a hacer que los pacientes presenten menos sintomatología, mejor adherencia al tratamiento, e incluso menor necesidad de medicación.
Más información:
-Ring J, Alomar A, Bieber T, et al. Guidelines for treatment of atopic eczema (atopic dermatitis). J Eur Acad Dermatol Venereol 2012.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Consejos para el cuidado de la piel atópica basados en la evidencia científica

La Dermatitis Atópica (DA) es una de las enfermedades cutáneas más frecuentes, pudiendo llegar a afectar a hasta el 20% de niños y el 3% de los adultos en algunos países, y puede ser un primer escalón en el posible desarrollo futuro de rinitis alérgica y asma.

Aunque la predisposición genética hacia la piel seca e hipersensible no pueda “curarse”, sí pueden tratarse y controlarse los eccemas y por tanto su síntomas asociados.
Recientemente se publicó en la prestigiosa revista Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology los resultados de una minuciosa revisión de la evidencia científica que avala el manejo de la DA.

Algunas de las conclusiones más interesantes fueron:

1. Respecto al cuidado general de la piel:
-Los hidratantes son la base del tratamiento de mantenimiento, aunque éstos no deben aplicarse directamente sobre la piel inflamada (“eccema”), al ser entonces mal tolerados: por tanto previamente habría que tratar el brote (ver “tratamiento antiinflamatorio” más adelante).

-El uso frecuente (mínimo 2 veces al día) de determinadas cremas hidratantes podría mejorar la función de la barrera cutánea de los atópicos, reduciendo así su sensibilidad a los agentes irritantes. Son especialmente útiles tras secar la piel tras el baño o ducha, cuando la piel aún está ligeramente húmeda.

-Los baños deben ser cortos (5 minutos), con agua no demasiado caliente, y en ellos son útiles los aceites emolientes para el baño o sustitutos del jabón que no sean alergénicos ni produzcan irritación (como los productos “syndet”).

2. Respecto a las estrategias de “evitación”:
-Identificar para cada paciente qué factores pueden provocar el desencadenamiento de brotes (y la evitación de los mismos) puede ser útil en el mejor control de la enfermedad. Las pruebas para su detección deberán realizarse en función de la clínica de cada paciente, y no están recomendadas “como rutina”.

-Factores de provocación no específicos: Pueden ser químicos (como el contacto con ácidos, disolventes, o incluso el exceso de contacto con el agua, el humo del tabaco, de los tubos de escape…), físicos (como el roce con tejidos como la lana) o biológicos (como los microorganismos existentes en el medio ambiente).
-Factores de provocación específicos:
          *Aeroalergenos: Sustancias que se encuentran “en el ambiente”: Los que más se relacionan con el desarrollo de eccemas son los ácaros del polvo, presentes sobre todo en colchones y suelos de dormitorios. Los pólenes también pueden producir brotes. Los epitelios de animales (sobre todo los gatos, cuyo contacto deberían evitarse): cuando una persona se hace alérgica a un animal, evitar su contacto es fundamental. Ropa: Como medida general, deben evitarse las fibras sintéticas. En personas en que se demuestra una alergia de contacto (por ejemplo al níquel, que es especialmente frecuente en mujeres atópicas con uso precoz de bisutería), deben evitar el contacto a dicha sustancia.
          *Alergenos alimentarios: En pacientes con DA moderada/severa en que pruebas de provocación a determinados alimentos hayan sido positivas, se podría plantear realizar una dieta de eliminación de dichos alimentos, siempre y cuando se encuentre una relación entre el curso de la dermatitis y la ingesta de dichos alimentos (lo que se conoce como “relevancia clínica”).


3. Tratamiento “anti-inflamatorio”:
-La cantidad de “crema de tratamiento” aplicada sobre los eccemas debe equivaler de manera que la cantidad de crema para cubrir una punta del dedo índice debe ser suficiente para tratar con ella el equivalente a dos palmas de piel.

-Los corticoides tópicos siguen siendo actualmente el tratamiento de primera línea de los eccemas, presentando un balance beneficio/riesgo claramente positivo, debiendo escogerse el más adecuado (y la pauta de aplicación más conveniente) según el área corporal afecta, la intensidad de afectación, etc. En principio la aplicación debería mantenerse mientras persista el picor. El “miedo” a la cortisona no tiene razón de ser, siempre y cuando se use de manera conveniente.
-Para procurar “ahorrar” uso de corticoides, es conveniente comenzar a aplicarlos de forma temprana cuando aparezca el eccema, procurando tras la mejoría un mantenimiento mediante cremas hidratantes, y si fuese necesario (ante rebrotes frecuentes), realizando un “tratamiento proactivo”, para evitar las rápidas recurrencias, aplicando determinados corticoides 2veces/semana como mantenimiento en las áreas más propensas a los eccemas.


4. Inhibidores de la calcineurina tópicos: Tacrolimus y Pimecrolimus:
-Muchos ensayos clínicos avalan su eficacia y seguridad en la práctica clínica diaria.

-Tacrolimus 0.1% pomada tiene una potencia equivalente a la de un corticoide de media potencia.

-Son especialmente útiles en el tratamiento de dermatitis en áreas de piel fina como son la cara, los pliegues o los genitales.

-Su efecto adverso más frecuente es la presencia de escozor en la zona de aplicación, que suele durar unos minutos y que suele remitir tras sucesivas aplicaciones.
-El “tratamiento proactivo” con tacrolimus puede disminuir el número de brotes de eccemas.


5. Antihistamínicos orales:
-Los antihistamínicos orales (las cremas de antihistaminicos no deben usarse) son fármacos seguros (incluso a largo plazo) y especialmente útiles para mejorar los síntomas de alteraciones relacionadas con la DA como son el asma o la rinoconjuntivitis alérgica, aunque no existe suficiente evidencia con respecto a su uso en el alivio del picor (más allá de la sedación que pueden producir, que por otro lado puede mejorar la calidad del sueño del paciente).

Más información:
-Ring J, Alomar A, Bieber T, et al. Guidelines for treatment of atopic eczema (atopic dermatitis). J Eur Acad Dermatol Venereol 2012.

domingo, 27 de enero de 2013

El Golf: ¿Un deporte de riesgo (para la piel)?

El golf es un deporte con indudables (y demostrados) beneficios para la salud. A pesar de ello, resulta fundamental que tanto los jugadores como los trabajadores de los campos de golf adquieran unos correctos hábitos de fotoprotección para evitar el desarrollo de cáncer de piel en relación a la exposición solar consecuente.


El cáncer de piel es la neoplasia maligna más frecuente en la raza blanca. En España, la incidencia de cáncer de piel se ha triplicado en las últimas décadas y pese los avances en el diagnóstico precoz, la mortalidad por  melanoma sigue aumentando a un ritmo superior a la de cualquier otra neoplasia maligna. Todo ello es consecuencia de diversos factores como el envejecimiento de la población, la reducción de la capa de ozono, y en muchos casos, los hábitos de exposición solar recreativa.

La exposición solar es el único factor ambiental mayor causal del cáncer de piel cuya prevención es posible. Así, la prevención de exposiciones solares intensas e intermitentes -como las que pueden ocurrir en golfistas, que frecuentemente juegan varias horas al día, a mediodía, y muchos días al año - y exposiciones solares crónicas -como la de trabajadores de campos de golf, que desarrollan frecuentemente su trabajo al aire libre - es particularmente importante.

La Costa del Sol es el área de Europa con una mayor concentración de campos de golf (no en vano es también llamada la “Costa del Golf”), y en ésta residen muchos extranjeros especialmente procedentes del Norte y Centro de Europa, atraídos por sus más de 300 días de sol al año y su temperatura media anual de 19oC. Éstos han sido ya previamente identificados como grupo de riesgo de desarrollo de cáncer de piel, presentando una alta prevalencia de tumores cutáneos malignos relacionada fundamentalmente a una exposición solar recreativa (que frecuentemente se corresponde con la práctica del golf). Igualmente son muchos los turistas (sobre todo extranjeros igualmente procedentes del Norte y Centro de Europa) que acuden a la zona atraídos por el sol y la playa, pero también en muchos casos por el golf.

Diferentes programas de prevención y detección del cáncer de piel han demostrado su eficacia a nivel internacional, aunque cada vez parece más evidente la necesidad del desarrollo de acciones específicamente dirigidas a grupos diana, de mayor rentabilidad que aquellas desarrolladas sobre la población general. Además, igualmente las intervenciones educacionales en enclaves turísticos al aire libre ya han demostrado su eficacia.
A pesar de ello, no se han descrito hasta el momento intervenciones específicamente diseñadas y dirigidas hacia estos posibles grupos de riesgo relacionados al golf. Durante el verano de 2011, en el contexto de la  Campaña de Fotoprotección llevada a cabo desde el Servicio de Dermatología del Hospital Costa del Sol con el apoyo del laboratorio La Roche-Posay® y la Asociación de Campos de Golf de Marbella, se desarrolló una campaña de fotoprotección en 6 campos de golf de La Costa del Sol. En ella se procuró sensibilizar a los golfistas y trabajadores de estos campos de los riesgos del sol, fomentar hábitos saludables de fotoprotección y promover el diagnóstico precoz del cáncer de piel. Para ello se realizaron a los participantes entrevistas sobre datos demográficos, factores de riesgo y hábitos de exposición solar y fotoprotección, exploración dermatológica completa incluyendo dermatoscopia y Luz de Wood, consejo sanitario (entregándose además folletos informativos), talleres de fotoprotección (dando información sobre las cremas de protección solar más adecuadas a cada individuo) y encuestas de satisfacción e intención de cambio en la conducta frente al sol.


El estudio completo será publicado en la más prestigiosa de las revistas de Dermatología en lengua española, Actas Dermosifiliográficas, y puede descargarse de forma gratuita (tanto en inglés como en español) clickando en el siguiente enlace: página para descarga del artículo completo

Entre los principales resultados, podemos adelantar que participaron más de 300 personas (casi 200 jugadores, el resto trabajadores) de más de 20 nacionalidades diferentes. Se confirmó que tanto jugadores como trabajadores eran grupos de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel, tanto por su tipo de piel y antecedentes personales y familiares, por sus hábitos de exposición solar (siendo el golf una actividad de riesgo independiente a la exposición solar en la playa), y por su insuficiente seguimiento de las medidas generales de fotoprotección (uso de cremas protectoras, gorra, manga larga…), y se diagnosticaron clínicamente entre los participantes (sobre todo entre los golfistas) más de 20 cánceres de piel, apreciándose además en casi la mitad de los golfistas la exsitencia de queratosis actínicas (lesiones premalignas, consideradas precursoras del cáncer de piel). Todas estas lesiones están íntimamente ligadas a la exposición solar.

En definitiva, la idea que hay que sacar de estos datos es, como decía el eslogan de la campaña… ¡disfruta del golf sin dejarte la piel!
Más información:
-Descargas del trabajo completo (en español e inglés): http://www.actasdermo.org/en/linkresolver/campana-prevencion-deteccion-cancer-cutaneo/S0001-7310(14)00366-4/?pubmed=true

-Aceituno-Madera P, Buendía-Eisman A, Arias-Santiago S, Serrano-Ortega S. Evolución de la incidencia del cáncer de piel en el periodo 1978-2002. Actas Dermosifilogr. 2010; 101: 39-46.
-Aguilar-Bernier M, Rivas Ruiz F, De Troya Martin M, Blázquez Sánchez N. Comparative epidemiological study of non-melanoma skin cancer between Spanish and North and Central European residents on the Costa del Sol. J Eur Acad Dermatol Venereol 2012;26:41-47.

domingo, 13 de enero de 2013

Enfermedades de Transmisión Sexual en La Costa del Sol

En el Distrito Sanitario Costa del Sol, que engloba desde Sabinillas hasta Torremolinos (ambos incluidos), y que cuenta con una población adscrita de unos 470.000 habitantes, existe implantado (al igual que en el resto de España) un sistema de vigilancia epidemiológica en que se recogen las enfermedades de declaración obligatoria (EDO) que son notificadas al sistema desde la sanidad pública y privada. Entre éstas se encuentran algunas enfermedades de transmisión sexual (ETS) como son la sífilis (también llamada lues), la infección por gonococo (que produce la “gonorrea”), el herpes genital y la infección genital por Chlamydia trachomatis (ésta última es causa frecuente de uretritis, proctitis y cervicitis, e incluso puede ser origen de infertilidad, y frecuentemente no existe clínica acompañante, o ésta es inespecífica o de poca intensidad).
A pesar de ello, en los últimos años (sobre todo desde 2007), en este distrito se ha disparado la tasa de ETS (“de declaración obligatoria”) declaradas, correspondiendo a más del doble de las declaradas en la provincia, e incluso llegando a quintuplicar las tasas de ETS declaradas en este periodo en el distrito de Málaga capital.
Estos datos muy probablemente estén relacionado a que por un lado, aunque sean de declaración teóricamente obligatoria, por desgracia muchos de estos casos no son declarados en otras zonas de la provincia por fallos en  el circuito de información al sistema de declaración, y por otro lado, a la entrada en funcionamiento de forma reglada de la consulta de ETS del Hospital Costa del Sol .
Dichas tasas de ETS en el Distrito Costa del Sol (datos provenientes del Servicio de Epidemiología de dicho distrito) llegaron a ser en 2009 de 60 casos/100.000 habitantes (lo cual corresponde con 300 casos declarados), y actualmente existe un discreto descenso con estabilización en 2010 y 2011 en unos 45 casos/100.000 habitantes, (correspondiéndose con que se declararon 222 casos), resultados que siguen siendo muy altos en cualquier caso.
De los 222 casos declarados en 2011 en el distrito, más de la mitad (130) correspondían con infecciones genitales por Chlamydia trachomatis, seguidos de los casos de sífilis (60), infección gonocócica (24) y finalmente de herpes genital (8).
Si estos datos pueden resultar alarmantes, mucho más lo serían si se incluyeran otras ETS que no son EDO, como es el caso de la infección genital por Virus del Papiloma Humano (condilomas fundamentalmente), que sin duda es en esta área la ETS más frecuente, u otras de gran frecuencia en nuestro medio como la infección genital por el virus Molluscum contagiosum, e incluso los casos de hepatitis o infección por VIH derivados de un contacto sexual.
En definitiva, mucho trabajo por hacer, y mucha necesidad de concienciación al respecto de este problema por parte de todos.

miércoles, 2 de enero de 2013

La página web del mes: http://www.medscape.com/druginfo/druginterchecker (MedScape Drug Interaction Checker)

Interacciones medicamentosas en dermatología:


En múltiples ocasiones nos encontramos ante pacientes que toman muchas medicaciones, como sucede frecuentemente en ancianos, pacientes oncológicos, trasplantados, e inmunodeprimidos en general.

En estas personas es común que nos preguntemos si alguna medicación que nos planteemos que podría ser beneficiosa para alguna patología que presenten, pudiera a su vez perjudicarles al provocar empeoramiento de otras, o provocarles algún tipo de reacción, debido a interacciones con su medicación previa.

Esta página nos puede ser de gran ayuda. Es tan fácil como introducir (eso sí, en inglés) el principio activo del nuevo medicamento que nos planteamos introducir, y posteriormente, el resto de medicación que el paciente ya esté tomando.
Inmediatamente podremos ver en un recuadro si puede haber interacciones o no, y, si las puede haber, qué trascendencia pueden tener, y consejos respecto a la actitud a tomar frente a las mismas, si éstas pueden ser de poca importancia (‘minor’), significativas (‘significant’), en cuyo caso se nos aconsejará seguimiento estrecho, o graves (‘serious’), en que se nos aconsejará que pensemos en otra alternativa terapéutica debido al peligro que conlleva.

En definitiva, una página de enorme utilidad en el día a día del médico prescriptor, del farmacéutico, e incluso del paciente que tiende (aunque lo desaconsejamos rotundamente) a automedicarse, o simplemente con curiosidad.
 http://reference.medscape.com/drug-interactionchecker

lunes, 17 de diciembre de 2012

“Enfermedad de piel de mariposa”: Epidermolisis Ampollosa


Las Epidermolisis Ampollosas hereditarias (EA), también conocidas como Epidermolisis Bullosas (EB), o como "enfermedad de piel de mariposa” son un grupo de enfermedades genéticas que tienen en común la existencia de una extrema fragilidad de la piel y mucosas (originándose ampollas en la inmensa mayoría).
Su diagnóstico es  frecuentemente devastador (al menos en las formas graves) no sólo para los pacientes, sino también para las familias afectadas. Afortunadamente su prevalencia es baja, incluyéndose dentro del grupo de las “enfermedades raras” (aquellas con una frecuencia menor a 1 caso por 2.000 personas), y aunque los datos no son oficiales, probablemente existan en toda España menos de 1000 casos.
Aunque la clínica asociada en los pacientes puede ser muy variable, las EA exceden en muchos casos el ámbito puramente dermatológico, ya que los pacientes afectados asocian con frecuencia una gran variedad de manifestaciones sistémicas, que en muchos casos son más graves que la propia enfermedad cutánea.
Actualmente se reconocen unos 30 subtipos, si bien éstos pueden englobarse dentro de 3 grupos generales, según a qué nivel existe el defecto proteico que origina la fragilidad del epitelio, las EB Simples (si el defecto se produce en la capa basal de la epidermis), las EB Junturales (con el defecto en la unión dermoepidérmica) y Distróficas (defecto en la dermis).

A nivel cutáneo lo más habitual es encontrar una extrema fragilidad cutánea, con formación de ampollas y problemas de cicatrización, siendo un problema especialmente importante el desarrollo de cáncer de piel, sobre todo carcinoma escamocelular, que puede llegar a ser letal, así como las infecciones, que se producen habitualmente a través de las heridas de la piel.
La extrema fragilidad de la piel es habitualmente evidente ya desde recién nacidos, precisando ya desde entonces una correcta prevención de las ampollas, evitando incluso mínimos traumatismos “como que se frote una pierna con la otra”.


Las curas locales de la piel (con sus heridas) suelen asociarse a dolor intenso al despegarse los apósitos y aplicarse los nuevos. En la mayoría de hospitales éstas pueden realizarse bajo sedación, pero el dolor es mucho más difícil de controlar en las curas en el domicilio.

 
Entre las manifestaciones sistémicas, podemos encontrar complicaciones gastrointestinales, retraso del crecimiento, complicaciones oftalmológicas, a nivel laringotraqueal, musculoesqueléticas, cardíacas, renales, urológicas, psicológicas…. 
Por todo ello, es fundamental en su manejo todo un equipo de diferentes profesionales, incluyendo no sólo dermatólogos, sino también pediatras, personal de enfermería, psicólogos, genetistas, podólogos, odontólogos, traumatólogos y técnicos en ortopedia, rehabilitadores y fisioterapeutas, cardiólogos, oftalmólogos, otorrinolaringólogos, radiólogos, médicos del aparato digestivo y nutricionistas, nefrólogos y urólogos, cirujanos y anestesistas, terapeutas ocupacionales…
Hoy en día las EB no son curables, y el tratamiento se enfoca en la prevención y mejoría de la sintomatología de las lesiones cutáneas y posibles complicaciones sistémicas. La intervención precoz es fundamental, puesto que de ésta dependerá la calidad de vida y la esperanza de vida de los pacientes.

Es de reseñar la existencia de una asociación de afectados, llamada DEBRA, con desarrollo a nivel internacional, y cuya sede española se encuentra precisamente en la Costa del Sol, en Marbella.

DEBRA España (Asociación de Epidermolisis Bullosa de España) www.debra.es es una entidad sin ánimo de lucro formada por personas afectadas por EB, profesionales socio-sanitarios y colaboradores. Fundada en 1993 para España, y enmarcada en una red internacional de asociaciones de EB, está declarada “de utilidad pública” por el Ministerio del Interior, y tiene como misión “mejorar la calidad de vida de las personas con EB y sus familiares”.
Ésta supone un gran apoyo para los pacientes y sus familiares, procurando a éstos en lo posible un diagnóstico lo más específico y temprano posible, una orientación y asistencia sociosanitaria en el manejo del día a día del paciente (supervisión de las curas, cuidados y recomendaciones generales), apoyo psicológico e incluso apoyo legal (defendiendo sus derechos, posibilidades de ayudas…).  Asimismo, fomenta y financia investigación en EB y la difusión de los avances a nivel internacional, promueve el intercambio de experiencias y el apoyo mutuo entre afectados y familiares, el desarrollo de proyectos que mejoren la calidad de vida de los afectados, procura informar, asesorar y fomentar el conocimiento de la enfermedad, en el ámbito médico y social, procurando además lograr un reconocimiento sobre las necesidades de la enfermedad en el sistema público, así como recaudar fondos para financiar todas las actividades de la asociación.

El pasado día 17 de Diciembre tuvimos la oportunidad de acompañar a miembros de DEBRA en una entrevista en televisión para ayudar a dar a conocer esta enfermedad a la sociedad.
Para ver la entrevista: http://www.mijascomunicacion.org/index.php/340-television
(entrar en programa "Bienvenidos" del día 17 de Diciembre 2012: ver desde aprox. minuto 40).
 
Más información:
- Hernández-Martín A., Torrelo A. Epidermolisis ampollosas hereditarias: del diagnóstico a la realidad. Actas Dermosifliliográf. 2010;101:495-505.
- Fine JD, Eady RA, Bauer EA, et al. The classification of inherited epidermolysis bullosa (EB): Report of the Third International Consensus Meeting on Diagnosis and Classification of EB. J Am Acad Dermatol. 2008;58:931-50.
- Guía de Atención Clínica Integral de Epidermolisis Bullosa. Ministerio de Sanidad (2008).
- www.debra.es

jueves, 6 de diciembre de 2012

Tratamiento de las cicatrices de acné con láser fraccionado


Una vez el acné activo se ha tratado, no podemos olvidarnos de sus temidas secuelas: las cicatrices. Éstas son frecuentemente mucho más difíciles de tratar, y pueden llegar a producir en el paciente importante repercusión psicológica, fundamentalmente en pacientes jóvenes.

Existen múltiples alternativas terapéuticas para procurar lograr una mejoría de las cicatrices (la completa desaparición es frecuentemente imposible), que además pueden combinarse entre sí, como son la aplicación de peelings químicos, infiltración de rellenos, subcisiones (cirugía)… aunque en la actualidad es por lo general aceptado que la mejor alternativa de forma aislada en la mayoría de ocasiones (sobre todo ante cicatrices deprimidas) es el tratamiento de las cicatrices mediante láseres, con el objetivo fundamental de conseguir la generación de nuevo colágeno que minimice las marcas.

Los láseres aplicados para el tratamiento de las cicatrices a su vez han ido evolucionando. Así, aunque los “clásicos” láseres ablativos como el láser de CO2 siguen siendo útiles en el tratamiento de las cicatrices, cada vez tienden a ser menos usados, debido fundamentalmente al periodo de recuperación (y las molestias asociadas) que sigue a cada tratamiento.

Actualmente se tiende al uso de láseres “fraccionados”, de nueva generación: en éstos, la energía del láser que se produce en cada “disparo” se distribuye a su vez en pequeños micropuntos, creando “micro-heridas” sin alterar el tejido circundante. Estas zonas con microheridas iniciarían luego el proceso de curación (estimulando la formación de colágeno) y la zona sin tratar actuaría como una “reserva” para facilitar la curación. La formación de colágeno y su reorganización haría que la piel se fortaleciese, y la textura mejorase (no en vano estos láseres son igualmente de una enorme utilidad como técnica de “fotorrejuvenecimiento”, al producir mejoría de la textura cutánea y las arrugas).

Entre los láseres fraccionados a su vez existen diferentes tipos, siendo el láser fraccionado de Erbio considerado en la actualidad el láser de elección, al lograr una recuperación más rápida que otros láseres fraccionados, con tiempos de incapacitación mínimos y una gran satisfacción general para el paciente, siendo un tratamiento rápido y cómodo.
 

Por lo general se recomiendan 4-5 sesiones de láser de erbio fraccionado, separadas por al menos 3 semanas entre sí. Tras cada sesión lo habitual es la aparición de eritema (rojez) en la zona tratada, que por lo general desaparece casi por completo en 3-5 días.

El láser fraccionado de Erbio (Pixel®, plataforma Harmony XL®) está disponible en la consulta de Dermatología de la Clínica Victoria de Málaga ( http://www.clinicavictoria.es/ ).

Más información:
- Bashir S, Ong MWS.  Fractional Laser Resurfacing for Acne Scars: A Review. Br J Dermatol 2012.
- Kutlubay Z, Gokdemir G. Treatment of atrophic facial acne scars with the Er:YAG laser: A Turkish experience. Journal of Cosmetic and Laser Therapy, 2010; 12: 65–72.
- Deng H, Yuan D, Yan C, Lin X, Ding X. A 2940 nm fractional photothermolysis laser in the treatment of acne scarring: a pilot study in China. J Drugs Dermatol. 2009; 8(11): 978-80.  
 
- Manuskiatti W, Iamphonrat T, Wanitphakdeedecha R, Eimpunth S. Comparison of Fractional Erbium-Doped Yttrium Aluminum Garnet and Carbon Dioxide Lasers in Resurfacing of Atrophic Acne Scars in Asians. Dermatol Surg. 2012.